<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153</id><updated>2012-02-15T23:49:24.038-08:00</updated><title type='text'>Saber leyes (...)</title><subtitle type='html'>--- textos y materiales de "Saber Leyes no es Saber Derecho" ---</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://saberleyes.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>26</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-3681541131260188850</id><published>2011-10-31T20:58:00.000-07:00</published><updated>2011-10-31T20:58:22.983-07:00</updated><title type='text'>Del art. 19 y el orden de los principios nineanos.</title><content type='html'>&lt;a href="http://blogderecho.udesa.edu.ar/?p=85"&gt;Del art. 19 y el orden de los principios nineanos.&lt;/a&gt;: Martín Böhmer relee el artículo 19 de nuestra Constitución Nacional e invierte el orden de los principios según la lectura realizada por Carlos Nino Según Carlos Nino la tradición moderna hace pie en tres principios. Primero, en la idea de autonomía personal, que afirma que es bueno que los seres humanos podamos elegir y llevar [...]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-3681541131260188850?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/3681541131260188850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/3681541131260188850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2011/10/del-art-19-y-el-orden-de-los-principios.html' title='Del art. 19 y el orden de los principios nineanos.'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-4373678450337471571</id><published>2010-11-04T08:57:00.000-07:00</published><updated>2010-11-04T08:59:17.460-07:00</updated><title type='text'>El Federalista, 78</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Al pueblo del Estado de Nueva York:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Procedemos ahora a examinar el departamento judicial del gobierno propuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al exponer los defectos de la Confederación actual, se han señalado claramente la utilidad y la necesidad de una judicatura federal. Por eso es menos necesario recapitular las consideraciones que entonces se hicieron valer, ya que no se pone en duda la conveniencia de la institución en abstracto, y que las únicas cuestiones que se han suscitado se refieren al modo de constituirla y a la amplitud de sus facultades. Por lo tanto, nuestras observaciones se limitarán a estos puntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La manera de constituirla abarca, a lo que parece, los puntos siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1° El modo de nombrar a los jueces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2° El tiempo que durarán en los puestos y las causas para ser removidos de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3° La distribución de la autoridad judicial entre los diferentes tribunales y las relaciones de éstos entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero. En cuanto al modo de nombrar a los jueces, ha de ser el mismo que para nombrar a los funcionarios de la Unión en general, y ha sido discutido ya tan ampliamente en los dos últimos artículos, que nada puede decirse en este lugar sin incurrir en una repetición inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo. En cuanto a la tenencia de los empleos judiciales, concierne sobre todo al tiempo que durarán en sus funciones, a las disposiciones sobre su compensación y a las precauciones en materia de responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme al plan de la convención, todos los jueces nombrados por los Estados Unidos conservarán sus puestos mientras observen buena conducta, lo cual se halla de acuerdo con las mejores constituciones de los Estados y, entre ellas, con la de este Estado. El hecho de que su utilidad se haya puesto en duda por los adversarios del proyecto constituye un grave síntoma de la violenta manía de encontrarlo todo mal, que turba su inteligencia y su discernimiento. La regla que hace de la buena conducta la condición para que la magistratura judicial continúe en sus puestos, representa con seguridad uno de los más valiosos progresos modernos en la práctica gubernamental. En una monarquía, crea una excelente barrera contra el despotismo del príncipe; en una República no es menos eficaz contra las usurpaciones y opresiones de la entidad representativa. Y es el mejor instrumento que puede discurrir ningún gobierno para asegurarse la administración serena, recta e imparcial de las leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien considere con atención los distintos departamentos del poder, percibirá que en un gobierno en que se encuentren separados, el judicial, debido a la naturaleza de sus funciones, será siempre el menos peligroso para los derechos políticos de la Constitución, porque su situación le permitirá estorbarlos o perjudicarlos en menor grado que los otros poderes. El Ejecutivo no sólo dispensa los honores, sino que posee la fuerza militar de la comunidad. El legislativo no sólo dispone de la bolsa, sino que dicta las reglas que han de regular los derechos y los deberes de todos los ciudadanos. El judicial, en cambio, no influye ni sobre las armas, ni sobre el tesoro; no dirige la riqueza ni la fuerza de la sociedad, y no puede tomar ninguna resolución activa. Puede decirse con verdad que no posee fuerza ni voluntad, sino únicamente discernimiento, y que ha de apoyarse en definitiva en la ayuda del brazo ejecutivo hasta para que tengan eficacia sus fallos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta sencilla manera de ver el problema sugiere algunas consecuencias importantes. Demuestra incontestablemente que el departamento judicial es, sin comparación, el más débil de los tres departamentos del poder (1); que nunca podrá atacar con éxito a ninguno de los otros dos, y que son precisas toda suerte de precauciones para capacitarlo a fin de que pueda defenderse de los ataques de aquéllos. Prueba igualmente que aun cuando en ocasiones sean los tribunales de justicia los que oprimen a los individuos, la libertad general del pueblo no ha de temer amenazas de esa dirección; quiero decir, mientras el departamento judicial se mantenga realmente aislado tanto de la legislatUra como del Ejecutivo. Porque estoy conforme con que no hay libertad si el poder de juzgar no esta separado de los poderes ejecutivo y legislativo (2). Y prueba, finalmente, que como la libertad no puede tener nada que temer de la administración de justicia por sí sola, pero tendría que temerlo todo de su unión con cualquiera de los otros departamentos; que como todos los efectos de la unión que suponemos procederían de la sumisión del primero a los segundos, a pesar de una separación nominal y aparente; que como, por la natUral debilidad del departamento judicial, se encuentra en peligro constante de ser dominado, atemorizado o influido por los demás sectores, y que como nada puede contribuir tan eficazmente a su firmeza e independencia como la estabilidad en el cargo, esta cualidad ha de ser considerada con razón como un elemento indispensable en su constitUción y asimismo, en gran parte, como la ciudadela de la justicia y la seguridad públicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La independencia completa de los tribunales de justicia es particularmente esencial en una Constitución limitada. Por Constitución limitada entiendo la que contiene ciertas prohibiciones expresas aplicables a la autoridad legislativa, como, por ejemplo, la de no dictar decretos que impongan penas e incapacidades sin previo juicio, leyes ex post facto y otras semejantes. Las limitaciones de esta índole sólo pueden mantenerse en la práctica a través de los tribunales de justicia, cuyo deber ha de ser el declarar nulos todos los actos contrarios al sentido evidente de la Constitución. Sin esto, todas las reservas que se hagan con respecto a determinados derechos o privilegios serán letra muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El derecho de los tribunales a declarar nulos los actos de la legislatura, con fundamento en que son contrarios a la Constitución, ha suscitado ciertas dudas como resultado de la idea errónea de que la doctrina que lo sostiene implicaría la superioridad del poder judicial frente al legislativo. Se argumenta que la autoridad que puede declarar nulos los actos de la otra necesariamente será superior a aquella de quien proceden los actos nulificados. Como esta doctrina es de importancia en la totalidad de las constituciones americanas, no estará de más discutir brevemente las bases en que descansa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay proposición que se apoye sobre principios más claros que la que afirma que todo acto de una autoridad delegada, contrario a los términos del mandato con arreglo al cual se ejerce, es nulo. Por lo tanto, ningún acto legislativo contrario a la Constitución puede ser válido. Negar esto equivaldría a afirmar que el mandatario es superior al mandante, que el servidor es más que su amo, que los representantes del pueblo son superiores al pueblo mismo y que los hombres que obran en virtud de determinados poderes pueden hacer no sólo lo que estos no permiten, sino incluso lo que prohiben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se dijere que el cuerpo legislativo por sí solo es constitucionalmente el juez de sus propios derechos y que la interpretación que de ellos se haga es decisiva para los otros departamentos, es lícito responder que no puede ser ésta la presunción natural en los casos en que no se colija de disposiciones especiales de la Constitución. No es admisible suponer que la Constitución haya podido tener la intención de facultar a los representantes del pueblo para sustituir su voluntad a la de sus electores. Es mucho más racional entender que los tribunales han sido concebidos como un cuerpo intermedio entre el pueblo y la legislatura, con la finalidad, entre otras varias, de mantener a esta última dentro de los límites asignados a su autoridad. La interpretación de las leyes es propia y peculiarmente de la incumbencia de los tribunales. Una Constitución es de hecho una ley fundamental y así debe ser considerada por los jueces. A ellos pertenece, por lo tanto, determinar su significado, así como el de cualquier ley que provenga del cuerpo legislativo. Y si ocurriere que entre las dos hay una discrepancia, debe preferirse, como es natural, aquella que posee fuerza obligatoria y validez superiores; en otras palabras, debe preferirse la Constitución a la ley ordinaria, la intención del pueblo a la intención de sus mandatarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta conclusión no supone de ningún modo la superioridad del poder judicial sobre el legislativo. Sólo significa que el poder del pueblo es superior a ambos y que donde la voluntad de la legislatura, declarada en sus leyes, se halla en oposición con la del pueblo, declarada en la Constitución, los jueces deberán gobernarse por la ultima de preferencia a las primeras. Deberán regular sus decisiones por las normas fundamentales antes que por las que no lo son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejercicio del arbitrio judicial, al decidir entre dos leyes contradictorias, se ilustra con un caso familiar. Sucede con frecuencia que coexisten dos leyes que se oponen en todo o en parte, ninguna de las cuales contiene una disposición o expresión derogatoria. En semejante caso les corresponde a los tribunales esclarecer y fijar su significado y su alcance. Si es posible que una interpretación razonable las concuerde y armonice, la razon y el derecho aconsejan de consuno que así se haga; pero si ello es impracticable, se impone la necesidad de aplicar una con exclusión de la otra. La regla que ha prevalecido en los tribunales para determinar la validez relativa de las leyes dispone que la última en tiempo sea preferida a la anterior. Pero se trata de una simple regla de interpretación, que no deriva de un precepto positivo, sino de la naturaleza de las cosas y de la razón. Esta regla no está impuesta a los tribunales por alguna disposición legislativa, sino que ha sido adoptada por ellos, considerándola conforme a la verdad y la utilidad, con el objeto de normar su conducta en su calidad de intérpretes de las leyes. Les pareció razonable que entre dos actos incompatibles de una autoridad igual gozase de primacía la que representaba la última irradiación de su voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, por lo que hace a los actos incompatibles de una autoridad superior y otra subordinada, de un poder original y otro derivado, la naturaleza de las cosas y la razón indican que se debe seguir la regla inversa. Nos enseñan que el primer acto de un superior debe ser preferido al acto subsecuente de una autoridad inferior y subordinada, y que, consiguientemente, siempre que determinada ley contravenga la Constitución, los tribunales tendrán el deber de apegarse a la segunda y hacer caso omiso de la primera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carece de valor la afirmación relativa a que los tribunales, so pretexto de incompatibilidad, estarán en libertad de sustituir su capricho a las intenciones constitucionales de la legislatura. Lo mismo podría ocurrir en el caso de dos leyes contradictorias o, similarmente, en todo fallo en que se aplique una sola ley. Los tribunales tienen que declarar el significado de las leyes; y si estuviesen dispuestos a poner en ejercicio la voluntad en vez del juicio, la consecuencia sería la misma de sustituir su deseo al del cuerpo legislativo. Pero si algo prueba esta observación, sería que no debiera haber jueces independientes de ese cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, si los tribunales de justicia han de ser considerados como los baluartes de una Constitución limitada, en contra de las usurpaciones legislativas, esta consideración suministrará un argumento sólido en pro de la tenencia permanente de las funciones judiciales, ya que nada contribuirá tanto como esto a estimular en los jueces ese espíritu independiente que es esencial para el fiel cumplimiento de tan arduo deber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta independencia judicial es igualmente necesaria para proteger a la Constitución y a los derechos individuales de los efectos de esos malos humores que las artes de hombres intrigantes o la influencia de coyunturas especiales esparcen a veces entre el pueblo, y que, aunque pronto cedan el campo a mejores informes y a reflexiones más circunspectas, tienen entretanto la tendencia a ocasionar peligrosas innovaciones en el gobierno y graves opresiones del partido minoritario de la comunidad. Aunque confío en que los amigos de la Constitución propuesta no se unirán nunca con sus enemigos (3) para poner en duda el principio fundamental del gobierno republicano, que reconoce el derecho del pueblo a alterar o abolir la Constitución en vigor en todo caso en que lleguen a la conclusión de que está en desacuerdo con su felicidad, sin embargo no sería legítimo deducir de este principio que los representantes del pueblo estarían autorizados por esa circunstancia para violar las prevenciones de la Constitución vigente cada vez que una afición pasajera dominara a una mayoría de sus electores en un sentido contrario a dichas disposiciones, o que los tribunales estarían más obligados a tolerar las infracciones cometidas en esta forma que las que procedieran únicamente de las maquinaciones del cuerpo representativo. Mientras el pueblo no haya anulado o cambiado la forma establecida, por medio de un acto solemne y legalmente autorizado, seguirá obligándolo tanto individual como colectivamente; y ninguna suposición con respecto a sus sentimientos, ni aun el conocimiento fehaciente de ellos, puede autorizar a sus representantes para apartarse de dicha forma previamente al acto que indicamos. Pero es fácil comprender que se necesitaría una firmeza poco común de parte de los jueces para que sigan cumpliendo con su deber como fieles guardianes de la Constitución, cuando las contravenciones a ella por el legislativo hayan sido alentadas por la opinión de la mayor parte de la comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es sólo en el caso de las infracciones a la Constitución como la independencia de los jueces puede constituir una salvaguardia esencial contra los efectos de esos malos humores circunstanciales que suelen penetrar a la sociedad. En ocasiones, éstos no van más allá de perjudicar en sus derechos privados a una clase determinada de ciudadanos, por medio de leyes injustas y parciales. Aquí también reviste gran importancia la firmeza de la magistratura al mitigar la severidad y limitar el efecto de esa clase de leyes. No sólo sirve para moderar los daños inmediatos de las ya promulgadas, sino que actúa como freno del cuerpo legislativo para aprobar otras, pues percibiendo éste los obstáculos al éxito de sus inicuos designios que son de esperarse de los escrúpulos de los tribunales, se verá obligado a modificar sus intentos debido a los móviles mismos de la injusticia que medita realizar. Esta circunstancia es probable que pese sobre el carácter de nuestros gobiernos más de lo que muchos suponen. Los beneficios de la moderación y la integridad del departamento judicial se han dejado ya sentir en más de un Estado, y aunque quizá hayan disgustado a aquellos cuyas siniestras esperanzas han defraudado, deben haberse ganado la estimación y los parabienes de todas las personas virtuosas y desinteresadas. Los hombres prudentes, de todas las condiciones, deben apreciar en su verdadero valor todo lo que tienda a inspirar y fortalecer ese temple en los tribunales, ya que nadie tiene la seguridad de no ser víctima de móviles injustos el día de mañana, no obstante que hoy se beneficie con ellos. Y todo hombre debe sentir que la tendencia inevitable de semejantes móviles se orienta en el sentido de minar los cimientos de la confianza pública y privada, introduciendo en lugar de ella una inquietud y un malestar universales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa adhesión uniforme e inflexible a los derechos de la Constitución y de los individuos, que comprendemos que es indispensable en los tribunales de justicia, manifiestamente no puede esperarse de jueces que estén en posesión de sus cargos en virtud de designaciones temporales. Los nombramientos periódicos, cualquiera que sea la forma como se regulen o la persona que los haga, resultarían fatales para esa imprescindible independencia. Si el poder de hacerlos se encomendase al Ejecutivo, o bien a la legislatura, habría el peligro de una complacencia indebida frente a la rama que fuera dueña de él; si se atribuyese a ambas, los jueces sentirían repugnancia a disgustar a cualquiera de ellas y si se reservase al pueblo o a personas elegidas por él con este objeto especial, surgiría una propensión exagerada a pensar en la popularidad, por lo que sería imposible confiar en que no se tuviera en cuenta otra cosa que la Constitución y las leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una razón más y de mayor peso a favor de la permanencia de los oficios judiciales, que puede deducirse de las condiciones que necesitan reunir. Se ha observado a menudo, y muy oportunamente, que un voluminoso conjunto de leyes constituye un inconveniente que va necesariamente unido a las ventajas de un gobierno libre. Para evitar una discrecionalidad arbitraria de parte de los tribunales es indispensable que estén sometidos a reglas y precedentes estrictos que sirvan para definir y señalar sus obligaciones en todos los casos que se les presenten; y se comprende fácilmente que, debido a la variedad de controversias que surgen de los extravíos y de la maldad humana, la compilación de dichos precedentes crecerá inevitablemente hasta alcanzar un volumen considerable, y que para conocerlos adecuadamente será preciso un estudio laborioso y dilatado. Por esta razón serán pocos los hombres en cada sociedad suficientemente versados en materia de leyes para estar capacitados para las funciones judiciales. Y si descontamos lo que corresponde a la perversidad natural del género humano, han de ser menos aún los que unan a los conocimientos requeridos la integridad que debe exigirse. Estas reflexiones nos enseñan que el gobierno no tendrá un gran número de individuos capacitados entre los cuales elegir y que la breve duración de estos nombramientos, al desanimar naturalmente a aquellos que tendrían que abandonar una profesión lucrativa para aceptar un asiento en los tribunales, produciría la tendencia de arrojar la administración de justicia en manos menos competentes y menos capacitadas para desempeñarla con utilidad y decoro. En las circunstancias por las cuales atraviesa nuestro país en la actualidad y en las que es probable que prevalezcan durante mucho tiempo, los inconvenientes de este sistema serían mayores de lo que puede parecer a primera vista; pero debo confesar que son muy inferiores a los que se presentan cuando se considera el asunto bajo otros aspectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conjunto, no puede haber lugar a dudar de que la convención procedió con prudencia al imitar las constituciones que han adoptado la buena conducta como norma para la duración de los jueces en sus oficios, y que lejos de ser censurable por ello, su plan habría sido inexcusablemente defectuoso si le hubiera faltado este importante elemento distintivo del buen gobierno. La experiencia de la Gran Bretaña nos brinda un comentario conspicuo de las bondades de esta institución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PUBLIUS&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-4373678450337471571?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/4373678450337471571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/4373678450337471571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2010/11/el-federalista-78.html' title='El Federalista, 78'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-3412424152483079315</id><published>2010-08-21T17:03:00.000-07:00</published><updated>2010-08-24T17:06:59.971-07:00</updated><title type='text'>Da Cunha Virginia v. Yahoo de Argentina SRL</title><content type='html'>Fallo comentado en &lt;a href="http://www.saberderecho.com/2010/08/responsabilidad-de-buscadores-en.html"&gt;este post&lt;/a&gt; de SaberDerecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala D&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Expte. Nº 99.620/2006 “D. C. V. c/ Yahoo de Argentina SRL y otro s/ Daños y Perjuicios” Recurso Nº541.482. Juzgado Nº 75.- &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los diez días del mes de agosto de dos mil diez, reunidos en Acuerdo los señores jueces de la Excma. Cámara Nacional de la Apelaciones en lo Civil, Sala "D", para conocer en los recursos interpuestos en los autos caratulados “D. C. V. c/ Yahoo de Argentina SRL y otro s/ Daños y Perjuicios”, el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es ajustada a derecho la sentencia apelada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Practicado el sorteo resultó que la votación debía efectuarse en el siguiente orden: señores jueces de Cámara doctores Patricia Barbieri, Ana María Brilla de Serrat y Diego C. Sánchez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;A la cuestión propuesta la doctora Patricia Barbieri, dijo: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I) Vienen estos autos a esta Sala, a fin de entender respecto de los recursos interpuestos contra la sentencia dictada a fs. 1935/1951, que hizo lugar a la demanda promovida por V. D. C. y condenó a Google Inc. y a Yahoo de Argentina S.R.L.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II) Las apelaciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sentencia fue apelada por la actora a fs. 1953, por la codemandada Yahoo Argentina S.R.L. a fs. 1962 y por la codemandada Google Inc. a fs. 1967, recursos concedidos libremente a fs. 1954, 1965 vta. y 1970 vta., respectivamente.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo, los profesionales intervinientes, abogados, mediador, peritos y consultores técnicos, apelaron los honorarios que les fueran regulados.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III) Los antecedentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La accionante V. D. C. promovió demanda por derecho propio contra Yahoo de Argentina S.R.L. y Google Inc. por la suma de $200.000 en concepto de daño moral y material solicitando además se condenara a las demandadas al cese definitivo del uso antijurídico y no autorizado de su imagen y de su nombre y a su eliminación de los sitios de contenido sexual, erótico y pornográfico y sus vinculaciones con dichos sitios y actividades.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señaló que se desempeña como modelo, cantante y actriz, habiendo tomado conocimiento de la aparición de su fotografía y de su nombre en distintas páginas web de dudosa reputación y comprobado que incluyendo su nombre en el campo de búsqueda de las accionadas o de búsqueda por imágenes, sus fotografías, nombre e imagen eran utilizados sin autorización o consentimiento e indebidamente en sitios de contenido sexual, pornográfico, de acompañantes y otras actividades vinculadas al tráfico de sexo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fundó su reclamo en la circunstancia de haber visto avasallados sus derechos personalísimos a su imagen, su honor, su nombre y a su intimidad, y en su uso no autorizado, ofreciendo prueba y solicitando se hiciera lugar a la demanda promovida.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las demandadas al contestar el traslado que les fuera conferido, negaron la responsabilidad que se les imputara, explicaron las características de la actividad que desarrollan, impugnaron los daños y montos reclamados y solicitaron el rechazo de la demanda, con costas.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV) El pronunciamiento apelado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La juez de primera instancia en su pronunciamiento de fs. 1935/1951 hizo lugar a la demanda promovida y condenó a Google Inc. y a Yahoo de Argentina S.R.L. a abonar a la actora la suma de cien mil pesos ($100.000), cada una cincuenta mil pesos ($ 50.000) en concepto de daño moral, con más sus intereses calculados a partir de la notificación de la demanda y hasta el efectivo pago, a la tasa activa cartera general -préstamos- nominal anual vencida a treinta días del Banco Central de la República Argentina, de conformidad al fallo plenario “Samudio de Martínez Ladislaa c/Transportes Doscientos Setenta S.A. s/Daños y perjuicios”, en el plazo de diez días, y las costas del juicio, disponiendo asimismo la eliminación de las vinculaciones entre los buscadores de Yahoo de Argentina S.R.L., de Google Inc. y los sitios de contenido sexual, erótico y/o pornográfico que contuvieran el nombre, imagen y fotografías de la actora.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V) Los agravios:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las quejas contra la sentencia se han esbozado en extensísimos escritos presentados por la parte actora a fs. 1998/2110, por Google Inc. a fs. 2026/2048 y por Yahoo! de Argentina S.R.L. a fs. 2049/2114, las que fueran contestadas también con sendas presentaciones a fs. 2118/2136, 2138/2213, 2214/2224, y que trataré de resumir de la manera más clara y concisa posible.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La parte actora se agravia en tanto la “a quo” desestima el reclamo efectuado en concepto de daño material por la utilización no autorizada de su imagen, alegando que mientras para ella ha significado una pérdida de ganancias, para las demandadas ha existido un enriquecimiento injusto atento que su utilización ha configurado un uso comercial o con fines económicos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La accionada Google Inc. se queja con fundamento en que la sentenciante no ha aplicado a los hechos demostrados en autos los preceptos generales que gobiernan la responsabilidad civil, ha efectuado un análisis equivocado de los presupuestos que configuran el daño resarcible (existencia de ilicitud en el obrar de Google, relación de causalidad entre los hechos y su obrar, el factor de atribución y la existencia del daño), se ha equivocado en asimilar a los buscadores de Internet a los medios de prensa, ha impuesto una carga de cumplimiento imposible, violando las normas que prohíben la censura previa e impuesto las costas a su parte sin perjuicio de haber rechazado la mitad de las pretensiones de la parte actora.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, la codemandada Yahoo! de Argentina S.R.L. se agravia en tanto sostiene haber sido condenada por el único hecho de brindar información acerca de la existencia de páginas de internet, cuando los hechos han sido perpetrados por terceros respecto de los cuales no tiene ningún tipo de control y contra quienes la actora dispone de las correspondientes acciones legales.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI) La solución:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) En primer término, quiero dejar aclarado que los jueces no estamos obligados a analizar todas y cada una de las argumentaciones de las partes, sino tan sólo aquéllas que sean conducentes y posean relevancia pasa decidir el caso (CSJN, Fallos: 258:304; 262:222; 265:301; 272:225, etc.). Asimismo, en sentido análogo, tampoco es obligación del juzgador ponderar todas las pruebas agregadas, sino aquellas que estime apropiadas para resolver el mismo (CSJN, Fallos: 274:113; 280:320; 144:611).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) En segundo término, considero que debo tener en consideración al resolver la cuestión traída a conocimiento de esta Alzada que nos encontramos ante la presencia de una problemática novedosa, pues el avance que en las últimas décadas ha tenido la alta tecnología, y en este caso el impacto que ha producido la tecnología de la información, con la aparición de Internet, no puede sin lugar a equivocación alguna, desconocerse.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, en este aspecto, no puedo sino detenerme a meditar si no habrá sido este impacto similar al que produjo en siglos anteriores la revolución industrial, la aparición de la imprenta, o el telégrafo, y todos los inventos que cada vez con mayor frecuencia revolucionaron al mundo, día a día más ávido de información y que, aún con todas sus desventajas, en cualquiera de los casos, no fueron sino signo de progreso y de mayor bienestar y calidad de vida para la población toda.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) En tercer lugar también es mi intención dejar perfectamente clarificado, aún cuando no dudo que quienes aquí revisten el carácter de partes no lo desconocen, o por lo menos no lo ignoran quienes los representan o patrocinan en carácter de profesionales del derecho, cual es la función o el rol de esta magistrada.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de manera alguna de escribir una obra de doctrina, de enseñar o dar clases de derecho, o de tecnología o de historia acerca del avance de los medios de difusión de la información. Los especialistas en tales temas son los que en su caso deberán dedicarse a ello y de seguro lo harán con mayor idoneidad. Para ello se ha efectuado en autos una experticia informática.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco me interesa dictar una sentencia plagada de frases y citas grandilocuentes en las cuales probablemente ninguna de las partes reparará y así obtener comentarios elogiosos o críticas censurables por los conceptos que aquí pudiera llegar a exponer (aunque ninguna duda me cabe de que no me veré privada de tal mérito y que de ello seré pasible, tal como aconteciera con la sentencia de la juez de grado que aquí fuera recurrida o con algún otro pronunciamiento de algún magistrado quien también debiera entender en tema similar, ello probablemente por estar referida la cuestión debatida en este litigio, como ya adelantara, a un tema novedoso para nuestro derecho), máxime cuando además por integrar un Tribunal de Alzada mi participación o actuación se verá constreñida exclusivamente a los agravios presentados por las partes.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe señalar que el Código Procesal en el art. 34 inc. 4 impone a los jueces el deber de respetar, en el pronunciamiento de sus sentencias “el principio de congruencia” y en el art. 163, inc. 6 establece que la sentencia definitiva debe contener la “decisión expresa, positiva y precisa de conformidad con las pretensiones deducidas en el juicio…” CNFed. Cont. Adm. Sala II, 23/6/95, LL 1996-B-742). Es decir que, si bien es cierto que el juez puede omitir analizar los argumentos de las partes que a su juicio no sean decisivos, no puede otorgar más de lo que el actor pidió -ultra petitio- ni dar una cosa distinta de la pedida, modificando las pretensiones formuladas por las partes -extra petitum-. La incongruencia constituye falta de adecuación lógica entre las pretensiones y defensas de las partes y la parte dispositiva de la sentencia. Dicha conformidad lógica es ineludible en vista al respecto de principios sustanciales del juicio concernientes a la igualdad, bilateralidad y equilibrio procesal, pues la litis fija los límites de las facultades decisorias del tribunal que la ha dictado. (CNCom. Sala E, 25/10/88, Lexis, n 11/45640, CSJN, 7/9/93 CSJN Fallos, 316-1977) (Elena I. Highton, Beatriz A. Areán “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación”, en igual sentido Morello Augusto M. “La eficacia del proceso” ed. Hammurabi, cap. 32, pág. 365).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo quiero transcribir un párrafo que en su “Estudio Introductorio” al Discurso preliminar al Código Civil Francés, escribiera Jorge Horacio Alterini: “Sobre la relación funcional entre el legislador y el juez, el Discurso Preliminar apunto que es: “…afortunado que la necesidad del juez de instruirse, de indagar, de profundizar las cuestiones que se le presentan, no le permitan jamás olvidar que si las cosas son arbitrarias para su razón, no hay asunto que esté sometido puramente a su capricho o a su voluntad”. Dice, luego, que a diferencia de la materia criminal, en materia civil: “…es menester una jurisprudencia, porque es imposible reglar todos los objetos civiles mediante leyes, y es necesario terminar, entre particulares, debates que no se podrían dejar sin decisión sin forzar a cada ciudadano a transformarse en juez en su propia causa, y sin olvidar que la justicia es la primera deuda de la soberanía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No puedo menos que poner de relieve el máximo valor que asume el imponer al poder soberano el deber de realizar la justicia, al declarar hasta con solemnidad, que no se debe olvidar…que la justicia es la primera deuda de la soberanía”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Páginas después retoma la cuestión de la jurisprudencia y de la legislación y destaca:”…abandonamos a la jurisprudencia los casos raros y extraordinarios que no tenían cabida en el plan de una legislación razonable, los detalles demasiado variables y demasiado controvertidos que no deben ocupar a legislador, y todos los objetos que se esfuerce inútilmente en prever, o que una previsión precipitada no podría definir sin riesgos. Le corresponde a la experiencia llenar los vacíos que nosotros dejamos”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sobre la conexión de las funciones legislativas y judiciales, el enfoque del Discurso Preliminar es correlativo de lúcidos planteamientos de Santo Tomás de Aquino”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Santo Tomás, que tiene en claro cuán augusta es la función del juez, pues hace suya la expresión de Aristóteles de que es la “justicia viviente” y llega a decir que “debe considerarse como un ministro de Dios”, no desconoce la importancia de las leyes humanas. Por de pronto, hace suyo el criterio de Aristóteles acerca de que “mejor es ordenar todo según la ley, que dejarlo al arbitrio del juez”. Y para fundamentar su posición, puntualiza: Y esto por tres razones, primero porque es más fácil encontrar unos pocos verdaderamente sabios que sean suficientes para establecer buenas leyes, que muchos más que serían necesarios para aplicar los principios a cada caso particular. Segundo, porque quienes establecen las leyes pueden pensar por largo tiempo lo que ha de mantenerse en ellas, en cambio quienes juzgan de hechos singulares han de hacerlo de momento, según se ven presentando éstos; y es más fácil que el hombre encuentre lo que debe de hacerse al considerar muchos casos, que no al tener en cuenta sólo alguno particular. Y tercero, porque los legisladores juzgan más universalmente y previendo el futuro; pero los jueces juzgan de casos presentes, y por lo mismo pueden dejarse llevar por el amor o por el odio, o por algún interés, y por estos motivos puede viciarse el juicio. Así, pues como la justicia viva de los jueces no es tan común, y porque es tan flexible, era necesario que, en todo lo posible, las leyes determinaran lo que había de juzgarse y por lo mismo que se redujera al mínimo lo que podía dejarse al arbitrio de los hombres” (L.L. Homenaje al Bicentenario del Código Civil Francés, pág. XXI).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consecuencia, trataré de dar solución al conflicto atendiendo en su caso a las quejas expuestas por cada una de las partes de la manera que más clara, concreta y sencillamente pueda efectuarlo. Eso es lo que los aquí interesados esperan y eso intentaré hacer.¬-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Se debate en estos autos si alguna responsabilidad cabe a las demandadas por los daños que la actora alega haber sufrido a raíz de haber visto involucrada su persona, su identidad, su imagen, su nombre y en definitiva su intimidad al aparecer en distintas páginas web de dudosa reputación a las cuales puede accederse a través del software proporcionado por las primeras y sin haber otorgado autorización alguna para ello.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, debo analizar aquí si las ISP accionadas deben responder civilmente por los daños y perjuicios sufridos por la actora a consecuencia de los contenidos ilegales, ya sea por resultar injuriosos, deshonrosos, difamatorios, publicados por terceros.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna norma legal ha sido dictada en nuestro país tendiente a la regular específicamente la responsabilidad de los ISP (Proveedores de Servicios de Internet) existiendo a la fecha alguno que otro proyecto de ley en el Poder Legislativo (órgano encargado de sancionar las leyes), tales el del senador Jenefes o el del senador Capitanich, y que fueran duramente criticados, lo cual es de esperar atendiendo a los distintos intereses en juego en esta materia, muchos de carácter económico.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí se encuentra vigente el decreto 1279/97 que declara que el servicio de Internet se considera comprendido dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión, correspondiéndole las mismas consideraciones que a los demás medios de comunicación social. Esto significa que resultan aplicables a los servicios de Internet las disposiciones de los arts. 14, 32 y 42 de la Constitución Nacional que establecen la libertad de expresión y prohíben la censura previa.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su vez la ley 26.032/05 establece que la búsqueda, recepción y difusión de información e ideas por medio del servicio de Internet se considera comprendida dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicha disposición en concordancia con las normas constitucionales que a su vez encuentran correspondencia en tratados internacionales de igual jerarquía, (tal la Convención Americana sobre Derechos Humanos en su art. 13) deben armonizarse a la luz de distintas disposiciones legales contenidas en el ordenamiento común como son el art. 1071 bis del Código Civil y el art. 31 de la ley 11.723 de Propiedad Intelectual, que amparan el derecho a la intimidad personal y el derecho a la imagen, y que por otro lado también gozan de protección constitucional a través del art. 19 de nuestra Carta Magna.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, no existiendo normativa especial que regule la responsabilidad de los ISP, dentro de los cuales las demandadas representan una de las distintas categorías existentes, corresponde aplicar al caso las normas que regulan la responsabilidad civil.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto de la responsabilidad de los medios de comunicación social, como la prensa, ya he tenido ocasión de expedirme en diversas ocasiones. Recientemente y como integrante de esa Sala, he sido vocal preopinante en los autos “Kemelmajer de Carlucci, Aida c/Lanata, Jorge y otros s/ds. y ps.” Expte. n 31.819/04 de fecha 22/10/2009. Allí y en relación al tema, analicé si un derecho personalísimo, en el sub lite, el honor o la reputación de la actora se habían visto lesionadas por la conducta desplegada por la prensa, y si en su caso correspondía ordenar una reparación, remitiéndome a su vez a pronunciamientos dictados como juez de primera instancia (ver mis sentencias en autos “Burgo Primitivo Héctor c/ S.A. La Nación y otro s/ Daños y Perjuicios” Expte. Nº 19.459/00 del 13/12/2005 y “Servini de Cubría c/ EDITORIAL AMFIN S.A. y otros s/ daños y perjuicios” Expte. Nº 40.780/2002 del 27/07/2005 entre otros). En esas oportunidades sostuve, “siguiendo el pensamiento expuesto por el juez Claudio Kiper integrante de la Sala “H” de esta Excma. Cámara y que en la actualidad tengo el honor de integrar, que no se trata aquí de juzgar la labor del periodismo ni indicarle como debe realizar su trabajo. Lo que está en juego son los derechos de terceros y de juzgar, objetivamente, si éstos han sido lesionados. (CNCiv. Sala H R. Nº 385.193, en autos “Patitó José Angel c/Diario La Nación y otros s/daños y perjuicios”, ídem su voto en fallo del 29/3/96, J.A. 1997-II-171, entre otros). Es decir, dejando sentada mi profunda convicción de que la prensa tiene el derecho de expresarse libremente, analizaré si en el caso en estudio ésta ha excedido o no los límites del ejercicio lícito del derecho de información en perjuicio a los derechos individuales o personalísimos de otro, en este caso, la actora, si ha desnaturalizado o no los hechos, con dolo, culpa o negligencia, y la naturaleza y magnitud del daño y los perjuicios a los intereses personales (cf. Fallos 314:1523, considerando 10º “Vago, Jorge Antonio c/Ediciones de La Urraca S.A. y otros” del 19 de noviembre de l99l)”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Coincido plenamente con el periodista Adrián Ventura, en que la libertad de expresión y sus garantías analizadas a la luz de los estándares establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos al interpretar el art. 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, no atraviesan su mejor momento en la República Argentina (ver su comentario al respecto en Suplemento de Derecho Constitucional de La Ley, del 28 de setiembre de 2009, pág. 51 y ss.)”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Si bien este periodista hace referencia a diferencia de lo que ocurre en autos, a las agresiones verbales proveniente de alguno de los Poderes del Estado hacia los distintos medios periodísticos y la obstrucción en la aprobación de proyectos de ley referidos al acceso a la información o que pretenden la modificación de los delitos de calumnias e injurias, conforme lo ordenara la Corte IDH en el caso “Kimel vs. Argentina” el 2 de mayo de 2008, o que pretenden impulsar proyectos de ley que dan amplia discrecionalidad al poder de turno para decidir sobre licencias o contenidos de los medios audiovisuales, los estándares internacionales fijados por este Tribunal al resolver cada uno de los casos respecto de los cuales ha sido llamada a pronunciarse en materia de libertad de expresión –y que Ventura tan bien sistematiza- son aplicables a la gran generalidad de las situaciones que en torno a esta temática puedan llegar a plantearse”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Fuera está de toda discusión que la libertad de expresión es la piedra angular de la existencia misma de una sociedad democrática, como lo ha señalado este organismo internacional en distintos pronunciamientos determinando lo que llamamos “estándar democrático” (por ej. Caso Olmedo Bustos)”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es por eso que tanto nuestra Carga Magna como la mayoría de los tratados Internacionales, contemplan y amparan la libertad de expresión y de información, condenando cualquier tipo de censura previa”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a su vez, también en dicho pronunciamiento sostuve que “Más ello no implica, empero, desconocer que la garantía de la libertad de prensa, como ninguna otra, no es absoluta, ni debe interpretarse de modo que anule o contradiga otros derechos (Fallos 306:1892, 308:789), pues no es admisible sostener que entre los valores que enuncia la Constitución exista una jerarquía que conduzca a reconocerle prioridad a alguno de ellos”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El derecho a la libre expresión e información no es absoluto en cuanto a las responsabilidades que el legislador puede determinar a raíz de los abusos producidos mediante su ejercicio, sea por la comisión de delitos penales o actos ilícitos civiles. Si bien en el régimen republicano la libertad de expresión, tiene un lugar eminente que obliga a particular cautela en cuanto se trata de deducir responsabilidades por su desenvolvimiento, puede afirmarse sin vacilación que ello no se traduce en el propósito de asegurar la impunidad de la prensa (Fallos 119:231, 155:57, 167:121, 269:189, considerando 4º, 269:195, considerando 5º). La función primordial que en toda sociedad moderna cumple el periodismo supone que ha de actuar con la más amplia libertad, pero el ejercicio del derecho de informar no puede extenderse en detrimento de la necesaria armonía con los restantes derechos constitucionales, entre los que se encuentran en de la integridad moral y el honor de las personas (arts. 14 y 33 de la Constitución Nacional) (CSJN Fallos 308:789 considerando 5º). -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Asimismo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que el “abuso de la libertad de expresión no puede ser objeto de medidas de control preventivo, sino fundamento de responsabilidad para quien lo haya cometido “Opinión consultiva OC-5, 13/11/85, Corte I.D.H. (Ser.A) Nº 5 (1985)”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ahora bien, el derecho de informar no escapa al sistema general de responsabilidad por los daños que su ejercicio pueda causar a terceros (P. 36, XXIV “Pérez Arriaga Antonio c/Arte Gráfica Editorial Argentina S.A.” del 2 de febrero de l993, entre otros)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En consecuencia, si la prensa excediese los límites que son propios del derecho de informar y se produjese, incausadamente, perjuicio a los derechos individuales de otros, se generaría la responsabilidad civil o penal por su ejercicio abusivo, en cuyo caso será necesario evaluar dicha violación teniendo en vista el cargo que la Constitución le ha impuesto a la prensa y las garantías que para su cumplimiento le asegura, condicionamientos que obligan a los jueces a examinar cuidadosamente si se ha excedido o no de las fronteras del ejercicio lícito del derecho (voto de los Dres. Fayt y Boggiano, causa “Kimel”, Fallos 321:3601)”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Precisamente, la Corte IDH al decir del periodista Ventura, en su comentario antes mencionado, ha evolucionado en el tema de la responsabilidad de los medios en el ejercicio de la función social y ello puede verse en los casos Herrera Ulloa y Kimel, estableciendo que los periodistas y los medios deben recoger y trasmitir las informaciones en toda su diversidad y los periodistas deben basar sus opiniones en hechos constatados de modo razonable, aunque no necesariamente exhaustiva, y deben tomar cierta distancia crítica de sus fuentes.- Señala la Corte IDH que el abuso de la libertad de expresión no puede ser objeto de medidas de control preventivo, sino fundamento de responsabilidad ulterior”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su vez, en los autos “Ruggero Silvia c/ Pronto Semanal y otros s/ daños y perjuicios” Expte. Nº 42.133/01, también como juez de primera instancia, sostuve que “si la información es lesiva al honor, a la intimidad o lesiona algún otro derecho personalísimo, el órgano de difusión debe responder por el perjuicio causado, en los términos del art. 1109 del Código Civil, pues libertad de prensa no significa impunidad ni tampoco que la misma deba prevalecer frente a estos últimos, cuando es en la propia constitución nacional donde se encuentra inscripta una norma también fundamental para la existencia de una sociedad libre, el derecho a la privacidad consagrado en el art. 19 de la Carta Magna (C.S.J.N. Fallos 306:1892)”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese caso, dos eran las circunstancias que debían ser analizadas 1) si se había difundido la imagen de la actora sin su consentimiento y 2) si se había afectado su derecho a la intimidad, a la privacidad y al honor, todo ello en violación a las disposiciones de los arts. 31 de la ley 11.723 y 1071 bis del C.Civil, normas que resultaban allí, según mi entender, de aplicación para dilucidar la cuestión.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continué señalando que “La protección material del ámbito de la privacidad resulta uno de los mayores valores del respeto a la dignidad de la persona y un rasgo diferencial entre el estado de derecho democrático y las formas políticas autoritarias y totalitarias (CSJN, “Ponzetti de Balbín Indalia c.Editorial Atlántica S.A.” J.A. 1985-I-510, voto del Dr. Petracchi)”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La reserva como bien jurídico protegido es “la cobertura espiritual, envoltura o disfraz que envuelve y protege cierto sector de la vida de toda persona, cerrándolo, no descubriéndolo, guardándolo con exclusividad, apartando ingerencias, intromisiones y fiscalizaciones. La vida privada protegida por el art. 1071 bis es el conjunto de datos, hechos o situaciones reales, desconocidos por la comunidad y reservados al conocimiento bien del sujeto mismo, bien de un grupo reducido de personas (Código Civil, Bueres-Highton, Tomo 3-A, pág. 130 y sus notas)”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien estos principios resultarían vigentes si en autos la demandada fuera un periodista, un editor o un medio de prensa, en el caso y siguiendo los principios generales a los que he hecho referencia, entiendo que no se dan todos los presupuestos necesarios para hacer efectiva contra las demandadas la responsabilidad que se pretende.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, como ya señalara, la demanda ha sido interpuesta contra dos ISP, en el caso los buscadores Yahoo! de argentina SRL y Google Inc.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado que la actora ninguna relación contractual tiene con los mismos, la responsabilidad de éstos en su caso se valorará de conformidad con las normas que rigen la responsabilidad extracontractual y dentro de estas directrices, bien podemos recurrir a la responsabilidad objetiva que emerge del art. 1113 del Código Civil, en tanto consideremos que la actividad que despliegan las accionadas encuadra en la teoría del riesgo creado (segundo Párr.. segunda parte del artículo citado) o bien se trate de una responsabilidad subjetiva, entrando entonces en juego las disposiciones contenidas en los arts. 512 y 1109 de la ley sustantiva.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, cabe preguntarnos entonces cual es el papel que las demandadas juegan o despliegan entre todos los protagonistas que confluyen en este inmenso mundo virtual.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago Muñoz Machado, en su obra “La regulación de la red de Internet” se refiere a la posición jurídica en que están ubicados los distintos operadores en el ámbito de Internet, y es así que distingue:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) El editor: que incorpora los contenidos puestos a disposición del usuario.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) El dueño del sitio: que controla los recursos informáticos conectados a internet.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) El proveedor de servicios, que actúa como intermediario entre el editor y el usuario.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d) El operador, que engloba en su oferta diversos contenidos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;e) El proveedor de acceso que comercializa la prestación técnica.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;f) El transportador, que es un operador técnico que permite la interconexión de las diversas redes que conforman la red.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi juicio, y por lo menos tratando de simplificar como ya lo adelantara y en todo lo posible la cuestión en litigio, considero que a ese efecto basta con diferenciar los siguientes grupos o categorías dentro de los ISP (Internet Services Providers o Proveedores de Servicios de Internet):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) están los Proveedores de Acceso o Internet Acces Providers, que brindan a los usuarios el servicio de conexión a Internet, es decir, funcionan como una empresa prestadora de un servicio de telecomunicaciones, que facilitan el acceso a internet, tal como por ejemplo Dial-up, Edge, ADSL, Cablemódem, etc.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Los proveedores de alojamiento o Hosting Service Providers que almacenan los contenidos de los sitios en sus servidores, ya sea que lo hagan en forma gratuita, a cambio de publicidad, etc.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) Los proveedores que ofrecen programas especiales que se utilizan para ubicar los contenidos que tengan las características definidas por el usuario, es decir, los buscadores, como son las aquí demandadas. Se trata de ofrecer públicamente programas de software que interactuando con Internet posibilita localizar información.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta a mi criterio evidente que los primeros ninguna responsabilidad les cabría por la difusión en la web de contenidos que pudieran resultar lesivos para terceras personas, pues, como recuerdo haber leído en alguna oportunidad, sería lo mismo que responsabilizar a Telecom o a cualquier empresa de telefonía celular por el hecho de que dos personas utilicen una línea telefónica para preparar y determinar los detalles de perpetración de un delito. Es una situación tan obvia que no encuentro impedimento alguno para efectuar tal observación.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a los segundos es decir, los proveedores de alojamiento de contenidos, no siendo parte en ese proceso no considero oportuno expedir opinión al respecto.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en cuanto a los terceros, los proveedores de programas de búsqueda de contenidos, dado que aquí se encuentran demandados dos buscadores, me limitaré conforme es mi función, a establecer si algún tipo de responsabilidad cabe atribuírsele por los hechos que la actora les imputa.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendo que no resulta de aplicación a ellos la teoría del riesgo creado, pues si bien los buscadores actúan proporcionando una herramienta al usuario que utiliza la computadora (cosa riesgosa) para localizar los contenidos o la información por él definida, dichos contenidos o información no son creados o puestos en la red o editados por los buscadores.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insisto en este punto: El rol de los buscadores es facilitar a sus usuarios el acceso a páginas de Internet, que, en principio, presentan contenidos relacionados con la búsqueda realizada. Así en estas palabras lo establece el Sr. Perito informático licenciado Viura a fs. 1514 de su tercera presentación.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero quien o quienes deciden el contenido que se carga en cada sitio web, es precisamente cada sitio. Periódicamente recorren con programas Internet, accediendo a su contenido, este contenido lo clasifican y almacenan, para ser utilizado por las búsquedas que se realizan en los buscadores (ver fs. 1500 vta. da experticia informática).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interrogado el perito acerca de quién o quienes deciden con qué términos se describen los sitios web, el mismo responde que los meta tags son etiquetas html que pueden o no ser incorporadas en el encabezado de una página web y que resultan invisibles para un visitante normal, pero de gran utilidad para los navegadores u otros programas que pueden valerse de esta información. Su propósito es el de inducir información referencial sobre la página: autor, título, fecha, palabra clave, descripción etc. Esta información puede ser utilizada por los robots de búsqueda para incluirla en las bases de datos de sus buscadores y mostrarla en el resumen de búsquedas o tenerla en cuenta durante las mismas. Los “meta tags” suelen ser utilizados por los propietarios de web sites para lograr que usuarios que realizan búsquedas con alguna palabra muy utilizada en Internet los encuentren más rápidamente. El nombre de los links html que vincula los distintos elementos contenidos en los web sites lo determina el creador de cada sitio web. Un sito web puede tener distintas estructuras a saber: Árbol, Listas, Mixtas o Red.- (ver fs- 1500 vta.).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el pedido de aclaraciones que el perito evacua a fs. 1677, y ante la respuesta que brindara al punto 2 c) del interrogatorio ofrecido por la actora al hacer referencia a que el buscador decide cuales sitios mostrar o realiza un análisis del contenido existente en un determinado sitio, el experto señala que el término “analizan los contenidos” surge de terminología de orden técnico al proceso para el tratamiento computacional de unidades de información (bit) Bajo esta consideración implícitamente queda dicho que no es una intervención humana.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo entonces estos lineamientos, no cabe sino concluir que la responsabilidad en su caso de los buscadores debe analizarse a la luz de lo normado por el art. 1109 del C.Civil.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como señalara Messineo en su “Manual de Derecho Civil y Comercial” traducido al español, Buenos Aires, 1955, T. VI p. 477, la justificación de la responsabilidad extracontractual (deber de resarcir el daño) se pone en la violación del denominado deber del neminem laedere (que es un deber legal), o sea, en el hecho de que, quien atenta contra el círculo jurídico (de ordinario patrimonial) ajeno, ocasionándolo un daño, está obligado a eliminarlo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y desde este punto de vista, entonces, no basta que la información o el contenido existente en la web y encontrado a través de los buscadores sea erróneo y aún lesivo para el honor, la imagen o la intimidad de una persona para que ésta tenga derecho a que le sea reparado el perjuicio causado. Comprobado el exceso o la ilegalidad, quien pretenda el resarcimiento deberá demostrar la culpa o negligencia en que incurrió el buscador conforme al régimen general de responsabilidad por el hecho propio que contiene la fórmula del artículo 1109 citado, y que sigue el principio “alterum non laedere”. Es decir, no basta la sola comprobación del daño para imponer el deber de resarcir, sino que es necesario probar el factor de imputabilidad subjetivo, sea la culpa o el dolo. Ese es el criterio también imperante en materia de responsabilidad de los medios de prensa. Larga es la lista de juristas que han sostenido el soporte subjetivo en este caso y las razones que han expuesto en defensa de su tesis son por demás conocidas, pero basta citar las opiniones de Atilio Alterini y Aníbal Filipini, en ocasión del caso “Campillay” (L.L. 1986-C-406 y ss.), López Cabana, Roberto M., “Responsabilidad civil de los medios masivos de comunicación social por la difusión de noticias”, en “Responsabilidad por daños”, Homenaje al Dr. Jorge Bustamanate Alsina, Abeledo Perrot, Bs-As- 1990, t.II, pág.27 , Bustamante Alsina, Jorge, “Responsabilidad de los órganos de prensa por informaciones inexactas”, L.L. 1989-B-286 y ss., Vázquez Ferreyra, Roberto, “Responsabilidad por difusión de noticias falsas o inexactas”, en “La responsabilidad”, homenaje al Prof. Isidoro Goldenberg, Abeledo Perrot, Bs. As. 1995, p.649, entre otros.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, si entonces las demandadas responderán por los daños y perjuicios ocasionados a la actora por los cuales demanda en los términos del art. 1109 del Código Civil, cabe preguntarse cual ha sido la conducta que las mismas han desplegado y que encuadre en ese factor subjetivo de imputabilidad: la culpa, que el art. 512 del Código Civil claramente conceptualiza.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No olvidemos de que los contenidos e información a los cuales se puede acceder a través de los servicios proporcionados por las demandadas no han sido, insisto, creados o editados o “colgados” por ellas, sino por terceros, que en la mayoría de los casos, y así lo señaló el perito informático, permanecen en el anonimato.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Ester María Pugin de Isola, siguiendo a Gerardo Ancarola (Libertad de Prensa, un fallo de la corte Suprema de Justicia sobre el derecho a la intimidad, publicado en L.L. 2002-A-13) señala que constituye una cuestión de suma importancia la protección de los derechos de la persona en general y de los derechos personalísimos, en particular, frente a la agresión (producida o a producirse) por parte de los medios de comunicación, dado que, por pregonar la libertad de prensa, se ve naufragar muchas veces, atacadas por publicaciones indebidas, a las prerrogativas fundamentales del ser humano, como lo son el honor, la intimidad, o la imagen. Hace referencia a la Internet, manifestando también que la misma tiene la particularidad de estar basada en dos pilares: La libertad y la desregulación. En efecto, la libertad para ingresar y desenvolverse en ella, recibiendo y ofreciendo la más variada información. La desregulación es consecuencia de la imposibilidad material de los Estados y personas de interferir las comunicaciones y de establecer límites tecnológicos para su funcionamiento. El único censor o autocensor que admite Internet es la voluntad del propio usuario. Pero si bien existe esa imposibilidad de implementar ciertos tipos preventivos de control para alguno de sus operadores, esto no significa que su ejercicio esté exento de responsabilidades ulteriores cuando se incurre en un acto ilícito. Pero las normas jurisdiccionales y doctrina que fueron aparentemente satisfactorias para regir la libertad de expresión a través de los medios gráficos y electrónicos clásicos resultan manifiestamente insuficientes para cumplir un papel similar en el siglo XXI. No existe en el Derecho argentino ni en el Derecho francés legislación que resuelva el punto, de modo que la solución está en manos de la jurisprudencia que se maneja con un criterio variable. (no comparto totalmente este concepto, entiendo que en realidad debió hacer referencia a que la jurisprudencia nacional se “maneja” en su caso con las normas de derecho de los cuales disponemos y que no son otras, como ya señalara que las del derecho común) (“Responsabilidad de los medios de Prensa, La culpa y los medios objetivos de imputación”, Revista de Derecho de Daños, 2006-3, Creación de riesgo-I pág- 187, Editorial Rubinzal-Culzoni, año 2007).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en lo que aquí interesa, rescato de este comentario que también entiende que la responsabilidad de los prestadores del servicio de servidor - que entiendo está refiriéndose a los operadores del servicio que es donde se alojan los materiales y que estaría en condiciones de conocer la identidad de sus clientes y deberá ejercer sobre ellos un mínimo de control- carga con diversos deberes entre los que menciona: a) Deber de información, que comprende el deber de informar y el de informarse, b) Deber de reacción o de vigilancia sobre los contenidos que él permite colocar en línea, debiendo verificar al subirlos a la red que ellos no se apartan de lo que es lícito y moral, lo cual no significa censura previa, pero sí la adopción de las medidas conducentes a hacer cesar el problema, medidas que deben ser proporcionadas a la gravedad de la conducta del cliente y que pueden llegar a la rescisión del contrato. Si bien la responsabilidad de quien coloca los mensajes ilícitos en Internet es subjetiva, y se basa en el dolo de ejercitar una actividad prohibida, es decir, se trata de una responsabilidad por el hecho personal del autor del mensaje ilícito, para comprometer la responsabilidad del proveedor del servicio de servidor, debe otorgársele una falta propia a éste; así y siguiendo a Clemente Moro y Cavanillas Mugica, en su obra “Responsabilidad civil y contratos en Internet”, pág. 115, señala que el intermediario o administrador de Internet desde donde se realizan actividades ilegales sería responsable si no realizara esa labor de custodia o control de los contenidos puestos en línea por sus clientes. Por ello, el prestador de servicios de internet ha de ser tenido como un editor y no como un distribuidor. (ob. Cit. Pág. 192/193).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siguiendo con la lectura de este artículo, vemos que no se está refiriendo a los buscadores, sino a la actuación del host, la que debe ser apreciada a la luz del concepto de diligencia debida, construido caso por caso, en forma concreta a partir de los artículos 512, 902 y 909 del C-Civil. Si a la luz de estas normas, el host o proveedor demandado no ha observado una diligencia adecuada, actuando con ligereza o negligencia, será responsable. En el caso contrario, no lo será. Y para deslindar entre ambos campos, el concepto de previsibilidad resulta importante dado que conceptualmente no puede existir culpa donde no existe previsibilidad.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coincido con esta comentarista en el sentido de que los hechos, culposos o dolosos que, en el uso de sistemas automatizados de información, causen daños a terceros, caen, genéricamente, dentro de la preceptiva del artículo 1109 del Código Civil, regulación del deber de no dañar a los demás, y en ese sentido me he expedido, como asimismo que tales hechos, pueden además, configurar una ilicitud violatoria de lo dispuesto en el art. 1071 bis del Código Civil que incrimina la intromisión arbitraria en la vida ajena, con perturbación de la intimidad o privacidad, garantida inclusive por el artículo 19º de la Constitución Nacional.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido se ha expedido Fernando Tomeo en “Las Redes Sociales y su régimen de responsabilidad civil” (L.L. 14 de mayo de 2010).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entiendo que aún admitiendo la responsabilidad civil, la misma solo puede hacerse efectiva contra las demandadas en la medida en que, frente a una situación ilícita, y advertidas a través de los mecanismos pertinentes, no realicen la conducta atinente y necesaria para obtener la cesación de las actividades nocivas, pues, recién en ese momento, se configuraría una falta propia susceptible de ser apreciada en los términos de los arts.512, 902, 1109 y cc. del Código de fondo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumiendo entonces, con anterioridad a cualquier reclamo del afectado solicitando el bloqueo del contenido que considera agraviante y disponible en Internet a través de los buscadores demandados, no puede a los mismos serle atribuida o adjudicada culpa alguna por los contenidos cuestionados.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así también en el artículo “ut supra” referenciados, Tomeo sostiene que las redes sociales responderán con las precisiones siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“a) Si la red social no fue notificada de la existencia del contenido ilegal no tiene responsabilidad aunque dichos contenidos se encuentren alojados en su plataforma”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sostener lo contrario implicaría imponer a las redes sociales la obligación de monitorear y moderar millones de contenidos, esto es, imágenes, opiniones y comentarios /algunos emitidos en tiempo real) u otros contenidos enlazados (como videos o fotos) que se suben a la red en forma intermitente, minuto a minuto. Ello conlleva una obligación que no se condice con la realidad y la rentabilidad del negocio y una censura previa que se agrega a la incidencia del costo empresario”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“b) Si la red social fue notificada extrajudicialmente de la existencia del contenido ilegal y se le reclamó su eliminación debe proceder a darlo de baja cuando el mismo resulta ostensible y manifiestamente ilegal, ya que cuenta con los elementos y las herramientas técnicas necesarias para evitar que el ilícito se continúe cometiendo, esto es, posee la capacidad técnica para ejercer el control”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En este sentido se debe requerir a la red social un obrar leal, de buena fe y con la diligencia de un buen hombre de negocios en los términos de nuestra ley civil”.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El criterio de irresponsabilidad de los proveedores o intermediarios de Internet, tiene como primer antecedente la sección 230 de la Communications Decency Act (Ley de Decencia en las comunicaciones) del año 1996, en Estados Unidos, que estableció que los proveedores de servicios informáticos interactivos, entre los cuales se encuentra incluidos los buscadores, son inmunes a los reclamos de responsabilidad por información publicada por terceros.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, la directiva 2000/31/CE de Comercio Electrónico, del 8 de junio de 2000 y que tuvo por objetivo principal armonizar las diferentes legislaciones de los países que integran la Comunidad Económica Europea, a fin de que sus diferencias no afecten al tráfico económico y los principios que rigen en el ámbito de la Unión, trae medidas que se limitan al mínimo necesario para conseguir el correcto funcionamiento del mercado interno y es respetuosa en principio con la libertad propia de Internet, expresando en sus considerandos que “la libre circulación de los servicios de la sociedad de la información, puede constituir, en muchos casos, un reflejo específico en el Derecho comunitario de un principio más general, esto es, de la libertad de expresión consagrada en el apartado 2 del art. 10 del Convenio para la protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales….La presente Directiva no está destinada a influir en las normas y principios nacionales fundamentales relativos a la libertad de expresión.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que hace a la responsabilidad de los prestadores de servicios de la sociedad de información, legislada en sus artículos 12 a 15, proporciona normas que exoneran de la misma bajo determinados requisitos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, el artículo 12 relativo a la mera trasmisión de datos, establece que el prestador del servicio de transmisión en una red de comunicaciones de datos facilitados por el destinatario del servicio o de facilitar acceso a una red de comunicaciones, incluido el almacenamiento automático y provisional de los datos que se transmite, no será responsable de los datos transmitidos siempre que el prestador no haya sido quien origine la transmisión, no seleccione al destinatario de la transmisión ni seleccione o modifique los contenidos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sr. perito informático ha debido responder acerca de la utilidad de este mecanismo (ver fs. 1501 vta. 1502).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artículo 13 se ocupa de lo que llamamos “cache”, excluyendo también de responsabilidad al prestador de servicios que almacene automática y provisionalmente la información con la única finalidad de hacer más eficaz la transmisión ulterior de la información.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a los hostings (alojamiento de datos) excluye su responsabilidad siempre que éste no tenga conocimiento que la actividad desarrollada por el destinatario del servicio sea ilícita y que en cuanto tenga conocimiento de esta ilicitud actúe con prontitud para retirar los datos. Todo ello, sin perjuicio de que las autoridades ordenen el retiro de los mismos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero impone a estos prestadores el deber de colaboración al decir que los Estados podrán establecer obligaciones tendientes a que se comunique con celeridad a las autoridades los presuntos datos ilícitos, como, a solicitud de éstas, la información que permita identificar a los destinatarios de su servicio con los que hayan celebrado acuerdo de almacenamiento.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su vez, la ley 34/2002 española de Servicios de la sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSICE) y que incorpora la Directiva 2000/31/CE establece la regulación del régimen jurídico de los servicios de la sociedad de la información, y aunque no acogió totalmente el espíritu de la Directiva, en lo relativo a los prestadores de servicios que faciliten enlaces a otros contenidos o incluyan en los suyos directorios o instrumentos de búsqueda de contenidos, dispuso en su artículo 17 , un régimen de responsabilidad idéntico al establecido para los prestadores de alojamiento de datos, estableciendo una exoneración de responsabilidad, siempre que no tengan conocimiento efectivo de que la actividad o la información es ilícita o de que lesiona bienes o derechos de un tercero susceptibles de indemnización y si lo tienen, actúen con diligencia para retirar los datos o hacer imposible el acceso a ellos.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley requiere el conocimiento efectivo condicionado por la existencia de un órgano competente que debe haber declarado la ilicitud de los datos, ordenando su retiro o que se imposibilite el acceso a los mismos, o se hubiera declarado la existencia de lesión de bienes o derechos de terceros susceptibles de reparación, y que el prestador conociera la correspondiente resolución y sin perjuicio de que los contenidos se retiren en virtud de acuerdos voluntarios y otros medios de conocimiento efectivo que puedan establecerse.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observo además, que entre las Condiciones de servicio de Google, se establece que el usuario reconoce que toda la información, como archivos de datos, texto escrito, programas informáticos, música, archivo de audio u otros sonidos, fotografías, videos u otro material gráfico, al que tenga acceso como parte de los Servicios o a través del uso de estos es responsabilidad de la persona que ha creado dicho contenido (art.8.2) y que la política de Google consiste en responder a las notificaciones de supuestas infracciones de derechos de autor de acuerdo con lo estipulado por la ley de propiedad intelectual internacional, incluida la ley estadounidense de protección de derechos de autor (Digital millennium Copyright Act) así como en cancelar las cuentas de infractores recurrentes, (art. 16.1) como asimismo que Google cuenta con un procedimiento de reclamación de marcas comerciales relativo a su negocio publicitario (art. 16.2) dando las direcciones a las cuales se puede recurrir.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto y sin perjuicio de los filtros que las demandadas puedan voluntariamente establecer a fin de impedir la indexación de sitios o imágenes que vinculen a determinadas palabras con contenidos de carácter pornográfico, erótico, sexual u otros contenidos que se consideren ilícitos, y que a tenor de lo que surge de la pericia informática son factibles desde el punto de vista técnico, o de la política que el Estado pueda llegar a adoptar en el futuro a fin de impedir el acceso a determinada información o a determinadas páginas de la web (tal el caso de algunos países que como es de público y notorio conocimiento han impuesto restricciones a los usuarios de los mismos en las búsquedas -China y Cuba-) considero que debe hacerse lugar a los agravios vertidos por las demandadas y en consecuencia revocarse la sentencia de primera instancia en tanto condena a las mismas a abonar a la actora la indemnización allí establecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) En cuanto al agravio formulado por la accionada Google Inc. en relación a la eliminación de todas las vinculaciones entre los buscadores de las demandadas y los sitios de contenido sexual, erótico y/o pornográfico que contengan el nombre la imagen y/o fotografías de la actora, como consecuencia de lo resuelto precedentemente y sin perjuicio de lo ya ordenado y cumplimentado en los autos sobre medidas cautelares caratulado “D. C. V. c/ Yahoo de Argentina SRL” expte. Nº 63.314/2006 no surgiendo de la pericia informática sino solamente la posibilidad técnica de efectuarlo, más no se establece expresamente la manera de materializar dicho cumplimiento, no cabe sino mantener la decisión adoptada por la “a quo” y en tanto sea la interesada la que comunique a las demandadas los sitios web con contenido ilícito o que considere agraviante que deban ser bloqueados a los fines de impedir su acceso a través del buscador, ello sin perjuicio de las demás medidas que la propia actora pueda requerir respecto de los dueños de los sitios de Internet donde se encuentren alojados los contenidos que considere dañosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello y si mi voto fuera compartido por mis estimados colegas, propicio al Acuerdo: 1) Hacer lugar a los agravios opuestos por las demandadas, revocando la sentencia, en tanto hace lugar a los daños y perjuicios reclamados, y modificando lo dispuesto por la “a quo” en el punto II) de la parte dispositiva de la sentencia, con el alcance establecido en los considerandos precedentes; 2) Imponer las costas de primera instancia y de la Alzada por su orden, atento a que tratándose de una cuestión novedosa y respecto de la cual no existe aún jurisprudencia encontrándose controvertida en doctrina el tema debatido, la parte accionante pudo haberse creído con derecho a accionar como lo hiciera (art. 68 CPCC) 3) Regular los honorarios en el Acuerdo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así mi voto.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Dra. Ana María R. Brilla de Serrat dijo: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adhiero a la solución propuesta por la distinguida colega que me precede en el voto, por cuanto considero que tomando en consideración las especialidades del caso, se ajusta plenamente a derecho, correspondiendo por ende receptar las quejas de las demandadas en lo principal que peticionan, esto es la desestimatoria de la pretensión de resarcimiento por daños moral y material derivados de la actividad de las mismas vinculada con el auxilio brindado a las búsquedas por Internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de transmisiones lesivas de los derechos de la personalidad incluídas imágenes, a través de operadores de medios de comunicación escritos, orales o televisivos, sino como bien se afirma, de actividad auxiliar para facilitar el acceso de los usuarios del servicio a los sitios presentes en la “web”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco se trata del suministro de datos personales que allí obren de modo que se pudiera afectar el derecho a la vida reservada que tiene todo ser humano si así fuera su deseo, dado que no nos hallamos ante esos extremos, sin perjuicio de reconocerse la natural desazón de la actora –cantante de un grupo musical en su momento y luego devenida modelo y actriz según se afirma-, al encontrarse vinculada del modo señalado con páginas relacionadas con actividad sexual, prostitución y pornografía, pero en modo alguno sindicada o descripta como incluída personalmente en ese tipo de prácticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actividad de las demandadas trae a portada de mano del requirente , de modo gratuito, datos que provienen de registros al que tiene acceso el público, o de elencos, actos o documentos a los que cualquier persona puede tener acceso, que resulta diversa al ejercicio periodístico y sus fines , siendo cuestión distinta por lo demás todo aquello vinculado con la protección de los derechos de autor y otros derechos conexos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabido resulta que la doctrina y jurisprudencia italianas han sido muy prolíficas en lo que atañe a la preservación del derecho a la intimidad, y he tenido oportunidad de referirme a ellas en precedentes de mi autoría en esta Cámara Civil, y he seguido con mucha atención las tendencias orientadas a la tutela de la esfera privada. Así, S. Rodotá, en su “Repertorio di Fine Secolo”, ya en 1992, partía del derecho a ser dejado solo al derecho de mantener el control sobre la propia información, de la privacidad al derecho a la autodeterminación informativa, y a la no discriminación, y del secreto al control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El voto precedente responde con optimismo, no se me escapa que problemático, a una cuestión actual de la vida fluyente que avanza sin pausa, y se detiene sobre las funciones y los límites de los jueces, que comparto, siendo en definitiva suficiente que los órganos jurisdiccionales ejerciten con prudencia, como en el caso, la posibilidad de dar ingreso a una tutela resarcitoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, hago propicia la oportunidad para referirme a un tema muy caro también para los operadores de derecho italianos, cual es el derecho al olvido, “il diritto all´oblio”, consagrado por los tribunales de la península hace más de quince años, al receptar reclamos por republicaciones, luego de mucho tiempo, vbgr.,de noticias policiales referentes a reos confesos que ya habían purgado su condena, disponiendo la Corte de Casación el 9 de abril de 1998, que se entiende por tal el legítimo interés de toda persona a no quedar indeterminadamente expuesta a daños interiores que atañen a su honor y su reputación, de lo que colige que la reiterada publicación de una noticia, en el pasado legítimamente divulgada, no constituye un adecuado ejercicio del derecho de crónica, salvo que eventos sobrevinientes tornen nuevamente actuales esos hechos, haciendo surgir un nuevo interés público en la difusión de esa información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo expuesto, íntimamente vinculado con el artículo de Viktor Mayer- Schönberger, Director del Centro de Investigación de Políticas de Innovación e Información de la Universidad de Singapur, “El pasado condena en la Web”, publicado en el diario Clarín del 13 de mayo pasado, que me lo trajo a la memoria. Allí se deja constancia de que todos vamos a aprender una lección a las malas, esto es que la información digital casi nunca desaparece, ni siquiera si deseamos que eso pase, lo que trae como resultado la permanencia del pasado en el presente, lo que es remarcado por el autor como uno de los mayores desafíos que enfrentará la sociedad a medida que las computadoras e Internet se integran cada vez más a la vida cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante miles de años, el olvido formaba parte de la condición humana, acertadamente allí se señala, mientras que en la era digital ocurre lo opuesto a través del almacenamiento barato en computadoras, los procesadores poderosos y la generalización del acceso a Internet. El recuerdo pasa a ser la norma. Y aquí no puedo menos que coincidir con el autor en que vale la pena recordar que en algunas cuestiones hay mucho valor en el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En orden a todo lo expuesto, adhiero plenamente al voto precedente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El señor juez de Cámara doctor Diego C. Sanchez dijo: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Antecedentes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La verdad es independiente de los votos que consigue. Con frecuencia nace con uno solo, porque no siempre esinteligible a la primera vista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El epígrafe fue el del doctor Rómulo E. M. Vernengo Prack al votar en “Glusberg” (fallo plenario de esta Cámara del 10-09-82, ED 101-181, JA 1982-IV-443, LL 1982-D-525); como dije en “Samudio de Martinez” (ídem, del 20-04-09, ED 232-541; LL 2009-C- 99 y 222; elDial.com 21-04-09), circunstancias en este expediente –también en otros que mencionaré- lo hicieron recordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anticipando mi disidencia con los votos precedentes, pasaré a fundarla estimando que demostraré la falta de razón en los agravios de las demandadas, proponiendo la confirmación –en lo principal- de la sentencia recurrida. Luego intentaré argumentar como se lo hace en el primer voto, lo que me permitirá –también- arribar a igual conclusión, es decir la contraria a la de este voto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He tenido presente los fallos dictados en “Glusberg” y “Samudio de Martinez”; tengo ahora las clases magistrales de mi profesor de Introducción al Derecho, doctor Julio C. Cueto Rúa, quien ha reiterado -décadas después (por ej.: “El juez distante”, LL 1990-C-906)- lo que nos enseñaba entonces: que existe virtual unanimidad en la identificación de la morosidad como una de las principales causas de la insatisfacción popular con la administración de la justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí agrega:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El juez debe ser objetivo e imparcial; al mismo tiempo, no debe tolerar la distorsión o la complicación injustificada del procedimiento. El punto de equilibrio lo gana con su activa participación en la composición adecuada del litigio. Ello requiere:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Primero: la clara identificación de las pretensiones de las partes litigantes;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Segundo: la individualización de los hechos relevantes del caso;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tercero: la identificación de los hechos reconocidos por ambas partes;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuarto: la identificación de los hechos relevantes controvertidos, cuya prueba es necesaria;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Quinto: la individualización de los medios de prueba ofrecidos para acreditar los hechos controvertidos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y concluye: “Si jueces y abogados pudieran eliminar formulismos innecesarios, producto de hábitos de larga duración y escasa justificación práctica, definir con claridad los términos del litigio y sus hechos relevantes, ahorrando tiempo y esfuerzos, habrían prestado un señalado servicio a la causa del mejoramiento de la justicia en la República”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coincido y, parcialmente, también lo hacen las partes en este juicio pues -en sus expresiones de agravios- Google se queja (fs. 2026) “porque la sentencia dictada injustificadamente omite aplicar a los hechos demostrados en autos, los preceptos generales contenidos en el Código Civil” y Yahoo! titula en mayúsculas (fs. 2052v.) ANTECEDENTES FÁCTICOS; la actora, al contestar el traslado de los memoriales (fs. 2138v.), también subraya en mayúsculas que JAMÁS CUESTIONÓ la irresponsabilidad de las demandadas por los contenidos de los sitios, agregando -en minúsculas- que la cuestión debatida en autos, gira en torno a los vínculos y enlaces que permiten identificar el nombre de la accionante con sitios de contenido sexual y pornográfico y copia del portal de Google de fecha 28 de enero de 2010 (fs. 2139/40) ejemplos de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque, según lo que resulta de los votos precedentes, éste que emito será minoritario intentaré -en la medida de mis posibilidades y sin extenderme innecesariamente- dar a los agravios la respuesta que estimo procedente, que no es la propuesta por mis colegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II. Hechos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El más puro tesoro al que puede aspirar un ser humano en estos tiempos es a una reputación sin mancha, que le sobreviva. Los hombres son como cerámica dorada o barro pintado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El epígrafe, de la autoría de William Shakespeare, es el del estudio de Fernando Tomeo (“La protección de la imagen y la reputación corporativa en la Web 2.0”), estudio al que me referiré en el capítulo siguiente, pero que anticipa -lo hacía ya en sus tiempos el célebre dramaturgo- la relevancia de las secuelas de los hechos que debemos juzgar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la recurrida sentencia de primera instancia (fs. 1933/51 –con aclaratoria a fs. 1965-) se expresó: “El sustento fáctico de la pretensión consistiría en la facilitación de acceso por parte de los buscadores de las demandadas a sitios de contenido pornográfico en los que se hallaba la imagen de VIRGINIA DA CUNHA y en el uso comercial y no autorizado de su imagen a través de la reproducción de fotografías en el sistema de búsqueda por imágenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No obstante el desconocimiento formulado por sendas accionadas, los términos de sus respectivas presentaciones en el incidente sobre medidas cautelares, a la luz de los alcances con que fue allí dictada y luego cumplida la orden, tornan carente de virtualidad extenderse en consideraciones acerca de lo que surge palmario, esto es: que efectivamente a través de los buscadores en cuestión podía accederse a imágenes de VIRGINIA DA CUNHA, en páginas de las características que provocan su reclamo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concuerdo con ello; también con la conclusión (luego de analizar la prueba producida, a saber: acta notarial labrada por el escribano Rubén Emilio Arias; dictamen elaborado por el Centro Argentino de la Imagen; informe pericial; constancias del incidente de medidas cautelares, entre otras) en que: “Conforme lo expuesto, he de admitir que a través de los buscadores YAHOO de Argentina y de GOOGLE INC resultaba posible acceder a las mentadas imágenes que correspondían a DA CUNHA ubicadas en sitios de contenido erótico, pornográfico, etc. como se indicó; con lo que la controversia a ese respecto, se centra en lo concerniente a la responsabilidad que la actora atribuye a los dos accionados por esa situación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice luego la colega de primera instancia, y así lo haré considerando los hechos y el derecho, que a partir de esos elementos corresponde analizar el reclamo para -desde allí- establecer si cabe atribuir responsabilidad a las demandadas por las consecuencias derivadas de la facilitación que como buscadores habrían brindado; a cuyo fin se ha de determinar si medió algún obrar antijurídico y, en su caso, si provocó daño a la actora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III. Derecho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando se permite que la libertad sin límites se ejerza por quienes poseen los medios de comunicación…, se olvida el derecho del ciudadano común, del hombre común, a no ser agredido, ¡a no ser corrompido!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las expresiones de agravios se critica con extensión aunque sin razón –en mi opinión- la responsabilidad que la sentencia ha imputado a las quejicosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yahoo comienza su memorial (fs. 2049) sosteniendo: “Este largo escrito podría resumirse a una pregunta muy simple: ¿existe algún supuesto en que brindar información pueda ser considerado ilegal?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimo que a semejante pregunta -expresada en diciembre de 2009- merece se le recuerde muy conocida respuesta, igualmente simple ¡y dada hace casi dos siglos y medio!: “La libertad de prensa es en verdad esencial a la naturaleza de un Estado libre; pero ella consiste en no imponer restricciones previas sobre las publicaciones, y no en la libertad respecto de la sanción por impresos criminales cuando se ha publicado. Todo hombre libre tiene un derecho indudable a poner delante del público las opiniones que le plazcan; prohibir esto es destruir la libertad de prensa; pero si él publica lo que es impropio, malicioso, o ilegal, debe asumir la consecuencia de su propia temeridad” (Blackstone, William, “Commentaries on the Laws of England”, publicados entre 1765 y 1769, de sus clases en Oxford). Más acá en el tiempo podemos dar como respuesta el inciso 2, del artículo 13, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, según las propias palabras de la apelante, si sus agravios podrían resumirse en una pregunta y ella ha sido así contestada, ha quedado resuelta la cuestión y demostrada la sinrazón del planteo; sin perjuicio de lo cual me ocuparé de sus otras quejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III – 1) En cuanto al agravio de Google sobre censura (fs. 2046) tenemos supra la respuesta acerca del carácter esencial de la libertad de prensa, y nuestra coincidencia con ella; también en que –a pesar de tal carácter- no es un derecho absoluto. Respecto a predicar esto último sobre la censura previa nos permitimos remitir al muy serio estudio de Fernando M. Toller –del que hemos tomado textualmente la cita precedente- que lleva como título, precisamente, “Una distinción honrada por el tiempo. Revisión crítica de la diferenciación entre restricciones previas y responsabilidades ulteriores en el ámbito de la libertad de expresión” (JA 2007-IV-1411).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay supuestos de admisión de la censura previa, como publicación de pornografía infantil (conf. Fernandez Delpech, Horacio, “La injuria a través de internet a raíz del fallo JUJUY. COM http://www.hfernandezdelpech.com.ar/ARTICULO%20FALLO%20JUJUY.pdf), quien también recuerda que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha establecido que “no todo lo que se difunde por la prensa o se emite en programas radiales o televisivos o por cualquier otro medio goza del amparo otorgado por la prohibición a la censura previa, sino aquello que por su contenido encuadra en la noción de información o difusión de ideas (Fallos 315:1943, año 1992, ED 149-245)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo dicho es sin perjuicio de destacar ab initio que coincido plenamente en la prohibición de la censura previa, en la relevancia para la Democracia de la libre información, especialmente para una República como la nuestra con un sistema de poderes tan perfectible; no tengo dudas del reconocimiento universal de la libertad de prensa como un derecho esencial, fundamental, con el consiguiente enriquecimiento pluralista de la sociedad por el intercambio de ideas, para el bien común en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo especialmente presente los artículos 14, 32, 42 y 75, inciso 22, de la Constitución Nacional, como el texto del artículo 13 del Pacto de San José de Costa Rica, ya aprobado en la República Argentina por ley 23.054: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística o por cualquier otro procedimiento de su elección”; también, por cierto, que lo hago con el Decreto 1279/97, que en su artículo 1 declara que el servicio de INTERNET: “se considera comprendido dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión, correspondiéndole en tal sentido las mismas consideraciones que a los demás medios de comunicación social”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no olvido que en su artículo 11 la misma Convención Americana sobre Derechos Humanos, establece que “Toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al reconocimiento de su propia dignidad, que nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, en la de su familia, en su domicilio o en su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra o reputación, teniendo derecho a la protección de la ley contra esas injerencias, o esos ataques”. En sentido similar el artículo 17 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; el derecho a la intimidad también se encuentra protegido especialmente en el artículo 1071 bis del Código Civil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con singular énfasis desde “Ponzetti de Balbín” (11-12-84), citado en el primer voto, el Alto Tribunal se ha pronunciado claramente cuando se encuentran en juego los límites jurídicos del derecho de información en relación directa al derecho a la privacidad o intimidad. Respecto de las normas convencionales -recién citadas- los jueces Caballero y Belluscio, concluyeron entonces que: “el lugar eminente que sin duda tiene en el régimen republicano la libertad de expresión –comprensiva de la de información- obliga a particular cautela en cuanto se trate de deducir responsabilidades por su ejercicio. Empero, ello no autoriza al desconocimiento del derecho de privacidad integrante también del esquema de la ordenada libertad prometida por la Constitución mediante acciones que invadan el reducto individual, máxime cuando ello ocurre de manera incompatible con elementales sentimientos de decencia y decoro” (conf. Bazan, Víctor, “Confluencias y fricciones entre la libertad de información y los derechos a la honra y a la vida privada”, EDCO, 2008-377). Por su parte Carlos A. Parellada (“Responsabilidad por la actividad anónima en Internet”, LL 2007-F-1066) concluye su trabajo: “Por ello, ratificamos —una vez más— nuestra convicción: ¡Libertad de expresión! pero también ¡responsabilidad por lo que se expresa! Tales consignas no presentan incompatibilidad lógica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coincido también con Google en cuanto subraya –fs. 2026v.- que nuestra Constitución Nacional (art. 17) garantiza a los habitantes de la Nación la inviolabilidad de la propiedad, no pudiendo ser ellos privados de sus bienes sino por sentencias fundadas en ley, y coincido -fs. 2028- en su enfática defensa de la aplicación de la ley vigente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para dar un ejemplo de mi convicción al respecto recuerdo que he expresado en reciente voto (30-06-10, integrando por sorteo la Sala L de esta Cámara Civil, in re “Aguirre Diego Oscar c/ Argañaraz Ramón Francisco y otros s/ daños y perjuicios” y sus acumulados): “…sí coincido con: “El resultado, como apunta Lorenzetti, citando a Nino, es decididamente un país al margen de la ley”. Dije en mi voto en “Samudio”: “He sostenido que la anomia, el no cumplir las leyes, es la causa de muchos de los males que padecemos (v.gr. mis votos del 11-06-07, in re "Bianco Bueno, Velmar c/ Parra, Jorge Blas" y del 27-05-08, in re "Sylveyra Jorge Omar c/ Transporte Automotor Plaza S.A.", éste en suplemento de Derecho Procesal de eldial.com -del 23-06-08- y en suplemento de Derecho de Seguros de El Derecho -del 31-12-08-, fallo 31, anotado por Carlos Schwarzberg, "La responsabilidad en dos accidentes de tránsito y temas conexos. Oponibilidad de la franquicia"). Al juez corresponde juzgar -salvo excepciones y considero que no estamos ante ellas- según las leyes y no a las leyes (Iudicare non de legibus sed secundum leges)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Porque así pienso, porque considero que debemos aplicar las leyes vigentes (…) Reitero una vez más el voto minoritario en “Obarrio y Gauna”, especialmente: “Pero además de injusta la solución, a nuestro juicio, resulta ilegal. Por ello en este caso no se configura esa tirantez entre valores, que en definitiva deben conciliarse en aras a la credibilidad del sistema y a la prosperidad del país, que todos anhelamos. El respeto a la ley, es la garantía absoluta del progreso y de la prosperidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo he reiterado en cuantas ocasiones he tenido oportunidad de hacerlo (v.gr.10-08-09, in re "Meniño Sumay María Rosa c/ Micróomnibus Norte S.A. y otros s/ daños y perjuicios”; 30-04-10, in re “Margarita, Martín Celestino y otro c/M.O. General San Martín S.A. y otro s/daños y perjuicios”; 09-06-10, in re “Nuñez Hugo Osmar c/ Rossi Leandro Gabriel y otros s/ daños y perjuicios”; 16-07-10, in re “Silva Benito Horacio c/ Empresa Ciudad de San Fernando s/ daños y perjuicios” y los allí citados), votos en los que he demostrado que la doctrina del plenario “Obarrio y Gauna” no se encuentra vigente, que sí lo están las normas en ellos citadas y que deben ser aplicadas (v.gr.: arts. 61, 109, 118 y concs. de la ley 17.418, resolución 25.429/97 de la Superintendencia de Seguros de la Nación, entre otras).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha revocado por arbitrarias sentencias que han decidido lo contrario (por ej. de la Sala “D” que integro, dictadas con mi disidencia: 28-04-09, in re “Arrua Oscar c/Diaz Roberto”; 01-12-09, in re “Bonzi, Lucía Elena c/Almada, Oscar Raúl”, entre otras); seguramente serán revocadas las que, a pesar de mis esfuerzos, se han seguido dictando y hoy tienen recurso extraordinario en trámite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He intentado permanentemente convocar, en aras de la seguridad jurídica y aunque lo estimo no vigente, a un nuevo plenario que deje sin efecto la nefasta doctrina de “Obarrio y Gauna”, también sin éxito (por ej.: 05-03-08, in re “Moran Savina Rosa c/ Gutierrez Daniel Orlando y otros s/ daños y perjuicios”, 07-03-08, in re “Durante, Carlos Osvaldo c/ Transporte del Tejar S. A.”, eldial.com, sup. Derecho Procesal, del 31-03-08; 20-10-09, in re "Coda, María Elvira c/ Rando, Alfredo y otros s/daños y perjuicios”; 30-04-10, in re “Margarita, Martín Celestino y otro c/M.O. General San Martín S.A. y otro s/daños y perjuicios” y 09-06-10, in re “Nuñez Hugo Osmar c/ Rossi Leandro Gabriel y otros s/ daños y perjuicios”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, por cierto, no estamos solos con Google en nuestras convicciones sobre el respeto a la ley, sobre la inviolabilidad de la propiedad. La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha dado buenos ejemplos en las sentencias citadas, como las dictadas el 4 de marzo de 2008 ("Recurso de hecho deducido por La Economía Comercial S.A. de Seguros Generales en la causa Gauna Agustin y su acumulado c/ La Economía Comercial S.A. de Seguros Generales y otro"; "Recurso de hecho deducido por La Economía Comercial S.A. de Seguros Generales en la causa Obarrio, María Pía c/ Microómnibus Norte S.A. y otros" y “Recurso de hecho deducido por La Economía Comercial S.A. de Seguros Generales en la causa Villarreal, Daniel Alberto c/ Fernández, Andrés Alejandro”. Esta Cámara Civil lo hizo por sus Salas “E” (29-05-08, in re “Lloveras Juan Benjamín c/ Bustamante Daniel Arturo”, en sus términos y con remisión a “Del Águila Sonia Karen y otro c/ Expreso Gral. Sarmiento S.A.T” -LL 2008-D-253, RCyS 2008-976-) y “G” (26-09-08, in re “Jurado, Plácida Gertrudis c/ La Vecinal de la Matanza SAT y otros s/daños y perjuicios”, en ED digital 47248; 30-12-08, “Travaglini, Marcelo Adolfo c/ Albertelli, Mauricio Haroldo y otros”, La Ley Online: AR/JUR/22343/2008, entre muchos otros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señor presidente de la Corte Suprema, doctor Ricardo L. Lorenzetti, lo ha ampliado –incluso- en muchos de sus votos (v.gr.: 07-08-07, in re “Cuello, Patricia Dorotea c/ Lucena, Pedro Antonio”, ED 223-643 y LL 2007-E-398, con nota aquí de Domingo M. López Saavedra, “Franquicias deducibles: Su oponibilidad a los terceros en los seguros de responsabilidad civil”) y ha reiterado en estos últimos días (el 05-08-10 en conferencia de prensa organizada por la fundación alemana Konrad Adenauer que se realizó en la sede de la Universidad Católica Argentina, La Nación 06-08-10) que el país necesita "reglas previsibles y claras; respeto del derecho de propiedad y de los contratos, y que gobiernen las leyes, no un hombre o una mujer: las leyes no son un simple consejo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III – 2) En las expresiones de agravios se critica con extensión, aunque –reitero- sin razón en mi opinión, la omisión -imputada a la sentencia recurrida- de aplicar los preceptos del Código Civil que regulan la responsabilidad civil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sentencia decidió: “Corresponde tener en cuenta que en nuestro sistema, la responsabilidad civil requiere la concurrencia de los elementos de daño, antijuridicidad, nexo causal y factor de atribución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La antijuridicidad se la tiene por configurada con un criterio amplio cuando aparece violado el deber genérico de no dañar alterum non laedere que se halla consagrado en el art. 19 de la Constitución Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A fin de establecer la configuración de un factor de atribución, he de volver sobre el marco fáctico a partir del cual podría derivarse responsabilidad de las demandadas; se trata de determinar si pudo producirse a través de los servicios que prestan por internet. La responsabilidad civil se relacionaría en este caso con actividades desplegadas por medio de sistemas informáticos y con sus consecuencias respecto de la tutela de la privacidad de los individuos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No por obvio he de dejar de señalar que nos hallamos frente a una cuestión novedosa, provocada a partir de una materia que también lo es y que no ha sido aún objeto de regulación específica. Se regirá por los mismos principios que gobiernan la responsabilidad civil en general, los arts. 902 y sgtes,1066 a 1069, 1072 a 1083, 1109 y 1113 del Código Civil (Tratado de Responsabilidad Civil, Trigo Represas/López Mesa; Tomo IV Ed La Ley); pero antes que ello por la ya citada manda constitucional del art.19 del que derivan el derecho a no ser dañado y en su caso, a ser resarcido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Recordemos aquí lo dispuesto por el art. 16 del Código Civil acerca de que si una cuestión no puede resolverse ni por las palabras, ni por el espíritu de la ley se atenderá a principios de leyes análogas; y si aún la cuestión fuese dudosa, se resolverá por los principios generales del derecho, teniendo en consideración las circunstancias del caso; en tanto que -en línea con ello- el art. 15 establece que los jueces no pueden dejar de juzgar bajo el pretexto de silencio, oscuridad o insuficiencia de las leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Claro resulta advertir que el presente es precisamente un supuesto paradigmático de estas normas, cuyo fundamento es que el sistema de derecho no tolera que haya conflictos sin solución. Es pues en ese sentido que incumbe a los jueces obtenerla de todos modos, a pesar de que las reglas vigentes no presenten conclusiones puntuales para el caso dado (conf. Cifuentes, Santos, Elementos del derecho Civil, Parte General).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ahora bien, es sabido que la complejidad de internet facilita el anonimato del emisor del mensaje por lo que la cuestión es establecer cómo y cuándo responden los intermediarios de la red.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Por tal razón se ha dicho que las reglas individualistas de la responsabilidad no darían respuesta a la realidad de los problemas que se presentan a partir de la red mundial (López Herrera, Teoria Gral de la Responsabilidad).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Detengámonos en la plataforma en la que tuvieron lugar los sucesos que se pretenden generadores de responsabilidad, de acuerdo a la descripción formulada por el perito, para desde allí identificar la eventual intervención de los demandados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El rol de los buscadores (tal los demandados) es facilitar a sus usuarios el acceso a páginas de internet que, en principio, presentan contenidos relacionados con esa búsqueda. Los buscadores realizan las búsquedas utilizando programas informáticos diseñados a tal fin por seres humanos y los resultados que se muestran son seleccionados y ordenados en forma automática de acuerdo a criterios definidos por los seres humanos que los diseñaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El informe fotográfico explica que un motor de búsqueda de imágenes ofrece un servicio que consiste en facilitar el acceso a la página donde está instalada la imagen que se busca, a partir de un enlace hacia esa página (siempre y cuando no exista un protocolo de restricción) -fs. 1937- (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hasta aquí los elementos más salientes del dictamen del Licenciado Viura de los que resulta que los buscadores comparan la palabra buscada por el usuario con un archivo índice de datos procesados previamente y almacenado en una ubicación determinada y en base a las coincidencias encontradas; que publican los resultados de acuerdo a los criterios preestablecidos por cada buscador; que determinan el procedimiento de carga de contenidos a cuyo fin recorren periódicamente con programas informáticos las direcciones de todas las páginas web existentes en internet accediendo a su contenido, que es clasificado y almacenado para ser utilizado en las búsquedas; que en los dos buscadores (Google y Yahoo) es posible realizar una búsqueda que evite que en los resultados aparezca determinada palabra; que el buscador gobierna la información y que periódicamente los buscadores recorren con programas informáticos las direcciones de todas las páginas web que existen en internet accediendo a su contenido que clasifican y almacenan, para ser utilizado por las búsquedas que se realizan en los buscadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Si bien los informes periciales no son vinculantes para el juez, constituyen un aporte de considerable entidad cuando se trata de una materia técnica de su especialidad que escapa a la órbita de conocimiento jurídico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La presentación del experto aparece consistente, exhaustiva y clara acerca de una disciplina técnica nueva y compleja, cuyo conocimiento está recién comenzando a ser explorado por quienes somos ajenos a la misma. En el caso, todas las partes solicitaron explicaciones al perito y las accionadas además impugnaron su informe, y debo señalar que las respuestas que brindó, satisfacen los requerimientos. Por otra parte, pongo de relieve que aunque los demandados ofrecieron el aporte de sus respectivos consultores técnicos, y aún cuando en todo caso entre la estimación del dictaminante y la del consultor técnico, sin otro elemento de juicio que autorice a inclinarse por una u otra postura, cabe estarse a la del experto designado de oficio y desechar la del asesor de parte interesada, dado que por sus funciones aquél no es sospechado, como puede serlo éste, de parcialidad (Cám. Nac. Civ., SALA "E", 16-12-98, "Montiel Héctor Abelardo c/ Geijo Juan Manuel y otro s/ daños y perjuicios"); en este caso, los consultores de los accionados no han siquiera presentado sus informes para -eventualmente- respaldar técnicamente las mentadas objeciones-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A la luz de lo hasta aquí expuesto, está claro que aún cuando en la actividad desplegada por los buscadores no media intervención humana por tratarse de procesos automatizados, no puede desligarse al titular de las consecuencias que generen sus diseños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Su quehacer constituye un servicio que facilita la llegada a sitios que de otro modo serían de muy dificultoso acceso, y además, esa facilitación hace precisamente al núcleo de una de las actividades centrales que desarrollan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Así pues, nos hallamos en condiciones de afirmar que el buscador al contribuir al acceso a los sitios de internet se encuentra en las mejores condiciones técnicas para prevenir la eventual generación de daño y de allí surge el perfil de los buscadores como responsables de su actividad facilitadora del acceso a sitios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La dimensión de los buscadores como herramienta amerita su aliento para que puedan sostener un adecuado desarrollo, más ello en modo alguno implica que deba apoyarse ese crecimiento a expensas de los derechos individuales o con afectación de los mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Queda entonces claro que lo afirmado no importa desconocer el impacto cualitativo que sobre el mundo de la comunicación y la propagación del conocimiento tuvo la irrupción de la internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Establecer el núcleo de la cuestión sometida aquí a decisión en términos de "aliento" versus "afectación" al desarrollo de internet, importa una simplificación del tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“De ahí que lo expuesto no implica obviar el carácter de los buscadores como instrumento "inestimable" para potenciar la difusión de información; aunque debe reconocérsele la misma capacidad- en su caso- para potenciar daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Insisto en tal concepto al expresar que no pueden dejar de compartirse las expresiones vertidas por la codemandada GOOGLE en el sentido que la posibilidad de acceder a la información de una manera más simple y cómoda que las disponibles en un pasado reciente, favorece el entendimiento entre culturas, el intercambio de experiencias científicas y por tanto el avance de las distintas disciplinas científicas que pueden contribuir al interés general y al bien común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Por otra parte, las consideraciones vertidas al responder la demanda, tornan oportuno señalar que quien suscribe no es ajena a la convicción acerca del impacto que las decisiones judiciales tienen más allá de las partes a las que concretamente alcanzan; pero en ningún caso ello podría conducir a que el fantasma de la propagación de las consecuencias de una eventual condena, eclipsen el reconocimiento de un supuesto de responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Nótese así, que el parámetro a considerar para evaluar los alcances y proyección de los buscadores como herramienta del conocimiento y de la comunicación, debe ser empleado además para evaluar los efectos de la multiplicación del perjuicio que sean capaces de producir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En todo caso la "sanción" no es a internet sino a los daños que provoquen algunos modos de su uso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Destaco a propósito de lo afirmado por la codemandada YAHOO en el sentido que su accionar le permitió a la actora localizar aquellos sitios que consideró lesivos a su persona, que también se lo facilitó a todo eventual cibernauta potenciando el daño, y es esa la protección que se trata de brindar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es YAHOO quien admite la entidad de la función de los buscadores y que la inexistencia de los motores de búsqueda tornaría absolutamente disfuncional el uso de internet; concepto que tras compartir, he de complementar reiterando que ello maximiza su responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Por lo demás y a propósito de otra argumentación defensiva ensayada, señalo que la circunstancia de que se pueda provocar el mismo daño por otra vía y/o que pudiera haber otros legitimados pasivos, no altera la responsabilidad que cabe aquí atribuir por los fundamentos que preceden a estas líneas. Es resorte del titular de la acción, en todo caso, ejercerla y/u optar contra quien la dirige.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Lo hasta aquí expuesto me conduce a asignar responsabilidad a los demandados en el supuesto de que el acceso que posibilitaron a los sitios que incluían imágenes de la actora, le hubiera producido afección a sus derechos personalísimos y/o hubiera constituido un uso no autorizado de su imagen (…) De conformidad a cuanto hasta aquí se señaló, puede afirmarse con Orgaz que: "La responsabilidad de quien ha ocasionado un daño a otra persona, se asienta sobre tres pilares fundamentales: ilicitud, culpa y daño" (Alfredo Orgaz, "El daño resarcible", pág. 10). La ilicitud y el daño son siempre inexcusables para la responsabilidad, es decir, para que nazca la obligación de restablecer la situación conforme a derecho y la reparación del daño causado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he permitido extenderme en la transcripción para demostrar la sinrazón de la crítica en cuanto sostiene que la sentencia recurrida no aplica los preceptos del Código Civil que regulan la responsabilidad civil. Podrá, o no, coincidirse con la aplicación que se hace, pero no puede afirmarse que no se la hace. Es llevar a extremo insostenible la célebre distinción de Piero Calamandrei: “Así ocurre en el proceso. Los abogados indagan la verdad de perfil, aguzando la mirada cada cual desde su lado: sólo el juez, que se sienta en el centro, la mira tranquilamente de cara” (“Elogio de los jueces escrito por un abogado”, Valleta Ediciones, Buenos Aires 1989, pág. 124).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III – 2 - 1) La crítica también ha sido dirigida contra la sentencia recurrida en cuanto ha tenido por configurada la antijuridicidad por aparecer violado el deber genérico de no dañar, el alterum non laedere consagrado en el artículo 19 de la Constitución Nacional. Sin embargo debemos recordar que la Corte Suprema de Justicia de la Nación así lo ha reiterado, en especial desde "Santa Coloma" o "Gunther", y la doctrina especializada (Tomeo, Fernando, “La protección de la imagen y la reputación corporativa en la Web 2.0”, LL sup. act. 02-02-10, págs. 1/4) ha sostenido: “Hasta el dictado de una legislación específica sobre la materia regirán las normas que hemos mencionado a la luz del principio genérico de no dañar "alterum non laedere" consagrado en el art. 19 de la Constitución Nacional”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En concordancia y en relación también con la libertad de expresión, podemos leer en el primer voto que “la ley 26.032/05 establece que la búsqueda, recepción y difusión de información e ideas por medio del servicio de Internet se considera comprendida dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Dicha disposición en concordancia con las normas constitucionales que a su vez encuentran correspondencia en tratados internacionales de igual jerarquía, (tal la Convención Americana sobre Derechos Humanos en su art. 13) deben armonizarse a la luz de distintas disposiciones legales contenidas en el ordenamiento común como son el art. 1071 bis del Código Civil y el art. 31 de la ley 11.723 de Propiedad Intelectual, que amparan el derecho a la intimidad personal y el derecho a la imagen, y que por otro lado también gozan de protección constitucional a través del art. 19 de nuestra Carta Magna”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III – 2 - 2) Tampoco asiste razón a la apelante en relación con la aplicación de la analogía y los principios generales del derecho. El colega Jorge Mario Galdós (“Responsabilidad civil de los proveedores de servicios en Internet”, LL 2001-D-953), con cita de otra colega (Piaggi, Ana I., "Reflexiones sobre la contratación electrónica", LL 1999-A-750) y de un estudioso cuya ausencia definitiva seguimos lamentando (Colautti, Carlos E., "La libertad de expresión y el espacio cibernético", LL 1999-E-1334) nos dice: “El vacío legal en los Estados que no han regulado la responsabilidad civil de los sujetos de la red, sea con normativa específica o con legislación en materia afín, -como contratos a distancia, comercio electrónico, firma digital, protección de datos personales-, conduce, en primer lugar, a la aplicación de la analogía y de los principios generales del derecho, en lo que sea compatible con el régimen jurídico interno y conlleva a apreciar, coadyuvantemente, las Directivas Comunitarias sobre éste u otros temas conexos como el Comercio Electrónico, abrevando en los resultados que se han apreciado en los países con regulación propia (vgr. Alemania, Francia, EE.UU., Italia) y en el vigoroso aporte de la doctrina”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro reciente estudio sobre el tema (Borda, Guillermo J. (h), “La responsabilidad de los buscadores en internet”, JA 2010-II, del 09-06-10, págs. 7/11), que tiene el epígrafe de este capítulo de mi voto, de la autoría de quien fue juez de esta Cámara doctor Guillermo A. Borda, nos dice: “Los buscadores que son también páginas de internet quedan, en conclusión, alcanzados por dicha prescripción legal; por lo que la búsqueda y facilitación de contenidos que aquéllos operan quedan enmarcadas en el ejercicio de la libertad de información y la libre expresión (…) El mecanismo que utilizan los buscadores requiere, en una primera instancia, de la sistematización y facilitación de la información de la web; esta actividad opera como antecedente de su efecto consecuente, que es la potenciación de la información; es allí donde creemos que se concreta o termina de concretarse la antijuridicidad de la actividad de los motores de búsqueda: esta última actividad de publicitar los contenidos dañosos o del lugar donde se hallan los contenidos es lo que compromete a las empresas de búsqueda en un orden de causalidad dañoso, que se dispara con el proveedor del contenido ofensivo (antecedente) y se potencia (consecuente) con la accesibilidad masiva que posibilitan los buscadores; el daño es, así, causado directamente por el proveedor del contenido ilícito, y potenciado por el divulgador, que se sirve de aquél para su aprovechamiento económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las empresas de búsqueda, en tanto se aprovechan de esa facilitación de contenidos lesivos de derechos de la persona humana, deben responder jurídicamente, no ya por los daños que ocasionan esos terceros proveedores de la información que sistematizan, sino por el carácter de la misma actividad que desarrollan, que al repotenciar a aquéllos ocasionan también daños”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he permitido el subrayado para destacar la coincidencia con la sentencia recurrida en la acreditada existencia en el sub lite de los cuatro presupuestos de la responsabilidad civil, sobre los que se extienden, sin razón, los agravios de las demandadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III – 2 - 3) En cuanto a la afirmación que la cuestión no tiene solución en el derecho vigente, y sin perjuicio de lo que expreso y dispongo en el apartado siguiente, parece oportuno recordar votos del doctor Roberto E. Greco en esta Cámara (por ej. el del 26-10-1993, in re “Corsetti de Patrignani, Irene c/ Martínez, Regino y otros”, LL 1994-A-292): “I. Al igual que en todos los casos en que se afirma que una cuestión no tiene solución en el derecho vigente, me veo obligado a reiterar --como lo hago cada vez que se predica un "vacío" o espacio carente de juridicidad-- que el ordenamiento no tiene lagunas y todo conflicto encuentra solución en los géneros normativos del sistema. Que esa solución puede no gustar a algunos, no plantea problema de lógica jurídica formal sino problema axiológico, como creo se ha demostrado por lo menos desde 1942 (Carlos Cossio, "Las lagunas del derecho", en esp. p. 5 y sigts., Imprenta de la Universidad de Córdoba, 1942, separado del "Boletín de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales"; del mismo autor, "La plenitud del ordenamiento jurídico", ps. 37/53, 2ª ed., Ed. Losada S. A., 1947, que incluye como primera parte el estudio anterior. Ver ejemplos dados en mi trabajo "¿Ultraactividad de normas abrogadas o derecho libre?", ED, 83-680/703, en esp. cap. III en ps. 683/687)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III – 3) En el último párrafo del estudio supra citado el doctor Borda sostiene: “Asistimos, pues, a los prolegómenos de un largo debate que está llamado a extenderse en los ámbitos judiciales y académicos, hasta tanto se sancione una ley que determine y regule un régimen de responsabilidad para la actividad que desarrollan las empresas de búsqueda”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La necesidad de legislar al respecto, sin perjuicio de lo que antes dije, es expuesta por la mayoría de los autores que se han ocupado del tema (v.gr.: Castrillo, Carlos V., “Responsabilidad civil de los buscadores de Internet”, LL sup. 11-01-10, págs. 1/3; Feldstein de Cárdenas, Sara L. y Scotti, Luciana B., “Internet, comercio electrónico y derecho a la intimidad: un avance de los tribunales argentinos”, elDial.com; Fernandez Delpech, Horacio, “Medidas tecnológicas de protección de la propiedad intelectual en internet -los actos elusivos- la protección jurídica contra la elusión” http://www.hfernandezdelpech.com.ar/MEDIDAS%20TECNOLOG.DE%20PROTECCION-MERCOSUR.pdf; Frene, Lisandro, “Responsabilidad de los “buscadores” de Internet”, LL 2009-F-1219; Galdós, Jorge Mario, “Responsabilidad civil de los proveedores de servicios en Internet”, LL 2001-D-953; Gini, Santiago Luis, “Internet, buscadores de sitios web y libertad de expresión”, LL, sup. act. 23-10-08; Granero, Horacio R., “¿Existe un nuevo concepto de daño? (la responsabilidad actual del Derecho Civil)”, elDial.com Suplemento de Derecho de la Alta Tecnología; Thomson, Federico G., “Daños causados a través de buscadores de Internet”, LL sup. 26-03-10, págs. 7/8; Tomeo, Fernando, “La protección de la imagen y la reputación corporativa en la Web 2.0”, y op. infra cit.; Uzal, María Elsa, “Jurisdicción y derecho aplicable en las relaciones jurídicas por Internet”, ED 208-719; Vaninetti, Hugo Alfredo, “La responsabilidad civil de los buscadores en Internet. Afectación de los derechos personalísimos. Supuestos para analizar”, ED, sup. del 16-06-10, Nº 12.525).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el primer voto (VI-4) se afirma que ninguna norma legal ha sido dictada en nuestro país tendiente a regular específicamente la responsabilidad de los ISP (Proveedores de Servicios de Internet) existiendo a la fecha alguno que otro proyecto de ley en el Poder Legislativo y recordando la vigencia del decreto 1279/97, que declara que el servicio de Internet se considera comprendido dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión, con lo que resultan aplicables a los servicios de Internet las disposiciones de los artículos 14, 32 y 42 de la Constitución Nacional que establecen la libertad de expresión y prohíben la censura previa, como la ley 26.032/05.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La apelante sostiene (fs. 2064v.) que “no son pocos los aspectos de Internet en los cuales las lagunas legislativas parecen más bien océanos” (expresión textual del cap. II del citado trabajo de Gini).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otros casos he dispuesto (de conformidad con lo establecido en el art. 2 de ley 340) librar oficios a los señores Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación Argentina y presidentes de las H. Cámaras de Senadores y de Diputados de la Nación Argentina, requiriéndoles la adopción, en el tiempo más breve posible, de las medidas necesarias para la sanción de una ley (v.gr. el 11-09-08, in re "Gómez Carmen Clementina c/ Monzon Diego y otros s/ daños y perjuicios", LL 2008-E-682 y eldial.com, sup. Derecho Procesal del 22-09-08; ley de seguro obligatorio de automotores, o el sistema que mejor se considere; el 04-12-08, in re "Schiavo, Alejandro y otros c/ Cohen, Liliana Laura Marcela y otros" -ED 232-39, con nota de Carlos Schwarzberg, "La reparación en la mala praxis médica. Legitimación para reclamo de daño moral; eldial.com sup. derecho procesal del 23-02-09- para la sanción de una ley que pudiere ampliar, en casos como el allí resuelto, la legitimación activa para reclamar el daño moral otorgada por el artículo 1078 del Código Civil).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así lo dispongo también hoy –librándose oficios con copia de esta sentencia- para que, desde proyectos ya presentados (por ej. los de los senadores Capitanich y Jenefes, aunque fueren duramente criticados como se expresa en el primer voto), jurisprudencia, trabajos de legislación y doctrina que se han realizado en el mundo entero, se adopten -en el tiempo más breve posible- las medidas necesarias para la sanción de una ley que legisle sobre lo debatido en este expediente y lo relacionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV. Imagen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No envidio la suerte del pájaro que vuela donde quiere, sino el destino del árbol que muere donde nace”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto del uso comercial y no autorizado de la imagen de la actora por la reproducción de fotografías en el sistema de búsqueda por imágenes, me permito agregar –a lo ya establecido en la sentencia recurrida- que un reciente estudio de la destacada especialista profesora doctora Delia Lipszyc (“La responsabilidad de los proveedores de servicios de intermediación en línea”, Revista de Responsabilidad Civil y Seguros, LL, febrero 2009, págs. 3/22), en el que analiza numerosísimos precedentes, nos enseña que los proveedores de motores de búsqueda e hipervínculos pueden infringir el derecho de autor, u otros derechos, en función de los que ofrezcan o bien, de la forma en que brinden sus servicios a los usuarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos ilustra sobre antecedentes de las propias demandadas en el mundo entero, como también lo hace otro especialista (Mille, Antonio, "Motores de la búsqueda en Internet y derecho de autor. Los casos judiciales de la "generación Google", JA, 2008-IV-1275) quien sostiene: “El resultado final de cara al usuario, es que en la práctica la mayoría de los navegantes acceden a los sitios web siguiendo las sugerencias del motor del búsqueda y limitándose a revisar las sugerencias contenidas en la primera página de resultados y a todo lo más en las inmediatamente siguientes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer buscador fue desarrollado en el MIT de EE.UU., en el año 1993 (Vaninetti, Gustavo Juan y Vaninetti, Hugo Alfredo, “Los buscadores en Internet. La protección de los derechos personalísimos. Utilización de la medida cautelar innovativa: adecuada pero... ¿suficiente?”, ED, 222-335); Internet existía desde el año 1969, con "ARPANET" ("Advanced Research Projects Agency Network").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La doctora Lipszyc en 1981, con más de una década de anticipación al primer buscador y para otro supuesto, por cierto, comenta un fallo de la Sala B de esta Cámara (“El derecho moral de intérprete. Los modelos de fotografías”, LL 1981-C-554) y nos dice: “En estos supuestos no habrá habido interpretación ni en sentido técnico ni jurídico y, sin embargo, la fotografía no podrá ser reproducida o utilizada sin autorización del retratado en virtud del derecho que, como persona, tiene sobre su imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Si la persona retratada autorizara la utilización de su imagen fotografiada, igualmente la reproducción no podría hacerse en forma que causara lesión a sus derechos, lo cual ocurriría si su imagen se atribuyera a otra persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En este sentido, entendemos que el derecho a la propia imagen brinda un marco de protección más amplio y nítido sustrayendo la cuestión de consideraciones sobre la existencia o no de interpretación "en" la fotografía, sobre el carácter de modelo y los antecedentes profesionales de la persona retratada y sobre la extensión de la protección legal del art. 56 de la ley 11.723 y de su dec. reglamentario 746/73 a las obras fotográficas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tal trabajo fue publicado después de escrito, pero antes de su título “1984” de George Orwell, que suele recordarse en casos de temas como los aquí debatidos y así lo hace, por ejemplo, la apelante en sus agravios a fs. 2032v, agregando, por mi parte, que la lectura también puede ser la contraria de la que allí se realiza, pudiendo verse -a igual título de ejemplo- el estudio de Tomás Ignacio González Pondal (“Facebook: Reflexiones sobre el derecho a la intimidad”, La Ley, sup. act. 26-05-09).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma doctora Lipszyc, ahora en coautoría con el profesor doctor Carlos A. Villalba (“El derecho de autor en la Argentina”, edit. La Ley, Buenos Aires, 2001, pág. 43), nos enseñan: “Esta norma (art. 31, ley 11.723) reconoce el señorío absoluto de la persona retratada –y a su muerte, de determinados herederos- a autorizar la publicación de su retrato. Si bien sólo menciona el retrato fotográfico, en esta expresión están comprendidas todas las formas de fijación de la imagen, cualquiera sea el modo de reproducción o de comunicación pública (…) Pero la libertad de publicación que otorga la ley en el art. 31, in fine, no dispensa a quien la ejerce de hacer un uso responsable de la misma, ni de la obligación de observar una actitud prudente. Máxime cuando esta libertad entra en colisión con otros derechos de igual jerarquía, por lo que se debe elegir el camino que causa menos perjuicio. De lo contrario, ese accionar importará un abuso del derecho que lo convertirá en antijurídico (…) El tribunal también destacó que la excepción prevista en el art. 31 de la ley 11.723, tiene sus límites en el art. 1071 bis del Código Civil (derecho a la intimidad)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Individualizan los autores jurisprudencia y destacan dos precedentes de esta Sala, con otra integración, en los que se decidió: “Las leyes protectoras de los derechos personalísimos como la 11.723 mediante su art. 31 y la ley 17.711 con el art. 1071 bis del Código Civil, contienen normas que reglamentan el ejercicio de diversos derechos, precisamente para amparar otros de igual o mayor jerarquía como son los inherentes a la persona, a su intimidad y, en definitiva, a su dignidad” (17-07-96, in re “A., C. c/Editorial Perfil S.A.”, LL 1997-D-160); en sentido similar se pronunció poco después (10-10-96, in re “W. de F., C. c/Editarte S.A.”, ED 171-94).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última es comentada allí mismo por Jorge Bustamante Alsina (“Responsabilidad civil por violación del derecho a preservar la propia imagen”), quien comienza su estudio así: “El fallo de la Cámara Nacional en lo Civil, Sala D, que motiva nuestro comentario merece el elogio de quienes seguimos de cerca los pronunciamientos de nuestros Tribunales y sentimos, hoy más que nunca, una gran satisfacción cuando los órganos del Poder de la República, encargados de la administración de la Justicia, cumplen la delicada función de dar a cada uno lo suyo, exhibiendo un profundo sentido de la responsabilidad a través de su conocimiento del Derecho, del espíritu de Justicia que los anima y la transparencia de los argumentos que aventan toda duda sobre la independencia de sus juicios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con cita de Carlos Mouchet y Sigfrido Radaelli (“Los derechos del escritor y del artista”, edit. Sudamérica, Buenos Aires, 1957, p. 161) sostiene Federico A. Villalba Diaz ("Algunos aspectos sobre los derechos de autor en internet. Conflictos con el uso de obras en el ciberespacio”, JA 2000-IV-911): “Nada dice la ley argentina sobre la posibilidad de citar obras de arte, fotografías, dibujos, láminas, ilustraciones, etc. En principio, estas obras no pueden ser reproducidas sin consentimiento, salvo que ello sea indispensable para ilustrar una exposición de orden artístico o para explicar un texto del que las mismas forman parte, la explicación de una teoría, un método, argumento por lo demás confirmado por la jurisprudencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimo que tales claros conceptos legales, jurisprudenciales y doctrinarios, demuestran la sinrazón de ambas apelantes (fs. 2045 y 2075); no pueden ampararse, en la forma que pretenden, en el artículo 31 de la ley 11.723; la violación de su personalísimo derecho ha ocasionado daño a la actora pues, como se dice en el primer voto: “la ley 26.032/05 establece que la búsqueda, recepción y difusión de información e ideas por medio del servicio de Internet se considera comprendida dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión. Dicha disposición en concordancia con las normas constitucionales que a su vez encuentran correspondencia en tratados internacionales de igual jerarquía, (tal la Convención Americana sobre Derechos Humanos en su art. 13) deben armonizarse a la luz de distintas disposiciones legales contenidas en el ordenamiento común como son el art. 1071 bis del Código Civil y el art. 31 de la ley 11.723 de Propiedad Intelectual, que amparan el derecho a la intimidad personal y el derecho a la imagen, y que por otro lado también gozan de protección constitucional a través del art. 19 de nuestra Carta Magna”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ambas instancias la demandante ha negado haber prestado su consentimiento para que las codemandadas –quienes ni han pretendido, como corresponde, haberlo obtenido- utilicen sus imágenes en la forma en que lo hacen en sus sistemas de búsquedas por imágenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque infra –al considerar la cuantificación de este daño- me extenderé sobre el tema quiero expresar que he intentado entender el “perfil de la verdad” (Calamandrei) de las partes. Porque aquí y ahora hablamos de nuestros valores que –admitimos- podrían no serlo en otros lugares, en otros tiempos, o con otros usos y costumbres; tenemos presente que reconocemos el carácter global de la red internet y similar actuación de las demandadas. Recordemos que “los jueces tratan, en principio, de interpretar a la comunidad al tiempo que interpretan el caso (…) En el referido proceso de la interpretación judicial, el juez debe hallar las valoraciones vigentes para adecuar o atemperar su propia comprensión emocional del caso a la que rige en la comunidad” (Aftalion, Enrique y Vilanova, José, “Introducción al Derecho”, edit. Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1988, pág. 720).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro “aquí y ahora” ha traído el compartido –lo he repetido desde siempre, ya sea saliendo como volviendo a mi tierra sanjuanina- concepto del epígrafe de Ramiro de Maeztu (aunque no expresado por él en este lugar, ni en este tiempo) al que se ha referido recientemente el doctor Bernardino Montejano (su discurso “Filosofía clásica, amistad y concordia”, pronunciado en el Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires, el 20 de noviembre de 2009, http://diariopregon.blogspot.com/2009/11/filosofia-clasica-amistad-y-concordia.html) diciendo: “Hoy vivimos en el mundo del hombre abstracto quien, en su universalismo desencarnado, pierde el sentido de las cosas y no advierte las consecuencias del desarraigo. De un hombre para quien las hondas palabras de Ramiro de Maeztu: “no envidio la suerte del pájaro que vuela donde quiere, sino destino del hombre que muere donde nace”, suenan como las de un extraterrestre. De un hombre que pretende ser pájaro, sin advertir que, amputado de sus raíces, sólo es un pajarón”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me permitiré dar un ejemplo de esa actuación global de las demandadas –por uno de sus funcionarios, también usuario, en la red internet- de ese posible entender diferente nuestros valores, de no coincidir con nuestros conceptos de imagen, honor o intimidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la red internet –tomado el 05-08-10- resulta que el señor Vinod Sreeharsha, es “Latin America Director” de la codemandada Google Inc,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(http://www.lead411.com/Vinod_Sreeharsha_1456292.html), que su domicilio es Mountain View, CA, USA (el de dicha codemandada es 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View, CA, USA 94043). Se publica una nota, que estimamos íntima y relacionada con su pertenencia a un Grupo de la otra codemandada (Yahoo) (http://groups.yahoo.com/group/wacsd/message/292?l=1) y dice “Soy Vinod Sreeharsha. Soy un socio de este grupo aunque no he ido a una cena en mucho tiempo. La razon-ahora vivo en Buenos Aires-desde hace casi dos anos. pero antes fui a una cena en san francisco, de donde soy…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me interrogo –y me es más difícil encontrar la respuesta que a la primera pregunta de Yahoo- si una persona de origen hindú, que ha vivido en la costa oeste de los Estados Unidos de Norte América –nada menos que en las inmediaciones de Silicon Valley- y hoy se domicilia aquí en Buenos Aires, director de la codemandada Google Inc, que se presenta como periodista especializado en el tema aquí en debate- ¿envidiará la suerte del pájaro o el destino del árbol?, ¿o ambos?, ¿o ninguno?, ¿o una tercera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V. La “admisión” de la demanda en el primer voto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el centro de Europa están conspirando. El hecho data de 1291. Se trata de hombres de diversas estirpes, que profesan diversas religiones y que hablan en diversos idiomas. Han tomado la extraña resolución de ser razonables. Han resuelto olvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades (…) Acaso lo que digo no es verdadero, ojalá sea profético”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que es razonabilidad lo que se espera de nosotros y por ello me pareció oportuno al votar en “Samudio de Martinez” –como me parece reiterarlo hoy- tener presente que el señor presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, doctor Ricardo L. Lorenzetti, en la apertura de la Tercera Conferencia Nacional de Jueces (Córdoba, 18-09-08) nos hizo, con la cita del epígrafe de Jorge Luis Borges (“Obra poética”, Los conjurados, Ed. Emecé, Buenos Aires, 2007, pág. 642), un llamado –precisamente- a la razonabilidad. No puedo siquiera pensar en la poesía de Borges en general, la de este libro en particular, sin recordar que un eminente jurista español, confeso admirador del poeta, nos hace sentir -y compartimos- la impresión que este libro, a la vez exquisito y profundo, le produjo (García de Enterría, Eduardo, “Fervor de Borges”, edit. Trotta, Madrid, 1999, prólogo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimo haber demostrado precedentemente las razones por las que corresponde desestimar, en lo principal, los agravios de las demandadas y confirmar la sentencia de condena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me permitiré ahora, por vía de hipótesis y en mi forma de acatar el llamado a la razonabilidad formulado por tan ilustres pensadores, coincidir parcialmente con el primer voto y sin embargo -de tal modo- reconfirmar mi discrepancia con lo postulado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque aún en esta hipótesis el resultado debió ser el contrario al propuesto por mis colegas; aún en esta hipótesis no deben admitirse -en lo principal- los recursos de las accionadas. Por cierto que todo lo que digo sobre la responsabilidad de las demandadas lo es sin perjuicio de la responsabilidad directa, en sus casos, que corresponde a cada uno de los sitios –sus responsables- que lesionaron a la actora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se afirma en el primer voto que la responsabilidad de los buscadores debe analizarse a la luz de lo normado por el artículo 1109 del Código Civil. Aunque hay fundados argumentos para sostener la atribución objetiva de responsabilidad en los términos del artículo 1113 del mismo Código (ver CACAzul, Sala I, voto del Dr. Esteban Louge Emiliozzi del 19-02-09, in re “Heim, German Luis y otro c/Zito Cono y otro” y nota de Fernando Tomeo, “La responsabilidad civil en la actividad informática”, LL Revista Responsabilidad Civil y Seguros, 03-10, págs. 99/111), admitiré la imputación subjetiva en el supuesto hipotético del que aquí me ocupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sin destacar la atención con la que debemos ver la actividad de las profesionales empresas demandadas que, por la posibilidad de afectar los valores precipuos en la vida del hombre (honor, imagen, intimidad, otros derechos personalísimos), se le podría imputar el carácter de riesgosa, sin afirmar por ello –en virtud del supuesto de imputación subjetiva que aquí analizo- que corresponda necesariamente aplicar la norma del artículo 1113 del Código Civil; podría admitirse la existencia de riesgo creado ante la divulgación de infundios, noticias agraviantes e inexactas que afecten el honor, la imagen o la intimidad. Ya Vélez Sarsfield en su nota al artículo 2312 del Código Civil destacaba: "Hay derechos, y los más importantes, que no son bienes, tal son ciertos derechos que tienen su origen en la existencia del individuo mismo a que pertenecen como la libertad, el honor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afirma Isidoro Goldenberg, con cita de jurisprudencia y doctrina italianas (“La responsabilidad derivada de actividades riesgosas en el proyecto de unificación legislativa civil y comercial”, JA 1988-II-552), que la noción de “actividad riesgosa” ha de ser aprehendida en función del concepto de previsibilidad. Vale decir, el sólo acaecimiento del perjuicio no implica per se la existencia de un antecedente de peligro para terceros; tal circunstancia debe ser reconocible ab initio para que configure este tipo de responsabilidad. La cuestión se centra, agrega, en definitiva en la relación de causalidad, debiendo indagarse a tal fin el nexo entre la actividad que se juzga y el desmedro producido, valorándose al mismo tiempo si dicha actividad de acuerdo al curso regular y ordinario de las cosas (art. 901 CC) podía normalmente, conforme a una apreciación en abstracto, conducir a ese resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos invita a reflexionar la conclusión, para otro supuesto, de Tomás Ignacio González Pondal supra citado (“Facebook: Reflexiones sobre el derecho a la intimidad”, La Ley, sup. act. 26-05-09): “No poseo los elementos suficientes para probar que tras un mundo "amigable" propugnado por facebook, se esconde un monstruo ávido de dominio y poder. Si he podido, según entiendo, demostrar que el marco rector del sitio web en cuestión no sólo es confuso, sino, lo peor, peligroso, y que tenida en cuenta la práctica del mismo hay evidencia de que se permite incurrir en la violación al derecho a la intimidad, usando como instrumento un falso derecho a la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha decidido la mayor responsabilidad derivada de la gestión de hacienda especializada en razón del objeto (CNCom, Sala B, 01-11-00 in re “Del Giovannino, Luis Gerardo c/ Banco Del Buen Ayre S.A.”, y los allí citados, LL 2000-F-657, elDial.com AA7EC). Por voto de la señora Juez de Cámara doctora Ana Piaggi se expresó: “2) Ahora bien, el banco del Buen Ayre, es un comerciante profesional con alto grado de especialización y también es un colector de fondos públicos; ello le otorga superioridad sobre el actor y lo obliga a obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas (arts. 512, 902 y 909 Código Civil; v. mi voto, 5-10-1999, in re "Minniti, Oscar Vicente c/ Thriocar SA y o.; ídem, 20-9-1999, in re "Banesto Banco Shaw SA c/ Dominutti, Cristina"; bis ídem, 29-6-2000, in re "Caimez, Oscar Rene c/ Banco Francés SA"; cfr. Benélbaz, Héctor A. "Responsabilidad de los bancos comerciales...", RDCO 16-503; Garrigues, Joaquin, "Contratos bancarios", ed. 1958, pag. 519 y ss.). En otros términos, su condición lo responsabiliza de manera especial y le exige una diligencia y organización acorde con su objeto haciendal, para poder desarrollar idóneamente su actividad negocial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Parece de toda obviedad que la conducta del banco no puede apreciarse con los parámetros aplicables a un neófito sino que debe ajustarse a un standard de responsabilidad agravada en tanto profesional titular de una empresa con alto nivel de especialización (cfr. arts. 512, 902 y 909 Código Civil; CNCom., esta Sala, 23-11-1995, voto del juez Butty, in re "Giacchino, Jorge c/ Machine &amp;amp; Man"; idem, 14-8-1997, in re "Maqueira, Néstor y o. c/ Banco de Quilmes SA"; v. mi voto, 24-11-1999, in re "Molinari, Antonio Felipe c/ Tarraubella Cía. Financiera SA", Doctrina Societaria, ed. Errepar, tomo XI, pag. 905).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Como es sabido, en los contratos en que una parte detenta superioridad técnica la otra soporta una situación de inferioridad jurídica (CNCom. esta Sala, 10-8-1998, in re "Rodriguez, Jorge Aquilino c/ Barberis Constructora SA"); esta es la situación de autos (cfr. Alterini, Atilio A. "La responsabilidad civil del banquero dador de crédito: precisiones conceptuales", ED 132-966; "Responsabilidad civil de la entidad financiera por cancelación del crédito otorgado al cliente", LL 1987-A-1067). Y la naturaleza del negocio bancario cristaliza una confianza especial, que en el caso, agrava la responsabilidad del demandado (art. 909 Código Civil; cfr. Belluscio-Zannoni, "Código Civil...", ed. Astrea, Buenos Aires, 1982, tomo 4, pag. 101).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Como se constata, la confianza en tanto principio de contenido ético impone a los operadores un inexcusable deber de honrar las expectativas; su quiebre, contraviene los fundamentos de toda organización jurídica y torna inseguro el tráfico (v. mi voto, 17-12-1999, in re "Gismondi, Adrián Alejandro y otro c/ Ascot Viajes SA", Doctrina Societaria, ed. Errepar, tomo XI, pag. 1091; cfr. Rezzónico, Juan Carlos, "Principios fundamentales de los contratos", ed. Astrea, Buenos Aires, 1999, pag. 376).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Para finalizar, la actitud del banco del Buen Ayre fue inexcusable; la gravedad del hecho acaecido y sus consecuencias -de las que se desentendió el defendido- pudieron evitarse con un mínimo de diligencia (cfr. arts. 512, 902, 909 y cctes. Código Civil)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tales conceptos resultan de aplicación a las demandadas y su actividad; se trata de hacienda idónea necesariamente dotada de los medios técnicos para determinar su conducta (Parellada, Carlos A., op. cit.). Tengamos presente que es bien sabido que Google y Yahoo!, son los buscadores más conocidos y utilizados a nivel mundial en Internet (aunque no son los únicos pues conocemos: MSN-Microsoft Sites, Time Warner Network, Ask Jeeves, InfoSpace Network, All Other, Alta Vista, Bing, Lycos, Wolfram Alpha; también redes sociales: Facebook, Sonico, MySpace, Twitter, hi5, Orkut; o redes profesionales: Linkedin, entre otros; conf. Vaninetti, Gustavo Juan y Vaninetti, Hugo Alfredo y Tomeo, Fernando, ops. cits.). Estimo que resulta de interés al respecto la argumentación de los citados autores Vaninetti que me permito transcribir: “Pese a que la cuestión relativa a la distribución de responsabilidades ante el daño padecido por la aquí peticionante resulta ajeno a la resolución bajo comentario, y excede el marco de la medida cautelar impetrada, cabe preguntarse si efectivamente podría atribuírsele tanto a Google como a Yahoo! responsabilidad en el hecho dañoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sin dudas, habrá opiniones que consideren la total falta de responsabilidad de estas empresas, argumentado que los auténticos generadores del daño son los titulares de las páginas que publican los contenidos ilícitos. Tanto Google como Yahoo! solamente podrían ser considerados canales transmisores de lo publicado en cada sitio de la web, colaborando solamente en su ubicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pero también existirán aquellos que puedan opinar que sí les corresponde responsabilidad en el evento al cooperar en la difusión del daño, facilitando la ubicación de los sitios en cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En este aspecto, cabe acotar la existencia de lo que la doctrina y la jurisprudencia han dado en llamar “la teoría del riesgo empresario”, entendiendo que su factor de atribución reside en el provecho obtenido con la actividad dañosa producida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En este marco, toda empresa está destinada a producir, por un lado, bienes o servicios que prestan una utilidad social, pero por otro, genera riesgos que pueden eventualmente dañar a terceras personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Se suele decir que la sociedad moderna y la tecnología son fuente inevitable de daños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Está socialmente justificado vincular el riesgo que las empresas generan con los beneficios extraídos de la misma actividad que lo organiza y obliga a las empresas a reparar el daño que causan (aun sin mediar culpa de su parte)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no ignoro, como dicen los autores citados, que frente a este complejo cuadro de situación, los buscadores se encuentran ante una doble espada de Damocles, transcribiré dos párrafos más, que nos permitirán volver al primer voto: “Distinta sería la situación cuando las empresas que son prestatarias de un servicio de intermediación en la red tuvieran conocimiento efectivo de que la información existente es ilícita, o lesiona bienes o derechos, por ejemplo, cuando son notificados por la autoridad competente que así lo ha determinado, mediando una resolución judicial que lo indique, y no actúen con la diligencia necesaria para retirar los datos, o bien, hacer imposible el acceso a ellos (caso de los buscadores, por ejemplo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En estas situaciones, llegado el caso, sí cabría la posibilidad de endilgársele cierto grado de responsabilidad frente a los daños ocasionados, juntamente con lo que deberán responder a la par en este supuesto, sin dudas, los titulares de las páginas generadoras del evento dañoso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V - 1) Se concluye textualmente en el primer voto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Resumiendo entonces, con anterioridad a cualquier reclamo del afectado solicitando el bloqueo del contenido que considera agraviante y disponible en Internet a través de los buscadores demandados, no puede a los mismos serle atribuida o adjudicada culpa alguna por los contenidos cuestionados (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Observo además, que entre las Condiciones de servicio de Google, se establece que el usuario reconoce que toda la información, como archivos de datos, texto escrito, programas informáticos, música, archivo de audio u otros sonidos, fotografías, videos u otro material gráfico, al que tenga acceso como parte de los Servicios o a través del uso de estos es responsabilidad de la persona que ha creado dicho contenido (art.8.2) y que la política de Google consiste en responder a las notificaciones de supuestas infracciones de derechos de autor de acuerdo con lo estipulado por la ley de propiedad intelectual internacional, incluida la ley estadounidense de protección de derechos de autor (Digital millennium Copyright Act) así como en cancelar las cuentas de infractores recurrentes, (art. 16.1) como asimismo que Google cuenta con un procedimiento de reclamación de marcas comerciales relativo a su negocio publicitario (art. 16.2) dando las direcciones a las cuales se puede recurrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Por lo tanto y sin perjuicio de los filtros que las demandadas puedan voluntariamente establecer a fin de impedir la indexación de sitios o imágenes que vinculen a determinadas palabras con contenidos de carácter pornográfico, erótico, sexual u otros contenidos que se consideren ilícitos, y que a tenor de lo que surge de la pericia informática son factibles desde el punto de vista técnico, o de la política que el Estado pueda llegar a adoptar en el futuro a fin de impedir el acceso a determinada información o a determinadas páginas de la web (tal el caso de algunos países que como es de público y notorio conocimiento han impuesto restricciones a los usuarios de los mismos en las búsquedas -China y Cuba-) considero que debe hacerse lugar a los agravios vertidos por las demandadas y en consecuencia revocarse la sentencia de primera instancia en tanto condena a las mismas a abonar a la actora la indemnización allí establecida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las argumentaciones precedentes permitían –permiten- modificar los últimos tres renglones que podrían –pueden- quedar así redactados: “considero que deben rechazarse los agravios vertidos por las demandadas y en consecuencia confirmarse la sentencia de primera instancia en tanto condena a las mismas a abonar a la actora la indemnización allí establecida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque resulta de la experticia, admitida y hago lo propio (arts. 477 y concs. del Cód. Proc.), también admitido por mis colegas, que Google Inc. y Yahoo!, tuvieron conocimiento que a través de sus motores de búsqueda se podía acceder a determinados contenidos de sitios de terceros indexados en sus búsquedas que utilizan la imagen, y/o vinculan el nombre de la actora con textos eróticos, pornográficos, sexuales u otros que se consideran ilícitos, que las demandadas pueden voluntariamente establecer filtros para impedir la indexación de sitios o imágenes que vinculen a determinadas palabras con tales contenidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Admitido todo ello, insisto, resulta inadmisible que según constancias del incidente de medidas cautelares (exp. N 63314/06, que tengo a la vista) se las haya decretado con fecha 23 de agosto de 2006 (fundado entre otras constancias, en la de fs. 64, que es el acta notarial del esc. Arias del 27-06-06) y notificado de inmediato a la demandada; se presentó Google el 7 de setiembre siguiente (fs. 147/9) y a principios de este año 2010 (fs. 2139/40, ahora de este expediente principal) ¡más de tres años después de decretada judicialmente la medida cautelar! mantiene vínculos y enlaces que permiten identificar el nombre de la demandante con sitios de contenido sexual y pornográfico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto que después del 23 de agosto de 2006 en que se dispusieron medidas cautelares, y antes del corriente año 2010, los demandados fueron intimados (fs. 255, 19-05-08; fs. 407, 13-08-08; fs. 447, 14-09-09), para (fs. 447, el 14-09-09, todo del mismo incidente) diferir la solución de la cuestión al resultado de los agravios que hoy consideramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inconducta en que incurrieron las demandadas al no cumplir oportunamente las medidas cautelares ordenadas y firmes, procediendo a bloquear o impedir la existencia de contenidos ilegales y perjudiciales de los derechos personalísimos de la actora, es relevante e inexcusable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordemos que en primera instancia se decidió, con acierto en mi opinión, que es Yahoo! quien admite la entidad de la función de los buscadores y que la inexistencia de los motores de búsqueda tornaría absolutamente disfuncional el uso de Internet; concepto que tras compartir, he de complementar reiterando que ello maximiza su responsabilidad. Se ha expresado (Granero, Horacio R., “Google y los jueces del Far West”, elDial.com 10-06-09 Suplemento de Derecho de la Alta Tecnología): “Lo cierto es que hoy casi todo se busca “en los buscadores” o como se dice vulgarmente, hoy se googlea en Internet (de googling en inglés, término que ya fue reconocido por los propios diccionarios modernos)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se ha resuelto “que ante un material dañoso, reclamada su eliminación por el sujeto damnificado, el proveedor debe actuar y, de ser técnicamente posible, debe acoger esa petición, por estar en mejores condiciones técnicas y fácticas de actuar ante la prevención o reparación del daño injusto. Como también que ante la entidad objetiva y fácilmente verificable de la ilicitud del contenido, no puede la empresa responsable del servicio amplificar, con su divulgación, los efectos dañosos en curso. Si bien parece –al menos por ahora– dificultosa la prevención del daño, no lo es la cesación de sus consecuencias (conf. GALDÓS, JORGE MARIO, Responsabilidad civil de los proveedores de servicios en Internet, LL, 2001-D-953). De igual manera, la Directiva 2000/31/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea contempla la facultad de un tribunal o una autoridad administrativa de exigir al prestador de servicios que ponga fin a una infracción o la impida (conf. arts. 12, 13 y 14). Desde este punto de vista, es indudable que el servicio prestado por la apelante, por sus propias características, contribuye a facilitar la difusión de las páginas cuestionadas por la actora, por lo cual, la decisión adoptada por el a quo resulta el medio más idóneo para evitar la prolongación de la situación que se quiere hacer cesar. No obsta lo expuesto la ineficacia alegada por la apelante, habida cuenta de que la elección de los medios procesales es de exclusiva incumbencia de la actora. A lo que cabe añadir la posibilidad –aun en el caso de que los titulares de los sitios excluyeran toda relación con la accionante o los eliminaran– de acceder a versiones anteriores de las páginas a través de la función ‘en caché’, disponible en los resultados de las búsquedas, tal como lo advierte la actora. Asimismo, se debe destacar que, como surge de la prueba documental aportada por la actora y de las manifestaciones de la recurrente, en algunos casos Yahoo! Argentina se guarda el derecho a elegir los sitios que incluye en su directorio” (CNFCyC, Sala II, 15-03-07, in re “Unteruberbacher Nicole c/ Yahoo de Argentina S.R.L. y otro s/medidas cautelares”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aún en la misma expresión de agravios que considero se lo admite, pues se dice “es sorpresivo imponer una indemnización si mi mandante no estaba avisada” (fs. 2051v.) por lo que, en su propio concepto, no lo es si lo estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta autocontradictorio entonces el primer voto, como también el segundo al adherirse, con el agregado que la referencia al derecho al olvido en éste, magnifica la autocontradicción pues la actora –afectada, por la actividad de los buscadores muy considerablemente, en su honor, imagen e intimidad, lo que no es siquiera controvertido por mis colegas- no podrá olvidar; tampoco percibir la indemnización a la que tiene legítimo derecho (ver el estudio de los alumnos del profesor Horacio Fernandez Delpech: Gonzalez, Martina; Ramos, Martín; Vicente, Florencia y Nitto, Rafael, “Protección de Datos Personales – Derecho al Olvido”,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.hfernandezdelpech.com.ar/Trabajo%20Derecho%20al%20Olvido.pdf)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordemos también la inmortalidad del mundo virtual ("La invención de Morel" (1940), Bioy Casares, Adolfo, edit. Emecé, Buenos Aires, 2003).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI. El daño, los intereses y las costas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En las entrañas de la amistad se esconde el germen de la vida comunitaria con todas sus secuelas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El hombre perverso provoca discordia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No se ve bien más que con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuando los dos capítulos precedentes (IV Imagen y V La “admisión” de la demanda en el primer voto), preciso que los epígrafes del actual son los del discurso del doctor Bernardino Montejano supra aludido (http://diariopregon.blogspot.com/2009/11/filosofia-clasica-amistad-y-concordia.html); nuestros valores fueron muy bien allí expresados y son de relevancia -como dije- a la hora de considerar el daño en un caso como el que nos corresponde juzgar. El primero de los epígrafes de este capítulo VI es de Andrés Vázquez de Prada (“Estudio sobre la amistad”, edit. Rialp, Madrid, 1956, p. 160); el segundo de las Sagradas Escrituras (Proverbios, 16, 28) y el tercero, mencionado en el discurso y que estimamos –también por acompañarnos desde siempre- con “merecido ascenso”, de Saint-Exupéry (“El principito”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considero haber demostrado supra que corresponde desestimar -en lo principal- los agravios de las demandadas y confirmar la sentencia de condena que las ha considerado responsables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las partes se quejan también por el daño material rechazado (actora, fs. 1998) y el moral admitido (las tres partes en pretensiones opuestas -por cierto, Calamandrei- respecto de la admisión y cuantificación del daño moral –fs. 2007v., 2045 y 2106-).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto del daño material anticipo mi coincidencia, en el caso, con la colega de primera instancia: “El acogimiento del reclamo por daño material exige la acreditación del perjuicio. La accionante no ha alegado de modo concreto, y menos aún demostrado que en todo caso, la pretendida utilización de su imagen le haya provocado daños materiales; es decir, no demostró la existencia de un perjuicio susceptible de apreciación económica en los términos del art. 1068 del Código Civil. Insisto, el daño debe probarse; un daño improbado no existe para el derecho; y la prueba del daño incumbe al damnificado (Llambías, "Código Civil anotado", T. II, p. 159; Mayo, "Código Civil y leyes complementarias. Comentado, anotado y concordado", A.C. Belluscio (dir.)- E.A. Zanonni (coord), T. 2, pág. 720).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Es obligación de quien aduce daños cuya indemnización reclama, probarlos fehacientemente y debe aportar al litigio la información necesaria para su determinación por el juzgador; ello así ya que no debe acordarse resarcimiento sobre la base de meras conjeturas, si no media la indispensable prueba del daño efectivamente sufrido. Es que para que sea resarcible, es menester que resulte cierto y no meramente eventual o hipotético, ni fundado en suposiciones no probadas o en posibilidades abstractas; sino que es necesario demostrar su realidad concreta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consecuencia, por las razones que me he permitido transcribir y las constancias del expediente, voto por el rechazo del agravio de la demandante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consideraré ahora, conjuntamente, los agravios respecto de la procedencia y cuantificación del daño moral y -una vez más- coincido con la sentencia recurrida en cuanto: “Se ha decidido que "...Si hay un derecho a oponerse a la publicación de la imagen con independencia de perjuicios materiales, su violación importa, por sí sola, un daño moral, que está constituido por el disgusto de ver la personalidad avasallada (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil Sala C 6/5/82 JA 1982 IV 516).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Así, en esos casos el daño moral se produce in re ipsa por el mero hecho antijurídico, lesivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las imágenes tienen expresión propia y suficiente para transmitir un mensaje capaz de afectar a su titular. Es decir, el ámbito de la publicación/sitio no es inocuo. Esa apreciación es provocada por el marco constitutivo de la "meta-expresión" que no debe ser obviada (Bateson Gregory, "Teoría de la comunicación").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las imágenes en cuestión pudieron resultar lesivas aún del derecho a la identidad de la actora, en términos de la distorsión entre su imagen y aquella que llevaba a construir la ubicación en los sitios citados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El dolor, la pena, la angustia son elementos que permiten evaluar la entidad del daño moral. La consideración de estas variables contribuye a la determinación de la extensión del resarcimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El medio a través del cual la imagen resultó afectada, y el alcance del mismo, configura otro elemento a considerar al momento de justipreciar el daño en tanto debió incidir en la entidad misma del perjuicio. En tal orden, aparece redundante destacar el alcance e impacto de la actividad desplegada a través de internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La tarea de cuantificar económicamente el daño moral resulta difícil toda vez que se trata de dimensionar un perjuicio que por su naturaleza se desarrolla en la intimidad de la persona a la que el juez no tiene acceso. Un modo de aproximación, es acudir a la ayuda de pautas de supuestos análogos, ya que si bien cada caso tiene su especificidad derivada de las características del hecho generador del daño y de la personalidad del damnificado que puede hacer que el impacto sobre su espíritu difiera; contribuye al menos a evitar la inseguridad que genera el establecimiento de indemnizaciones muy disímiles para situaciones semejantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El perfil asumido por la damnificada con relación a su figura constituye otro elemento a tener en cuenta para ponderar la envergadura del padecimiento. Se trata aquí de una joven que en los comienzos de su carrera artística resultó vinculada a páginas cuyo contenido no se compadecía con el target que la refleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En virtud de las consideraciones precedentes y en ejercicio de la facultad establecida por el art. 165 del Código Procesal, estimo adecuado fijar la indemnización a favor de la actora por DAÑO MORAL en la suma de pesos cien mil ($ 100.000)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He coincidido insistentemente con lo expresado en el sentido que, respecto de la cuantificación y a la luz de la legislación vigente, debemos acudir a la ayuda de pautas en supuestos análogos, aún admitiendo las diferentes características del hecho generador del daño y de la personalidad del damnificado; indudablemente ello contribuye a evitar la inseguridad que genera el establecimiento de indemnizaciones muy disímiles para situaciones semejantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al votar, por ejemplo, en “Samudio de Martinez” sostuve: “Porque comparto estos conceptos insisto, casi a diario –en la cátedra, las reuniones académicas, las audiencias, los expedientes-, en mi preocupación por el problema de la cuantificación judicial de la indemnización por daños personales, su anarquía, que conspira contra los valores, que la mayoría dice aquí sostener (v.gr. mi voto del 12-02-09, in re “Rojas, Marcelo Gustavo c/ Transporte Larrazabal CISA Línea 161 Int. 1246 y otros”; mis trabajos: “El Derecho en el Desarrollo y Medio Ambiente en las Américas. Su ponderación desde la Integración Legislativa, con especial referencia al contrato de seguro”, Boletín de Información Jurídica Iuris Gestion, tercer trimestre de 1993, Barcelona, España; “Valoración de daños personales y su relación con el seguro”, Winterthur, Madrid, España, 1997, tomo 1; “Cuestiones de constitucionalidad con motivo de la Ley 30/1995 de 8 de noviembre, LL 2000-A-340; Valoración de Daños Personales”, en Nicolás H. Barbato, Coordinador, Derecho de Seguros, Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2001, p. 325). El problema no ha sido resuelto (ver Bulló, Emilio H., “El seguro y su contribución a la sistematización de la valoración de los daños corporales”, en Derecho Empresario Actual, homenaje al Dr. Raymundo L. Fernández, Ed. Depalma, Buenos Aires, 1996, p. 219; Garrido Cordobera, Lidia M. R., “La cuantificación de daños. Un debate inconcluso”, LL 2007-D-1204).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“He reiterado, en votos y estudios citados, la valiosa publicidad de los precedentes judiciales (Highton, Elena, Alvarez, Gladys y Gregorio, Carlos, “Predictibilidad de las indemnizaciones por daños personales por vía de la publicidad de los precedentes”, Revista de Derecho de Daños, Ed. Rubinzal Culzoni, 2004-3), la necesidad de consultar casos próximos para resolver, con los beneficios que trae (celeridad, certeza, equilibrio, previsión, proporcionalidad, seguridad y uniformidad, entre otros), con su consecuencia –además de tales beneficios- de hacer “menos incierta” la cuantificación del daño personal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En uno de los últimos casos que esta Sala ha debido resolver, en el que se consideraba responsable al demandado por la difusión de información falsa en programas de televisión y citado en el primer voto (22-10-09, in re “K, de C., A. R. c/Lanata, Jorge y otros”, con nota de Ibarlucía, Emilio A., “Es posible la responsabilidad civil aplicando la doctrina de la real malicia”, LL 2010-A-72 y 77), redujo el monto de condena por daño moral allí establecido en primera instancia y fijó en la misma cantidad aquí recurrida de cien mil pesos ($ 100.000) la compensación por daño moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello voto por el rechazo de los agravios y la confirmación de la sentencia apelada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI – 1) Estimo, por el contrario, que deben admitirse parcialmente los agravios (fs. 2106v/2110) en cuanto a la tasa de interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al dictar la sentencia recurrida, el día 29 de julio de 2009, se decidió (fs. 1950v) que: “Los intereses se devengaran a partir de la fecha de la notificación de la demanda y hasta el efectivo pago. En cuanto a la tasa y en virtud de la doctrina establecida en el fallo plenario de la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil en los autos "Samudio de Martínez, Ladislaa c/ Transportes Doscientos Setenta S.A. s/ daños y perjuicios" del 14 de octubre y del 11 de noviembre de 2008, que deja sin efecto la doctrina fijada en los fallos plenarios "Vázquez C.A. c.Bilbao W. y otros s. daños y perjuicios" del 2/8/93 y "Alaniz Ramona Evelia c.Transporte 123 S.A.C.I . int. 200 s. daños y perjuicios" del 23/3/04, se aplicará la tasa activa cartera general -préstamos- nominal anual vencida a treinta días del Banco Central de la República Argentina”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos resuelto en nuestra Sala D –coincidiendo parcialmente con los agravios de la demandada- que, como “Samudio de Martinez” fue dictado el 20 de abril de 2009 –no en las fechas expresadas en la transcripta sentencia- al indicado día quedó sin efecto la doctrina hasta entonces vigente y establecida en los fallos plenarios “Vázquez, Claudia Angélica c/ Bilbao, Walter y otros s/ daños y perjuicios”, del 2 de agosto de 1993 y “Alaniz, Ramona Evelia y otro c/ Transportes 123 SACI interno 200 s/ daños y perjuicios”, del 23 de marzo de 2004. Es decir que la doctrina de “Samudio” no se aplica retroactivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También habíamos decidido que –como en el caso- cuando se establece la compensación del daño en valores posteriores a la fecha del dies a quo corresponde fijar desde esta fecha, hasta la de la cuantificación, la tasa de interés al seis por ciento (6%) anual. Si la fecha de cuantificación es posterior al 20 de abril de 2009, como en el caso, la tasa será del 6% anual desde el dies a quo hasta la cuantificación y, desde entonces, la de “Samudio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos considerado así configurada la salvedad del punto 4º del plenario porque si la tasa activa se devengara desde el momento de producidos los perjuicios, cuando los valores de condena se fijan con posterioridad, se estaría computando dos veces la misma cosa y alterando el significado económico del capital de condena por la desvalorización monetaria operada entre el hecho y la cuantificación. En algunos casos particulares, en respeto al principio de congruencia, no se ha aplicado tal solución (v.gr. 21-05-09, “Alonso Silvina Vanesa c/ Cruz Julio Cesar y otros”; 26-05-09, "Carreira Daniel Emilio c/ Espinola Luis Roberto y otros s/ daños y perjuicios"; 08-06-09, “Poletti Susana Alicia c/ Testa Norberto Bartolomé”; 24-06-09, “Zamora José Mateo c/ Tempone Lucas Antonio s/ daños y perjuicios”; 29-09-09, “Ríos Marza Carlos Alberto y otros c/ López Carlos Javier y otros s/ daños y perjuicios”; 30-09-09, “Caro, Carla Verónica c/ Flores, Alberto José s/ Ejecución de alimentos - intereses”; 14-10-09, “Rodríguez, José María c/AUSA s/ daños y perjuicios”, entre otros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho criterio no es mantenido en la actualidad por mis colegas de Sala, que –recientemente- han cambiado su opinión (ver 14-04-10, in re "Mondino, Silvana Andrea c/Tettamanzi, Hernán Diego y otros s/daños y perjuicios"; 27-04-10, in re “Flocco, Mirta Dora c/Masini, Adriana y otro s/daños y perjuicios”, entre otros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En atención a ello, a que por mi parte sí mantengo la opinión fundada desde el mismo “Samudio”, propicio admitir parcialmente el agravio de la demandada fijando la tasa de interés del 6% anual desde la fecha de la notificación de la demanda y hasta el día 29 de julio de 2009, en que se cuantificó la condena; desde entonces hasta el efectivo pago corresponde confirmar la sentencia recurrida (conf. art. 303 del Cód. Proc., dejando a salvo mi opinión personal expresada desde mi voto en "Samudio de Martínez”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI – 2) Se postula en el primer voto: “2) Imponer las costas de primera instancia y de la Alzada por su orden, atento a que tratándose de una cuestión novedosa y respecto de la cual no existe aún jurisprudencia encontrándose controvertida en doctrina el tema debatido (…) 3) Regular los honorarios en el Acuerdo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de proponer una solución contraria a la propiciada por mi colega, coincido con imponer las costas de ambas instancias por su orden, en razón de compartir las razones dadas por mi colega, y en ejercicio de la facultad conferida por la ley (art. 68, segundo párrafo, del Cód. Proc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También coincido en regular los honorarios a los profesionales intervinientes en este Acuerdo; además de coincidir celebro la propuesta que modifica el diferimiento decidido por mis colegas en muchos otros casos; lo han hecho con mis expresas y fundadas disidencias pues he sostenido reiteradamente que, de conformidad con imperativas normas legales vigentes (arts. 34, 163, 279 y concs. del Cód. Proc., arts. 47 y concs. de la ley 21.839), no corresponde, en general, diferir la regulación (ver: 29-06-10, in re “Berretta, Mónica Ercilia y otros c/Dialogo Publicidad S.A. y otros s/daños y perjuicios”; 05-07-10, in re “Licata, Víctor Leonardo y otro s/Servicios Viales S.A. Concesionaria de rutas por peaje s/daños y perjuicios”; 15-07-10, in re “Carbone Diego Alfredo c/ Lopez Dominica Cortiñas y otros s/ daños y perjuicios”; 16-07-10, in re “Silva Benito Horacio c/ Empresa Ciudad de San Fernando s/ daños y perjuicios”; 16-07-10, in re “Vargas Roberto y otro c/ Transportes Metropolitanos Gral. Roca S.A. s/ daños y perjuicios”; 03-08-10, in re “Gonzalez, Víctor Ariel c/ Transporte Ideal San Justo y otros s/ daños y perjuicios” y los allí citados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La codemandada Yahoo (fs. 1968) sostiene que el “monto del proceso” no incluye los intereses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No coincido pues la base regulatoria está constituida por el capital de condena más los intereses, y esa es la opinión mayoritaria de esta Sala (v.gr.: 21-05-09, in re “Alonso Silvina Vanesa c/ Cruz Julio Cesar y otros s/ daños y perjuicios”; 14-08-09, in re “Figueroa, Marcelo Manuel c/ Nudo SA Línea de Transporte Pub de Pasajeros y otros s/ daños y perjuicios” y "Ortega, Rodrigo Fernando c/ Idelson, Oscar Darío y otros s/ daños y perjuicios", 15-07-10, in re “Carbone Diego Alfredo c/ Lopez Dominica Cortiñas y otros s/ daños y perjuicios”, y los allí citados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reitero mis convicciones respecto del tema (v.gr.: votos del 08-10-09, in re “Alaniz Castello, Jorge y otro c/Prieto, Oscar Héctor y otros s/daños y perjuicios” -en La Ley Online: AR/JUR/37857/2009- y del 12-05-10, in re “Moran, Alicia c/ Castiglia, Carmen Liliana”, entre otros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He dicho, e insisto, que las regulaciones de honorarios que deben realizarse al dictar sentencia, me han llevado a proponer cumplir con nuestro deber, del modo que lo hacíamos cuando éste era el criterio unánime de la Sala, regulándose los honorarios en forma porcentual (desde el 18-10-05, in re “Fernandez Héctor Claudio y otros c/ Imagen Satelital S.A. s/ propiedad intelectual ley 11723 ordinario” -en La Ley Online: AR/JUR/9064/2005 y en DJ 08-02-2006, 284, con nota de Carlos Ernesto Ure y Oscar G. Finkelberg, “Intereses en la base regulatoria”-; ver también 29-03-06, in re “Vanasco, Jorge Pablo c/ Microómnibus Norte S.A. y otro”; 31-08-06 y 10-05-07, in re “Cusi, Marcelo Julio y otro c/ Enjamio, Leonardo Sebastián y otros s/ daños y perjuicios”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cambio que se produjo en la integración de la Sala el día 3 de octubre de 2006 trajo –precisamente- cambios; fue el motivo por el que mi fundada y mantenida opinión en este tema –como en otros- quedara en minoría (conf. 28-05-07, in re “Heinrich Ana Maria Erna Erica c/Ediciones Altaya SA s/daños y perjuicios”; 11-03-08, in re “Bonzo, Guido Alejandro c/ Transportes Automotores Cuyo (T.A.C.) y otro s/ daños y perjuicios”; 10-08-09, in re "Gómez, Hugo Alfredo c/ Córdoba, José Gumersindo”; 12-08-09, in re “Degani, Juan Rafael y otro c/Aguirre, Eduardo Ramón”, entre otros); debo precisar que, en algún caso aislado (v.gr.: 08-10-09, in re “Alaniz Castello, Jorge y otro c/Prieto, Oscar Héctor y otros s/daños y perjuicios” -en La Ley Online, AR/JUR/37857/2009-) se mantuvo, por mayoría, la que estimo como acertada interpretación de la ley y cumplimiento adecuado de nuestros deberes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos fundado el 18 de octubre de 2005 la sentencia afirmando que debemos dar satisfacción a los principios de celeridad, concentración y economía procesales, como al preámbulo de la Constitución Nacional que nos impone afianzar la justicia; son los mismos textos superiores y principios que fundan mis votos respecto de la doctrina de “Obarrio y Gauna” supra citados; mis colegas al aplicar esta doctrina (no vigente, reitero) obligan a las partes a recurrir a una tercera instancia, con el previsible resultado que las sentencias que dictan serán revocadas por arbitrarias. Por otra parte al diferir la regulación de honorarios, reenviando a primera instancia, obligan al magistrado de primera instancia, como a las partes y a todos los profesionales intervinientes, a tramitar la cuestión con pedidos, resoluciones, notificaciones, recursos, elevaciones, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al regular honorarios en el acto de la sentencia (obviamente por el o los mismos jueces que la dictan y en el preciso momento de la valoración final; sin la posibilidad –por otra parte- de eventuales cambios de magistrados en los supuestos de diferírselos), es cuando mejor se pueden apreciar las pautas de los artículos 6 y concordantes de la ley 21.839. Como sostiene la doctrina especializada es entonces cuando el magistrado posee la visión de conjunto que le permite la aplicación de todas las pautas arancelarias (Carlos E. Ure y Oscar G. Finkelberg, “Honorarios de los profesionales del derecho”, Ed. LexisNexis, Buenos Aires, 2004, p. 333).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la sentencia acreedores y deudores conocen tan aproximada, o exactamente, como es posible, sus créditos y débitos, estableciéndose las bases para practicar liquidación y percibir/pagar los créditos y débitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los profesionales beneficiarios de las regulaciones, que tienen carácter alimentario (que son los primeros auxiliares de la justicia; tengamos presente -por ejemplo y en cuanto a los abogados- la norma del artículo 58 del CPCC, o palabras como las de Carlos S. Fayt en “Presente y futuro de la abogacía”, en LL 1997-F-1130, o de Carlos Ernesto Ure en la obra citada y en “Honorarios y dignidad de la labor del abogado”, en LL 1999-B-34) conocen y podrán recibir antes su retribución que, de tal modo, será más justa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo Poder Judicial se beneficia porque significa, además, el ahorro de los mayores trámites que se originan por diferir las regulaciones de honorarios (pedidos para que se lo haga, resoluciones con el obligado nuevo estudio del proceso, notificaciones, apelaciones, memoriales y traslados, pases de expedientes de una instancia a otra, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordemos el texto del artículo 279 del Código Procesal, ley 17.454, en cuya exposición de motivos puede leerse: “La experiencia diaria nos demuestra con cuanta frecuencia los tribunales de alzada se ven impedidos de adecuar a sus pronunciamientos los honorarios regulados en primera instancia, por no haber sido éstos materia de apelación. En tales casos deben devolver las causas a los juzgados de origen para que se practiquen allí nuevas regulaciones, las cuales, como es obvio, pueden ser apeladas por las partes. Esta remisión de los expedientes puede evitarse facultándose a las Cámaras de Apelación para ajustar de oficio el monto de los honorarios, cuando así corresponda por ser sus decisiones revocatorias o modificatorias de las de primera instancia, solución ésta que ha sido incluida en el artículo 279 del Proyecto” (conf. “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación”, Ed. Abeledo Perrot, Buenos Aires, 1969, t. II, p. 581, comentado por Carlos J. Colombo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siendo claro el fundamento legislativo de la norma, estimamos oportuno traer el judicial en supuestos que admitimos como similares. Esta Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil dictó sentencia plenaria hace cincuenta años que decidió: “Revocada la sentencia de primera instancia, que no había entrado en el fondo del asunto y no había fijado la indemnización por rechazar la demanda, el tribunal de alzada debe entrar a resolver plenamente”, in re “Gaggero de Simonetti, María y otros c/ Bogopolsky, Josué” (LL 79-492; JA 1955-III-208; GF 214-397); con el texto legal hoy vigente adquiere, entonces, mayor fuerza aún el voto de entonces del doctor Podetti, que contó con amplia mayoría en dicho plenario, y concluyó que el tribunal de alzada debe entrar a resolver plenamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hoy las normas vigentes nos imponen el deber de cumplir los principios de celeridad, concentración y economía procesales, como regular honorarios al dictar sentencia (arts. 34, 163, 279 y concs. del CPCC, art. 47 de la ley 21.839). Es legal, e ideal por todas las razones que estoy dando, hacerlo en porcentuales; pero no lo es diferir hasta la liquidación, como suele decidirse; aún cuando no se admita hacerlo en porcentuales se debe regular sobre las sumas líquidas existentes (conf. cit. art. 47 ley 21.839). Tampoco la norma del artículo 505 del Código Civil es óbice para regular pues, en todo caso, deberá practicarse oportunamente el prorrateo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Sala “G” de esta Cámara ha regulado recientemente honorarios en forma porcentual (18-05-09, in re “Di Franco, Aldo Ricardo c/Lorca, Beatriz Estela y otros s/daños y perjuicios”, exp. Nº 84.149/07) resolviendo de ese modo el recurso interpuesto contra la decisión de primera instancia (Juzgado 54), que lo había establecido. En otro caso lo hizo la Sala “I” de la Cámara Federal de Apelaciones en lo Civil y Comercial, confirmando los porcentajes establecidos en primera instancia (30-07-09, in re “Universidad Nacional de San Martín c/ Superintendencia de Riesgos del Trabajo s/cobro de sumas de dinero”, exp. Nº 11.391/05).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Cámaras Federal de la Seguridad Social y Nacional de Apelaciones del Trabajo así lo hacen desde siempre y en casi todos los casos. Por ejemplo, y para la primera, lo vemos en sentencia de su Sala II (La Ley, 2006-C-26); para la segunda podemos leer sentencias que han regulado los honorarios en porcentajes de las Salas III (El Derecho, tomo 210, pág. 132), VI (ídem, pág. 566), IX (ídem, pág. 258) y X (ídem, pág. 318). Y en La Ley (tomo 2005-A) se publican sentencias dictadas por las Salas I (pág. 676), II (pág. 783), V (pág. 330) y VIII (pág. 226) que han procedido del mismo modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La doctrina autoral ha coincidido, directa o indirectamente, con este modo de resolver (Raúl A. Etcheverry, “Necesarias celeridad y economía procesales. Honorarios regulados al momento de sentenciar”, La Ley 2005-D-15; Carlos E. Ure, “Regulación de honorarios en porcentajes”, La Ley Buenos Aires 2005-1027; entre otros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte Oscar Enrique y Juan Manuel Serantes Peña y Jorge Francisco Palma dicen, con expresa mención de la sentencia de la Sala “C” de esta Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil (17-12-75 in re “B., M.R. y otra”, LL 1977-A-561, Nº 34.031-S), que la norma del artículo 47 de la ley nacional 21.839 tiende a evidente economía procesal pues la base de la regulación estará fijada en la sentencia misma y se evitan demoras en las tramitaciones de las regulaciones (“Aranceles de honorarios para abogados y procuradores”, Ed. Depalma, Buenos 1979, pág. 142).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Norberto José Novellino, refiriéndose igualmente a la norma del artículo 47 de la ley 21.839 afirma: “parecería que solamente puede diferirse la regulación en el único supuesto previsto por la norma (...) Infelizmente, veremos enseguida que ello no es tan así en la práctica tribunalicia por cuanto algunos magistrados tienden a postergar la regulación de honorarios bajo distintos pretextos que, a veces, ni siquiera están previstos en norma alguna ¿Será porque la mayoría de ellos no han ejercido la profesión activa e ignoran las angustias económicas que a veces padecemos quienes hacemos de ella nuestra única militancia? (...) cuando los jueces se encuentren con la imposibilidad de regular honorarios en la sentencia (...) deberán tomar los recaudos necesarios en la misma sentencia para que pueda llevarse a cabo la regulación pertinente en un futuro cercano, al igual que tiene obligación de dar las pautas para que proceda la liquidación en los juicios que arriben a un fallo condenatorio de pago de sumas de dinero. En esta forma, no sólo se cumpliría con el espíritu de la norma en examen, sino también con el del Código Procesal que es el de lograr una mayor celeridad procesal según resulta de su artículo 34, inciso 5º, punto e, y lo afirman los autores del proyecto de la oportuna reforma introducida por la ley 17.454 al referido Código (“Aranceles y cobro de honorarios”, Ed. Rubinzal-Culzoni, Santa Fé 1995, págs. 256 y 262).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He reiterado entonces que el modo en que debemos dar cumplimiento a nuestra obligación de regular honorarios por las actuaciones en ambas instancias, es haciéndolo en porcentuales a aplicarse sobre el monto que en definitiva resulte de la liquidación a practicarse por capital más intereses y según lo dispuesto por los artículos 1, 6, 7, 9, 14, 19, 33, 37, 38 y concordantes de la ley 21.839, modificada por la ley 24.432.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así lo voto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires, diez de agosto de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que resulta de la votación que instruye el Acuerdo que antecede, por mayoría, SE RESUELVE:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) hacer lugar a los agravios opuestos por las demandadas, revocando la sentencia, en tanto admite los daños y perjuicios reclamados, y modificando lo dispuesto por la “a quo” en el punto II) de la parte dispositiva de la sentencia, con el alcance establecido en los considerandos precedentes;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) imponer las costas de primera instancia y de la Alzada por su orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme al presente pronunciamiento y atento lo dispuesto por el artículo 279 del Código Procesal y artículos 1, 6, 7, 9, 11, 37 y 38 del arancel y ley modificatoria 24.432, teniendo en cuenta la naturaleza, importancia y extensión de los trabajos realizados en autos, etapas cumplidas, el monto del interés económico comprometido y la proporción que deben guardar los honorarios de los peritos con los de los letrados, así como lo normado por el artículo 4, inc. 4), del decreto 1465/07, se adecuan los emolumentos, fijándose en pesos (…) Notifíquese por Secretaría y devuélvase. Firmado: Patricia Barbieri, Ana María Brilla de Serrat y Diego C. Sánchez (en disidencia).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-3412424152483079315?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/3412424152483079315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/3412424152483079315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2010/08/da-cunha-virginia-v-yahoo-de-argentina.html' title='Da Cunha Virginia v. Yahoo de Argentina SRL'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-7110769635341591147</id><published>2010-08-05T07:30:00.000-07:00</published><updated>2010-08-05T07:37:06.370-07:00</updated><title type='text'>Asociación por los Derechos Civiles (ADC) c/ Estado Nacional - ley 26.124</title><content type='html'>- Fallo comentado en &lt;a href="http://www.saberderecho.com/2010/08/corte-y-superpoderes-litigacion-solo.html"&gt;este post de saberderecho&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corte Suprema de Justicia de la Nación. Causa A. 1319. XLIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires, 3 de agosto de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vistos los autos: “Asociación por los Derechos Civiles (ADC) c/ Estado Nacional - ley 26.124 (DECI 495/06) s/ amparo ley 16.986".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considerando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1°) Que la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, al confirmar la sentencia de primera instancia, rechazó el amparo interpuesto por la Asociación por los Derechos Civiles para que se declarara la inconstitucionalidad del artículo 11 de la ley 26.124 y de la Decisión Administrativa 495/2006, dictada en su consecuencia, por ser violatorias del principio de legalidad e importar una delegación legislativa realizada en manifiesta contradicción con lo previsto en los artículos 19, 28 y 75, inciso 8, de la Constitución Nacional.&lt;br /&gt;Contra este pronunciamiento, la actora interpuso el presente recurso extraordinario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2°) Que esta Corte ha sostenido que el Poder Judicial de la Nación sólo interviene en el conocimiento y decisión de "causas" (artículo 116 de la Constitución Nacional), y que la legitimación procesal constituye un presupuesto necesario para que exista una causa o controversia en los términos de la jurisprudencia de este Tribunal (Fallos: 322:528 y 326:3007, entre otros). En este sentido, se ha dicho que la existencia de "caso" presupone la de "parte", esto es la de quien reclama o se defiende y, por ende, la de quien se beneficia o perjudica con la resolución adoptada al cabo del proceso. En este orden de ideas, la "parte" debe demostrar que persigue en forma concreta la determinación del derecho debatido y que tiene un interés jurídico suficiente en la resolución de la controversia o, como lo ha sostenido esta Corte, que los agravios expresados la afecten de forma "suficientemente directa" o "substancial" (Fallos: 306:1125; 308:2147 y 310:606, entre otros).&lt;br /&gt;Por otra parte, cabe destacar que la ampliación de la legitimación derivada de la reforma constitucional del año 1994 no ha modificado la exigencia de tal requisito ya que los nuevos sujetos legitimados también deben acreditar que su reclamo tiene "suficiente concreción e inmediatez" y no se trata de un mero pedido en el que se procura la declaración general y directa de inconstitucionalidad de normas o actos de otros poderes. Asimismo, es importante recordar que la reforma constitucional no ha ampliado el universo de sujetos legitimados para la defensa de cualquier derecho, sino como medio para evitar discriminaciones y tutelar los derechos mencionados en el segundo párrafo del artículo 43 del texto constitucional, es decir, los que "protegen al ambiente, a la competencia, al usuario, al consumidor, así como los derechos de incidencia colectiva en general" (Fallos: 326:3007 y sus citas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3º) Que la apelante reitera los mismos argumentos que presentó ante las instancias anteriores y afirma, dogmáticamente, que las normas cuestionadas son violatorias del principio de legalidad y de división de poderes; que estos principios constituyen un "derecho humano fundamental"; y que, por ese motivo, resulta "evidente que el derecho invocado posee un carácter colectivo en los términos del artículo 43 de la Ley Fundamental" y que su organización tiene legitimación para impugnar las citadas normas mediante una acción judicial.&lt;br /&gt;Estas afirmaciones, sin embargo, no resultan suficientes -en los términos de la jurisprudencia del Alto Tribunal- para demostrar que el reclamo tiene "suficiente concreción e inmediatez", ni tampoco que la acción haya sido promovida en defensa de un derecho de incidencia colectiva. En definitiva, la asociación no logra desvirtuar la conclusión de la cámara en cuanto a que su demanda persigue la declaración general y directa de inconstitucionalidad de normas o actos de otros poderes, lo que obsta a la intervención del Poder Judicial de la Nación.&lt;br /&gt;Por ello, se resuelve desestimar el recurso extraordinario.&lt;br /&gt;Con costas. Notifíquese y, oportunamente, remítase. ELENA I. HIGHTON de NOLASCO - ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI - JUAN CARLOS MAQUEDA (según su voto)- CARMEN M. ARGIBAY (según su voto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VOTO DE LOS SEÑORES MINISTROS DOCTORES DON JUAN CARLOS MAQUEDA Y DOÑA CARMEN M. ARGIBAY&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considerando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1°) Que la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, al confirmar la sentencia de primera instancia, rechazó el amparo interpuesto por la Asociación por los Derechos Civiles para que se declarara la inconstitucionalidad del artículo 11 de la ley 26.124 y de la Decisión Administrativa 495/2006, dictada en su consecuencia, por ser violatorias del principio de legalidad e importar una delegación legislativa realizada en manifiesta contradicción con lo previsto en los artículos 19, 28 y 75, inciso 8°, de la Constitución Nacional.&lt;br /&gt;Contra este pronunciamiento, la actora interpuso el presente recurso extraordinario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2°) Que esta Corte ha sostenido que el Poder Judicial de la Nación sólo interviene en el conocimiento y decisión de "causas" (artículo 116 de la Constitución Nacional), y que la legitimación procesal constituye un presupuesto necesario para que exista una causa o controversia en los términos de la jurisprudencia de este Tribunal (Fallos: 322:528 y 326:3007, entre otros). En este sentido, se ha dicho que la existencia de "caso" presupone la de "parte", esto es la de quien reclama o se defiende y, por ende, la de quien se beneficia o perjudica con la resolución adoptada al cabo del proceso. En este orden de ideas, la "parte" debe demostrar que persigue en forma concreta la determinación del derecho debatido y que tiene un interés jurídico suficiente en la resolución de la controversia o, como lo ha sostenido esta Corte, que los agravios expresados la afecten de forma "suficientemente directa" o "substancial" (Fallos: 306:1125; 308:2147 y 310:606, entre otros).&lt;br /&gt;Por otra parte, cabe destacar que la ampliación de la legitimación derivada de la reforma constitucional del año 1994 no ha modificado la exigencia de tal requisito ya que los nuevos sujetos legitimados también deben acreditar que su reclamo tiene "suficiente concreción e inmediatez" y no se trata de un mero pedido en el que se procura la declaración general y directa de inconstitucionalidad de normas o actos de otros poderes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3º) Que la apelante reitera los mismos argumentos que presentó ante las instancias anteriores y afirma, dogmáticamente, que las normas cuestionadas son violatorias del principio de legalidad y de división de poderes; que estos principios constituyen un "derecho humano fundamental"; y que, por ese motivo, resulta "evidente que el derecho invocado posee un carácter colectivo en los términos del artículo 43 de la Ley Fundamental" y que su organización tiene legitimación para impugnar las citadas normas mediante una acción judicial.&lt;br /&gt;Estas afirmaciones, sin embargo, no resultan suficientes Cen los términos de la jurisprudencia del Alto TribunalC para demostrar que el reclamo tiene "suficiente concreción e inmediatez", ni tampoco que la acción haya sido promovida en defensa de un derecho de incidencia colectiva. En definitiva, la asociación no logra desvirtuar la conclusión de la Cámara en cuanto a que su demanda persigue la declaración general y directa de inconstitucionalidad de normas o actos de otros poderes, lo que obsta a la intervención del Poder Judicial de la Nación.&lt;br /&gt;Por ello, se resuelve desestimar el recurso extraordinario.&lt;br /&gt;Notifíquese y, oportunamente, remítase. JUAN CARLOS MAQUEDA - CARMEN M. ARGIBAY.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recurso extraordinario interpuesto por la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), representada por el Dr. Alejandro Carrió, en carácter de presidente, con el patrocinio letrado de los Dres. Hérnán Gullco y Alejandro Segarra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traslado contestado por el Estado Nacional - Ministerio de Economía, demandado en autos, representado por el Dr. Bruno Gabriel Toia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tribunal de origen: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, Sala V.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tribunales que intervinieron con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Contencioso Administración Federal n° 2.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-7110769635341591147?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/7110769635341591147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/7110769635341591147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2010/08/asociacion-por-los-derechos-civiles-adc.html' title='Asociación por los Derechos Civiles (ADC) c/ Estado Nacional - ley 26.124'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-6998659781800796478</id><published>2010-07-06T05:18:00.000-07:00</published><updated>2010-07-06T05:19:39.319-07:00</updated><title type='text'>Trib Cont. Adm. Jujuy, "Acción de Amparo: Zigarán, María Inés, Sandoval, Patricia y otros c/ Estado Provincial",  27/05/2010</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;                &lt;br /&gt;En la ciudad de San Salvador de  Jujuy, a los 27 días del mes de mayo del año dos mil diez, reunidos los  señores vocales del Tribunal Contencioso Administrativo, integrado por  los Dres. Benjamín Villafañe, Luis Oscar Morales y Silvia Teresa Maurín,  vieron el Expte. Nº B-206.443/09, caratulado: “Acción de Amparo:  Zigarán, María Inés, Sandoval, Patricia y otros c/ Estado Provincial”,  luego de lo cual,&lt;/blockquote&gt;&lt;span id="txtContenido"&gt;&lt;p align="justify"&gt;El Dr. Villafañe dijo: Se presenta  la Dra. Alicia Chalabe con el patrocinio letrado de la Dra. Silvana  Morel en nombre y representación de María Inés Zigarán, Patricia Nelly  Cecilia Sandoval, Betina Claudia Demattei, Rita Valeria Chacón, Georgina  Soledad Torino, Vanesa Eleonora Calisaya, Nora Ferreira, Nelson Vargas,  Raúl Hernán Cabrera, Fernando Esquivel, Luis Ugarte a mérito de los  instrumentos que acompañan y también en nombre y representación de  Valeria Argañaraz y Pablo Baca y deduce acción de amparo en contra del  Estado Provincial. Asimismo, a fs. 202 se presenta la Sra. Zulema Haidar  con el patrocinio letrado de la Dra. Alicia Chalabe pidiendo se la  tenga por parte. Solicita se condene a los poderes públicos de la  Provincia de Jujuy a arbitrar las medidas que sean necesarias para hacer  efectivos los derechos a una igualitaria participación de las mujeres  en los cargos electivos en todo el territorio provincial, estableciendo  en las normas que rigen el proceso electoral el sistema denominado de  cupos o cuotas.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Lo pedido se fundamenta en las  normas constitucionales, tratados internacionales, ley nacional 24.012, y  Decreto Reglamentario Nº 1246/2000 y Ley 23.592, aplicables en materia  de igualdad ante la ley y el principio de no discriminación. Sostiene  que las normas citadas consagran la integración efectiva de las mujeres  en la actividad política y adecuan las normas internas de los partidos  políticos, confederaciones y alianzas, lo que corresponde efectuar a  través del sistema denominado “ley de cupo”.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Concretamente pide que con la acción interpuesta se arbitren los  mecanismos que procuren la inmediata participación equivalente de  géneros (cupo) en el proceso electoral en ciernes, en razón que la  omisión de su dictado produce una total y absoluta inobservancia de  normas y reglamentos de raigambre constitucional.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Solicita se decrete en forma inmediata una medida cautelar que ordene  hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo, que se cumpla el principio  de participación en el porcentaje del treinta por ciento (30%) del cupo  femenino, disponiendo la vigencia de las normas que rigen el proceso  electoral nacional, mientras se dicte una ley provincial que establezca  una regulación específica.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  En apoyo de lo  requerido, cita las normas establecidas en la Constitución de la Nación,  arts. 16, 37 y 75 inc. 22 y reitera que no se dispone de mecanismos  legislativos que los hagan efectivos a los derechos en cuestión, que  garanticen la participación de las mujeres en igualdad de condiciones  con los candidatos varones en las listas de los distintos partidos  políticos, con miras a ocupar cargos electivos.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Señala que es pública la posibilidad de adelanto de los comicios  previstos para el día 28 de junio del corriente año ya resuelto en el  ámbito nacional, lo que produciría oficialización de listas de los  partidos políticos en cargos electivos de acuerdo al Código Electoral de  la Provincia, Ley Provincial Nº 4564/91 y 4580, que no prevé en sus  disposiciones la participación equivalente de géneros (cupo). En  concreto, el plazo previsto en el Código Electoral, art. 43 que estipula  que la convocatoria a elecciones será efectuada con 90 días de  antelación, por lo que resulta imprescindible despachar la cautelar  solicitada, para que se incorporen al proceso electoral provincial las  normas que regulan el proceso electoral nacional, desde que a través de  las mismas se efectúa una reglamentación razonable de los derechos que  acá se invocan.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Luego se refiere a la  legitimación activa, a la procedencia formal de la acción articulada, a  la urgencia de lo solicitado. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Al relatar los  hechos que motivan la acción instaurada, describen la participación que  tuvo la mujer en los procesos electorales desde la sanción de la Ley  13.010 hasta nuestros días, destacando que en la Legislatura de la  Provincia de Jujuy, de 48 bancas, sólo 11 son ocupadas por mujeres, lo  que implica que tal número no supera el 25% , lo cual es un porcentaje  inferior al que registran los parlamentos provinciales y nacionales  donde como consecuencia de la aplicación de sistemas de cuotas, las  mujeres superan el 30% y en algunos casos llegan al 50%.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  También explicita la lucha dada por distintos grupos,  organizaciones, dirigentes y militantes comprometidos con la paridad de  género desde el año 1991 y a los efectos de que se sancione una ley de  cupo femenino.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Relata sobre la evolución de los  derechos políticos de las mujeres a nivel nacional y de la situación en  las distintas provincias que componen el territorio nacional.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Luego desarrolla toda la fundamentación jurídico  normativa en la que se basa la acción articulada, a la que hago remisión  en homenaje a la brevedad, ofrece prueba, hace reserva del caso federal  y reitera el pedido de condena a los poderes públicos de la provincia  para que se arbitren las medidas necesarias para hacer efectivos los  derechos de las mujeres a una igualitaria participación en los cargos  electivos en todo el territorio provincial, estableciendo las normas que  rigen el proceso electoral el sistema denominado de cupos o cuotas.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que a fs. 250/261, contesta demanda el Dr. Agustín  Ontiveros, quien en primer lugar deduce excepción de incompetencia del  tribunal, en razón de considerar que es el Tribunal Electoral de la  Provincia el competente para resolver la presente causa, a mérito de lo  preceptuado en el art. 59.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Sostiene que la mera  transcripción de la norma, lo exime de mayores consideraciones.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Luego y por el principio de eventualidad procesal,  pasa a contestar la acción, formulando puntuales negativas (49 en total)  a las que me remito en homenaje a la brevedad.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  A  continuación, opone defensa de falta de legitimación activa, en tanto  advierte que debe existir un vínculo mínimo entre el sujeto que demanda y  el derecho que se dice violado.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Señala que  ninguna de las actoras prueba que sea candidata de un partido político y  mucho menos que se le prohíba la participación en las próximas  elecciones ni en ninguna otra. Que los accionantes se presentan sin  especificar en que calidad lo hacen; esto es si son vecinos, miembros de  un partido político, si son candidatos para las próximas elecciones,  etc..-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que esta omisión no les permite arrogarse  legitimación, cuando el interés invocado en la demanda, lejos está de  constituir una acción pública otorgable a cualquier habitante de la  ciudad, de la provincia o del país.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que la  contraria debió demostrar su calidad de afectado por la falta de  regulación de cupo en la Ley Electoral a los fines de ser tenidos como  legitimados en este proceso.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que la doctrina es  conteste al sostener que el ordenamiento jurídico no prevé acción  popular entendida como la tutela judicial efectiva de derechos  individuales o colectivos a cualquier persona que no tenga la  titularidad.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Es así que no obstante la amplia  legitimación activa consagrada en los textos legales indicados, debe  concluirse que los mismos exigen un mínimo de interés de los sujetos  vinculados con la acción de que se trata, y nada de ello puede deducirse  de las probanzas aportadas en la causa.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que por  otra parte, los actores no invocan ser perjudicados por la ausencia de  legislación sobre el cupo electoral, lo cual es presupuesto  indispensable para la procedencia de la acción de amparo.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  A lo expuesto, cabe agregar que desde el ángulo de los  intereses difusos tampoco es posible considerar a los actores como  legitimados en esta causa.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Los demandantes  sostienen de modo abstracto que las personas tienen derechos a contar  con una igualitaria participación de las mujeres en los cargos electivos  en todo el territorio provincial. Sin embargo, tal alegación no resulta  ser más que una expresión dogmática en cuanto que no se menciona de que  modo se priva a las mujeres de la participación en las elecciones  venideras, ni se alude a hechos en concreto que demuestren la supuesta  violación a las garantías constitucionales.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que  por lo tanto el supuesto perjuicio que como consecuencia de ello sufre  la sociedad, no existe y no podrá ser considerado como razón suficiente  para legitimar a los demandantes en la defensa de los intereses de toda  la comunidad.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  En concreto, los actores han  sostenido sólo de manera abstracta que todos los ciudadanos están  legitimados para exigir que se cumpla con la Constitución sin embargo no  han señalado ni menos han demostrado que exista una concreta y actual o  inminente vulneración de los derechos de los potenciales candidatos de  una elección que conduzca al menoscabo de los derechos que se pretenden  proteger con esta acción y cita jurisprudencia.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Sostiene que la cuestión es abstracta, por cuanto la propia actora  reconoce en el escrito de demanda que la determinación de los cupos debe  cumplirse indefectiblemente antes del día 30 de marzo del 2009 en  virtud de lo previsto en el art. 43 del Código Electoral Provincial.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Sin embargo, el tribunal fijó fecha de audiencia para  el día 16 de abril del 2009, sin que al respecto la contraria haya  formulado oposición alguna, encontrándose a la fecha tal resolución  firme y consentida.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que cualquier pretensión  amparista resultará extemporánea, ya que una eventual e improbable  sentencia que se inmiscuya en la determinación de cupos femeninos en las  próximas elecciones implicaría una violación al Código Electoral, norma  esta que no sufrió embate de inconstitucionalidad alguno por parte de  la contraria.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que por otra parte existen  mecanismos institucionales suficientes para el tratamiento de los cupos  femeninos, encontrándose en trámite los expedientes 142-D-2007,  277-D-2006 y 276-D-2008 en los que se debate ante el Poder Legislativo  de la Provincia de Jujuy lo que la actora pretende que decida el  tribunal.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que la documentación adjuntada es una  clara prueba de que la cuestión que propone la actora es motivo de  discusión en el ámbito competente: la Legislatura de la Provincia de  Jujuy.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que sorprende que la pretensión de los  demandantes se realice ante un órgano constitucional que carece de  competencia para decidir en tal sentido, cuando la Constitución de la  Provincia admite la instancia legislativa por iniciativa popular (art.  118).-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que en definitiva, la existencia y estado  parlamentario de la cuestión vinculada a los cupos femeninos revela la  abstracción de la demanda impetrada y su consecuente rechazo con  costas.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Señala que la actora entiende que la  vía elegida es procedente para hacer cesar la inactividad de las  autoridades públicas. Sin embargo, considera que la norma del art. 43 de  la Constitución Nacional no resulta aplicable en tanto no se indicó  cual es la conducta arbitraria o ilegítima en forma manifiesta que  resulte atribuible al Estado Provincial. Que tampoco se expresó en que  consistiría la lesión actual o inminente que la misma provoca.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que por el contrario, resulta de aplicación al caso  bajo estudio lo previsto en el art. 3º inc. d) de la ley 4442, que  impone rechazar la acción cuando ella implique atacar actos consentidos o  soslayar el trámite regular de una causa. Señala en tal sentido, que  hubieron otras elecciones sin que en las mismas se invocara  discriminación alguna, de donde concluye que existe un consentimiento al  régimen actual electoral; y por otra parte, se está tramitando por ante  la Legislatura de la Provincia los expedientes antes referidos a la  cuestión que nos ocupa, por lo que se impone el rechazo de la acción,  con costas.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que la Constitución de la Provincia  regula el amparo con similares requisitos a los previstos en el orden  nacional, por lo que a igual conclusión corresponde arribar.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Sostiene que en el caso bajo estudio no se configura  una omisión inconstitucional en el sentido que pueda entenderse que el  silencio del legislador implique una renuncia a legislar, toda vez que  existen trámites específicos sobre la materia, con lo que la pretensión  de que la judicatura realice la voluntad constitucional haría peligrar  la seguridad jurídica.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Destaca que los  amparistas invocan tratados internacionales, la Constitución Nacional, y  otras normas jurídicas pero no puntualizan la real existencia de un  acto discriminatorio en contra de la participación femenina en los  cargos electorales. Se pregunta cual es el acto u omisión reprochable  del Estado que impide que una mujer se presente para un cargo electoral y  se contesta que no hay discriminación alguna en contra de la mujer.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  También advierte que no existe en el Código Electoral  ninguna norma que lesione el derecho invocado por la parte actora,  donde se exige que los candidatos deben ser electores hábiles y reunir  las condiciones que establece la Constitución de la Provincia como las  que exige la Carga Orgánica del Partido Político al que pertenecen.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que la norma constitucional esgrimida por los  amparistas, esto es el art. 37 de la Constitución Nacional, al día de la  fecha ya tiene prácticamente quince años de vigencia y recién días  atrás los actores recurren al Poder Judicial con una demanda de amparo y  una medida cautelar refiriendo urgencia y premura.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que vale la pena entonces preguntarse que urgencia  puede existir cuando ya han existido varios procesos electorales sin que  se haya lesionado algún derecho político.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que  de lo expuesto se colige que los accionantes no padecen de un daño  inminente y grave que autorice la procedencia formal del amparo. En  definitiva, ha quedado establecido que no existe decisión, acto u  omisión de la autoridad administrativa que restrinja, o impida el  ejercicio de los derechos consagrados constitucionalmente y mucho menos  que ello cause daño patrimonial a los accionantes.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Por último, advierte que de hacerse lugar a la pretensión articulada  por la contraria implicaría una violación al régimen republicano de  gobierno de raigambre constitucional.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que la  parte demandante pretende que el Poder Judicial arbitre los mecanismos  para garantizar el cupo femenino en el proceso eleccionario a efectuarse  en breve.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que indudablemente no es una facultad  atribuida al órgano juzgador por la Constitución Provincial ni por  ninguna norma, lo que conduciría a que un pronunciamiento sobre la  materia implique sin mas una manifiesta injerencia del Poder Judicial  sobre las facultades y competencia del Poder Legislativo. Que tal exceso  no tiene cabida en el sistema de gobierno constitucional, y prueba de  ello es que es materia de expreso tratamiento en el ámbito legislativo.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Pide el rechazo de la acción con costas, ofrece  prueba y hace reserva del caso federal.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  A fs.  273 contesta el traslado sobre los hechos nuevos la Dra. Alicia Chalabe  con el patrocinio letrado de la Dra. Silvana Morel y la Sra. Zulema  Haidar con el patrocinio letrado de ambas.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Destacan que en relación a los tres expedientes que se encontrarían en  trámite en el Poder Legislativo de la Provincia de Jujuy, los mismos no  tienen estado parlamentario, pues fueron enviados al Archivo y no  tratados en el recinto para su sanción. Que en la sesión que se  celebrara el 16 de abril del 2009, se resolvió que los expedientes que  no tuvieran tratamiento en el término de un año caducarán y serán  remitidos al archivo, por lo que pide se remita informe al respecto.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  En cuanto a la supuesta extemporaneidad de la  presentación judicial, acompaña copia del Decreto de Convocatoria Nº  2862-G-2009, publicado el 8 de abril de 2009, que fija los plazos para  el Cronograma Electoral 2009 hasta el día 29 de abril y 9 de mayo del  2009 para registrar alianzas electorales y presentación de listas de  candidatos para su control y fiscalización.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  En  lo que hace a la inexistencia de ilegalidad y arbitrariedad, y diferente  interpretación de normas constitucionales, manifiestan que por las  leyes 23179, 26171 y 26486 se ha aprobado la Convención sobre la  eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer o  Protocolo de la CEDAW, el Protocolo facultativo de la Convención y la  Enmienda al párrafo 1 del art. 20 que establece las reglas de  funcionamiento del Comité de cumplimiento de las normas de la  Convención.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Que producida la prueba ofrecida por  las partes, la causa ha quedado en estado de ser resuelta.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  En primer lugar, me referiré a la excepción de  incompetencia articulada por el Estado Provincial.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Al respecto, es de destacarse que la parte actora ha solicitado se  condene a los poderes públicos de la Provincia de Jujuy a arbitrar las  medidas que sean necesarias para hacer efectivos los derechos a una  igualitaria participación de las mujeres en los cargos electivos en todo  el territorio provincial, estableciendo en las reglas que rijan en el  proceso electoral, el sistema denominado de cupos o cuotas, y de  conformidad a lo previsto en nuestra Constitución Nacional y normas de  carácter internacional.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Es decir, lo que se  pretende con la acción instaurada, es hacer efectiva una manda  constitucional, que no solo tiene basamento en la Constitución Nacional  sino también en Tratados Internacionales (arts.37 y 75 incs. 22 y 23 y  art. 7 de la Convención sobre la eliminación de toda forma de  discriminación contra la mujer, ratificada por ley 23.179).-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  La accionada considera que resulta competente el  Tribunal Electoral de la Provincia. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Si bien el  mismo es un tribunal permanente conformado por los miembros establecidos  en el art. 88 de la Constitución de la Provincia, cuyas atribuciones y  deberes resultan igualmente establecidos en forma taxativa en el art.  89, mientras que la correlativa reglamentación legal –sujeta a tales  dispositivo superiores- ha sido plasmada en el Libro Segundo, Título II  del Código Electoral de la Provincia, obvio es concluir que conforma un  órgano con independencia funcional y soberano, razón por la que, al no  pertenecer al Poder Judicial, carece de competencia y jurisdicción que  no sea la delimitada en tales normas. Por consiguiente, establecer si  existe o no omisión constitucional de parte de alguno de los poderes  ejecutivo o legislativo, no resulta cuestión que pueda ser dirimida por  el mismo.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Dicho de otro modo, siendo que la  contienda que nos ocupa no importa una cuestión suscitada con motivo de  la aplicación del Código Electoral ni de la Ley Orgánica de los Partidos  Políticos, ni de las cuestiones previstas en los ocho restantes incisos  del art. 89 de la C.P., sino que por el contrario, teniendo en  consideración que la pretensión traída en la demanda consiste  precisamente en perseguir que se condene al Estado Provincial para que  asuma el cumplimiento de lo que los actores consideran falta de  acatamiento al deber contenido en el art. 37 de la Constitución de la  Nación, al tratarse de una cuestión que por su naturaleza debe ser  resuelta mediante interpretación  de dicha norma supra legal y en el  ámbito del derecho administrativo, torna a este Tribunal de lo  Contencioso Administrativo competente para dirimirla.  &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Por lo expuesto, considero que debe desestimarse la  excepción de incompetencia articulada por el Estado Provincial.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  En cuanto a la defensa de falta de legitimación  activa, la misma también debe ser rechazada, toda vez que lo que se  denuncia en el caso que nos ocupa, se trata de una omisión que tendría  efectos o incidencia en derechos colectivos, por lo que “…hay que  reconocer legitimación procesal a quien tiene parte (“su” parte) en ese  interés compartido por muchos o por todos, con lo que esa misma  legitimación lo debe capacitar para promover el control, sea que él  inicie el proceso como actor, sea que resulte demandado.” &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  “Lo que tiene que quedar en claro es que estrangular  la legitimación –o negarla- con el resultado de que uno o más sujetos no  puedan promover el control constitucional en tutela de derechos,  intereses legítimos, o intereses de pertenencia difusa que son propios  de ese sujeto, implica inconstitucionalidad.” (Germán J. Bidart Campos,  Manual de la Constitución Reformada, Tº I, EDIAR, Año 1998, pág.  364/365).-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Sentado esto, cabe analizar el fondo  de la cuestión, no sin antes señalar que: “El amparo es el mecanismo  garantista que confiere fuerza obligatoria a los derechos que integran  el bloque de constitucionalidad argentino. Por su conducto se efectiviza  el compromiso asumido por el Estado de asegurar, la sustancia o núcleo  constitucional de los derechos. En la práctica, la fuerza servicial del  amparo opera no sólo frente a “actos”, en el sentido procesal  constitucional aludido, sino también frente a las “omisiones” de las  “autoridades públicas” susceptibles de lesionar derechos humanos  fundamentales.”&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  “De suyo, el área de revisión  amparista comprende también a las omisiones ilegítimas de las  autoridades públicas no sólo en los casos en que aquéllas ejerzan  función administrativa sino también cuando desarrollan función  legislativa y judicial.” (Julio R. Comadira, Principios Constitucionales  del Amparo Administrativo-El Contencioso Constitucional Administrativo  Urgente, Patricio Marcelo E. Sammartino, Lexis Nexis Abeledo Perrot, Año  2003, pág. 117/118).-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  La demandada, para pedir  el rechazo de la acción, sostiene que existen otras vías, como es la  legislativa.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Concuerdo con tal apreciación en  principio. Sin embargo, conforme surge de las constancias de autos, no  obstante los diversos proyectos presentados en el seno de la Legislatura  Provincial, los mismos no han sido tratados remitiéndose las  actuaciones al archivo y por lo tanto no han tenido la consagración  legislativa que establecen la Convención Sobre la Eliminación de Toda  Forma de Discriminación Contra la Mujer, ratificada por Ley 23.179 en el  año 1985 y consagrado también en nuestra Constitución Nacional en el  año 1994 (arts. 37 y 75 inc. 22 y 23), cual es el establecimiento de  normas positivas que garanticen la igualdad real de oportunidades entre  varones y mujeres.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  En consecuencia, considero  que ésta vía del amparo es la más apta para hacer cesar este tipo de  omisión inconstitucional de conformidad a lo previsto en el art. 43 de  la C.N. y art. 41 de la C.P.,(confr. obra y autor citado, páginas  121/124).-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Enseña la doctrina que: “Así como  normalmente se acusa la inconstitucionalidad cuando se transgrede la  constitución porque se hace algo que ella prohíbe, hay que rescatar la  noción importantísima de que también hay inconstitucionalidad cuando no  se hace lo que ella manda hacer.”&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  “Esta omisión  es inconstitucional, y a la figura la llamamos “inconstitucionalidad por  omisión.”&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  “…Cuando en 1992 la Corte Suprema  encaró el tema de los tratados internacionales dentro de nuestro derecho  interno, tuvo ocasión en la sentencia recaída el 7 de julio de ese año  en el caso “Ekmekdjian c/ Sofovich” de puntualizar pautas que, en alguna  forma, guardan conexión con la omisión inconstitucional. Dijo entonces  la Corte: “La violación de un tratado internacional puede acaecer tanto  por el establecimiento de normas internas que prescriban una conducta  manifiestamente contraria, cuanto por la omisión de establecer  disposiciones que hagan posible su cumplimiento. Ambas situaciones  resultarían contradictorias con la previa ratificación internacional del  tratado; dicho de otro modo, significaría el incumplimiento o repulsa  del tratado, con las consecuencias perjudiciales que de ello pudieran  derivarse”.”&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  “De esto inferimos que como los  tratados prevalecen sobre las leyes, el incumplimiento de un tratado por  omisión legislativa puede asimilarse a una omisión  inconstitucional.”(Bidart Campos, Manual de la Constitución Reformada,  pág. 354/355).-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Creo conveniente también  recordar lo ya dicho en otras ocasiones por éste Tribunal Contencioso  Administrativo, en lo que hace al no cumplimiento con tratados o  convenciones internacionales: “Resulta aquí oportuno resaltar la  advertencia que hacía el profesor Isidoro Ruiz Moreno, ("Lecciones de  Derecho Internacional Público", 1934, T. II, p. 280): "Las convenciones  internacionales obligan a todos los poderes del Estado, de manera que  los jueces tienen que conformar a ellas sus resoluciones, cuando se han  convertido en leyes nacionales; y el Poder Legislativo no puede dejarlas  sin efecto, dado que se trata de un acto bilateral o multilateral. Si  lo hiciera, el desconocimiento del tratado por parte del Poder Ejecutivo  en cumplimiento de la voluntad legislativa, acarrearía la consiguiente  responsabilidad internacional".”&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;“Entonces, y como  se expresara, con la existencia de tratados internacionales que avalan  la pretensión del accionante, es igualmente oportuno recordar que la  Convención de Viena sobre los derechos de los tratados (aprobados por  ley 19865 y ratificados por el P.E. el 5/12/72, en vigor desde el  27/1/80), confiere primacía al derecho internacional convencional sobre  el derecho interno y como dijo la CSJN. esta prioridad de rango integra  el ordenamiento jurídico argentino. La Convención es un tratado  internacional constitucionalmente válido que asigna prioridad a los  tratados internacionales frente a la ley interna, esto es, un  reconocimiento de la primacía del derecho internacional sobre el propio  derecho interno, y tal fundamento normativo radica en el art. 27 de la  Convención de Viena: "Una parte no podrá invocar las disposiciones de un  derecho interno como justificación como incumplimiento de un tratado".  La necesaria aplicación del art. 27 de la Constitución de Viena impone a  los órganos del Estado Argentino a asignar primacía del tratado ante un  eventual conflicto con cualquier norma interna contraria o con la  omisión de dictar disposiciones que sus efectos equivalgan al  incumplimiento del tratado del citado art. 27. Lo expuesto en los  considerandos precedentes, resulta acorde con las exigencias de  cooperación, armonización e integración internacionales que la República  Argentina reconoce, y previene la eventual responsabilidad del Estado  por los actos de sus órganos internos de esta Corte, en cuanto pueda  constitucionalmente evitarlas, en este sentido el Tribunal debe velar  porque las relaciones no resulten afectadas por actos u omisiones  oriundas del derecho argentino que, de producir aquel efecto, hacen  cuestión federal trascendente. Estos conceptos, fueron expuestos por la  Corte Suprema en: "Exmekdjyan v. Sofovich", 7/7/92, al reconocer  operatividad al derecho de respuesta o rectificación (Antonio Boggiano,  "Introducción al Derecho Internacional- Relaciones exteriores de los  Ordenamientos Jurídicos-", ed. La Ley, Bs As, 1995, p. 459 y s.s.). "A  fortiori", sostenemos, debe sostenerse la operatividad actual, (y en  relación al planteo del caso concreto bajo examen), teniéndose presente  que este fallo fue dictado por la CSJN. en 1992, esto es, con  anterioridad a la reforma de la Constitución de 1994, que reconoció  rango constitucional a tales Convenciones. Reiteró esta doctrina en:  "Méndez Valles, Fernando c/ A.M. Pescio SCA.", sent del 26/12/95: "la  prescindencia de las normas internacionales por los órganos internos  pertinentes pueden originar responsabilidad internacional del estado  argentino…” (voto del Dr. Luis Celestino González en el caso “Ituarte c/  Estado Provincial”).-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Por lo expuesto, propicio  se haga lugar a la acción de amparo, y se condene al Poder Ejecutivo y  Legislativo de la Provincia para que den cumplimiento con el mandato  constitucional del art. 37 último párrafo, y disposición transitoria  segunda de la Constitución de la Nación, sancionando y promulgando la  ley reglamentaria allí prevista, de manera tal que se garantice “La  igualdad real de oportunidades entre varones y mujeres para el acceso a  cargos electivos y partidarios” que la doctrina ha dado en llamar ley de  cupo.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Tal cometido deberá ser llevado a cabo  dentro del plazo de tres meses, al que considero razonable, teniendo en  consideración que para cumplir con las obligaciones impuestas la  autoridad administrativa tiene un término de sesenta días, ello por  aplicación de lo previsto en el art. 93 del C.C.A..-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Para el caso de incumplimiento por parte de las  autoridades correspondientes, se impondrán sanciones conminatorias  conforme lo propicia Julio R. Comadira en la obra ya citada, página 125,  a quienes “…impiden o bloquean o resisten la deliberación y la emisión  del acto legislativo postergado,…”.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Las costas  deberán ser soportadas por el Estado Provincial que resulta vencido,  (art. 14 de la ley 4442) estimando justo y equitativo regular los  honorarios profesionales en las sumas de $ 1.500,00 para la Dra. Alicia  Chalabe y $ 3.000,00 para la Dra. Silvana Morel, (arts. 2,4, y 5 de la  ley 1687), importes que devengarán intereses según tasa pasiva promedio  que en forma mensual publica el B.C.R.A. y de conformidad al Comunicado  14.290, debiendo adicionarse el impuesto al valor agregado en el caso de  que ello así correspondiere.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Tal es mi voto.-&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El Dr. Morales dijo: que adhiero a  los fundamentos y solución propiciados en el voto que precede, a lo que  me permito agregar que -siendo que la cuestión traída a debate importa  un caso típico de amparo por omisión del Poder Legislativo, en cuanto lo  que se pretende es que se ordene el acatamiento al imperativo del art.  37 de la constitución Nacional- a mi juicio resulta conveniente destacar  que por conformar ésta una norma supra legal de naturaleza  programática, para resolver no compete a este órgano jurisdiccional  emitir juicio de valor especto de su contenido trascendente ni los  alcances de la correlativa Norma Transitoria 2ª, sino más bien  circunscribir el estudio a establecer si ha mediado o no cumplimiento,  tal como se hiciera en el voto al que adhiero.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Es precisamente por ello, que sin perjuicio de los fundamentos traídos  por las partes en favor y en contra de lo que consideran trato  discriminatorio de género o inverso en relación a la mujer, cabe acotar  que del propio debate surge con claridad que, aún cuando ha mediado  sucesivas iniciativas legislativas en nuestra provincia que son  enunciadas a fs. 191 vta. a 192 vta., hasta el presente no se ha  concretado la sanción legislativa propiciada en la acción y que –sin  ninguna duda- resulta ser un imperativo específicamente contenido en la  normativa supra legal citada, por la que se ordena establecer “acciones  positivas en la regulación de los partidos políticos y el régimen  electoral” para garantizar efectivamente “la igualdad real de  oportunidades entre varones y mujeres para el acceso a cargos  directivos”, lo que sencillamente implica dictar la legislación que el  órgano competente considere adecuada, dentro de los límites que se  precisan en la Disposición Transitoria de referencia.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Conforme se ha expuesto en el voto que precede, la  acción entablada responde al ejercicio de derechos de incidencia  colectiva referidos a intereses individuales homogéneos, que al ser  planteados por los actores como sujetos particulares, aunque no versen  sobre la defensa de un bien colectivo, al invocarse derechos  individuales divisibles pero homogéneos resultan tipificados en una  acción de clase autorizada en el art. 43 párr. 2º de la C.N.  Es por  ello que, aunque no media disposición legislativa o secundaria referida  al particular (en este caso me refiero a leyes reglamentarias de este  nuevo derecho), como se dejara sentado por la CSJN en el caso Halabi, al  haber un hecho, único o continuado, que provoca la lesión a todos  ellos, es identificable una causa fáctica homogénea.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Tal cuestión tiene relevancia jurídica porque en  dichos casos la demostración de los presupuestos de la pretensión es  común a todos esos intereses(excepto en lo que concierne al daño que  efectivamente puede afectar a cada uno). Es por ello que se puede  considerar razonable la existencia de un solo juicio que tendrá efectos  expansivos de la cosa juzgada, lo que naturalmente resulta   independiente a la prueba del daño. Paralelamente, el trámite judicial  correspondiente a la protección de este tipo de derecho estará dado por  la acción colectiva o de clase, por sobre la falta de previsión  legislativa al respecto.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  En el caso que nos  convoca, la disposición constitucional citada (art. 43 párr. 2º) resulta  claramente operativa, por lo que  es obligación de los jueces darle  eficacia, toda vez que, conforme señala en el fallo aludido,  donde hay  un derecho hay un remedio legal para hacerlo valer, aunque el remedio  sea desconocido. Dice al Corte que las garantías constitucionales  existen y protegen a los individuos por el sólo hecho de encontrarse en  la Constitución. La falta de reglamentación no podrá nunca constituir un  obstáculo para la vigencia efectiva de las garantías fundamentales.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Entrando ahora a valorar lo referido a la normativa  constitucional que en la acción se indica como presupuesto para sostener  la pretensión de fondo, esto es el art. 37 y Cláusula Transitoria 2ª,  por los mismos fundamentos, por tratarse, como se ha dicho, de una norma  programática, desde el momento que en su párrafo segundo establece la  obligación de legislar como expreso párrafos arriba (“se garantizará por  acciones positivas”), no ofrece alternativa alguna al poder legislador,  razón por la que en este caso no le cabe más que subordinarse el  cumplimiento de su cometido constitucional. Al decir de Sagüés, esta  clase de norma “no da al legislador ordinario la opción de efectivizar o  no la cláusula programática, sino que explícitamente le asigna una  tarea legislativa concreta (aunque al cumplimentar esa obligación  constitucional, el legislador ordinario pueda arbitrar distintas  alternativas específicas de ejecución, con mayor o menor libertad de  acción jurídica, según los casos).” (ver “Inconstitucionalidad por  omisión de los Poderes Legislativo y Ejecutivo. Su Control Judicial”, ED  t.124- 956).&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  En dicho trabajo, en el Cap. VII  el autor concluye que la solución para el caso de omisión “...depende en  buena medida, de la índole del derecho lesionado por la mora  legisferante, y de la forma para asegurarlo”, distinguiendo con claridad  dos supuestos: el primero referido a la omisión legislativa en acatar  un imperativo programático que puede con relativa facilidad ser suplida  por el órgano jurisdiccional, dando solución al caso concreto al citar  por ejemplo el art. 14 bis que manda que las leyes protegerán al trabajo  y asegurarán condiciones dignas y equitativas de labor y jornada  limitada. En cuyo caso, el juez laboral podrá pasar por sobre la ley  reglamentaria  señalando en el caso concreto si a su juicio existen  tales condiciones dignas y equitativas de labor, al tiempo que podría  fijar un tope a la jornada laboral. sin dudas, se refiere a una  pretensión en la que se demanda simplemente en función a un derecho  subjetivo. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Prosigue ejemplificando a la  hipótesis de omisión en cumplir con el deber de legislar impuesto por la  cláusula programáticas de la primera parte del párr. 3º del artículo 14  bis de la CN sobre seguro social obligatorio que transcribe, cuestión  que define como problema más complejo, concluyendo que “En verdad,  resulta difícil –si no imposible- pensar que aquí un magistrado judicial  pueda reparar la omisión legislativa diseñando por sí mismo los  organismos aludidos, su composición, atribuciones, situación  institucional, etc. Esto parece escapar al sentido común y aproximarse,  además a lo irrealizable o al absurdo.” Seguidamente sostiene que nada  impediría que el juez intimara primero al parlamento renuente a cumplir  son su deber, conjeturando luego sobre la probabilidad de que si en caso  de persistir la reticencia legislativa habría de confiar en la  responsabilidad política de los legisladores esperando la renovación  comicial para que nuevos congresistas dictaran las normas faltantes, lo  que –concluye- no es una proposición plenamente aceptable, para  finalmente llevar a la terminante conclusión : “...si la Constitución  decide algo, ese `algo’ debe cumplirse, aunque el Parlamento (y hasta el  electorado) piense lo contrario: Solamente así se entiende el valor del  principio `supremacía constitucional´: y es precisamente a la  judicatura a quien le toca tutelar esa supremacía, ante las infracciones  (por acción u omisión) de los operadores de la constitución.” (confr.  op. cit. p. 956/957)&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Siguiendo tales asertos,  adhiero a que en el caso bajo examen sólo cabe declarar el  incumplimiento la norma constitucional de referencia por parte del Poder  Legislativo que indirectamente atañe al Poder Ejecutivo de la Provincia  y condenarles sancionar y promulgar una ley como se propicia en el voto  del Dr. Villafañe, toda vez que al no tratarse de una pretensión con  sustento exclusivo en la tutela de un derecho subjetivo, sino que en el  caso concreto se ejercen derechos de incidencia colectiva referidos a  intereses individuales homogéneos, decisorio que tendrá efectos  necesariamente expansivos actual respecto no sólo de mujeres que  pretendan postularse para cargos electivos, sino también para el  electorado en su conjunto con proyección en el futuro. Luego, pretender  que el tribunal supla la laguna del derecho dictando una norma de  aplicación al caso concreto resultaría asumir un acto de naturaleza  eminentemente legislativa absolutamente vedado por el principio de  división de funciones, razón que ha valido que en su oportunidad se  rechazara la medida cautelar propuesta al accionar. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;  Es mi Voto.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;La Dra. Maurín dijo:&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Adhiero a  la solución propiciada en el primer voto, en el convencimiento de que  “el sistema de cuotas o cupos” importa un mecanismo de la democracia de  participación política en igualdad de condiciones de hombres y mujeres  que garantiza y tutela la paridad de los géneros y la no discriminación  de la mujer en la vida política;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   Ahora bien,  entendidos tales derechos como “derechos humanos fundamentales” su  desconocimiento importa la vulneración de “un derecho colectivo” o en la  terminología de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la causa  “Halabí”: “un derecho de incidencia colectiva sobre un bien colectivo”,  es decir, un bien que escapa de la esfera individual del sujeto para  situarse en la esfera social de la comunidad y que supone también la  prevalencia de lo colectivo sobre lo individual, en cuanto trasciende al  individuo considerado singularmente.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;   La  caracterización del derecho que se sostiene conculcado y la protección o  tutela que a su respecto se reclama; nos conduce a sostener que estamos  frente a un derecho supraindividual o colectivo, en el sentido de que  tiene como titulares a una pluralidad indeterminada de personas y el  objeto de tutela encierra una pretensión general de uso o goce de un  bien jurídico indivisible y no fraccionable, en el sentido de que la  satisfacción a uno de sus titulares implicará necesariamente la  satisfacción de todos los integrantes de la comunidad, por lo que la  solución propiciada resulta ajustada a derecho.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;    Tal es mi voto.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Atento al  resultado de la votación que precede, el Tribunal Contencioso  Administrativo de la Provincia de Jujuy, &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;RESUELVE:  I.- Hacer lugar a la acción de amparo interpuesta por María Inés  Zigarán, Patricia Nelly Cecilia Sandoval, Betina Claudia Demattei, Rita  Valeria Chacón, Georgina Soledad Torino, Vanesa Eleonora Calisaya, Nora  Ferreira, Nelson Vargas, Raúl Hernán Cabrera, Fernando Esquivel, Luis  Ugarte, Valeria Argañaraz, Pablo Baca y Zulema Haidar en contra del  Estado Provincial y en consecuencia condenar al Poder Ejecutivo y  Legislativo de la Provincia para que den cumplimiento con el mandato  constitucional del art. 37 último párrafo, y disposición transitoria  segunda de la Constitución de la Nación, sancionando y promulgando la  ley reglamentaria allí prevista, en el plazo de tres meses, bajo  apercibimiento de aplicar sanciones conminatorias.- II.- Imponer las  costas al Estado Provincial que resulta vencido.- III.- Regular los  honorarios profesionales en las sumas de $ 1.500,00 para la Dra. Alicia  Chalabe y $ 3.000,00 para la Dra. Silvana Morel, importes que devengarán  intereses según tasa pasiva promedio que en forma mensual publica el  B.C.R.A. y de conformidad al Comunicado 14.290, desde la mora y hasta el  efectivo pago, debiendo adicionarse el impuesto al valor agregado en el  caso de que ello así correspondiere. IV.- Protocolizar y hacer saber.-&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-6998659781800796478?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/6998659781800796478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/6998659781800796478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2010/07/trib-cont-adm-jujuy-accion-de-amparo.html' title='Trib Cont. Adm. Jujuy, &quot;Acción de Amparo: Zigarán, María Inés, Sandoval, Patricia y otros c/ Estado Provincial&quot;,  27/05/2010'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-7948852699447738407</id><published>2010-01-08T10:15:00.001-08:00</published><updated>2010-01-08T13:22:44.783-08:00</updated><title type='text'>Pinedo Federico y otros c/ PEN- Dto. 2010/09 s/ Amparo ley 16.986</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;[Fallo comentado en &lt;a href="http://www.saberderecho.com/2010/01/el-fallo-de-la-jueza-sarmiento.html"&gt;este post&lt;/a&gt;]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires, 8 de enero de 2010.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y VISTOS:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para resolver estos autos caratulados “Pinedo Federico y otros c/ PEN- Dto. 2010/09 s/ Amparo ley 16.986” , y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONSIDERANDO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1°) Que a fs. 2/12 vta, se presentan Federico Pinedo, Alfondo Prat Gay, Patricia Bullrich y Juan Carlos Vega, en su carácter de diputados de la Nación, función que — señalan- los obliga a tomar participación en la sanción de las leyes y a intervenir en la sanción de decretos de necesidad y urgencia (inciso 3, del artículo 99 de la Constitución Nacional y ley N° 26.122), solicitando que cautelarmente se suspenda en forma inmediata la vigencia del Decreto N° 201 0/09, hasta tanto se reúna el Congreso de la Nación, sea en sesiones extraordinarias convocadas por el uPoder Ejecutivo Nacional para tratar el tema (inciso 9fl del artículo 99 CN) o en sesiones ordinarias (art. 63 CN).&lt;br /&gt;Peticionan, asimismo que en su oportunidad, se conceda amparo contra el Decreto 2010/09 y se declare su inconstitucionalidad, en resguardo de los derechos de los ciudadanos y de las provincias a contar con un banco federal con facultad para emitir moneda regulado por el Congreso de la Nación, que defienda el valor de la moneda, en línea con el deber del Congreso, valor que debe ser establecido por medio de decisiones legislativas del mismo Congreso Nacional, derechos todos — sostienen- lesionados, restringidos y alterados, con arbitrariedad e ilegalidad manifiesta por el mencionado decreto.&lt;br /&gt;Destacan, en lo esencial, que la modificación de las facultades del Banco Central por el Poder Ejecutivo implica una alteración de la arquitectura constitucional establecida para el cumplimiento de un deber que el constituyente ordenó al Congreso, que es el de fijar y defender el valor de la moneda, entre otros efectos monetarios y cambiarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2°) Que a fs. 14 y vta, la parte actora amplia demanda solicitando que al momento de conceder la medida cautelar solicitada disponga la inconstitucionalidad del art. 15 de la ley 16.986 en cuanto concede efecto suspensivo a la eventual apelación de una medida cautelar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3°) Que a fs. 16 la actora solicita habilitación de feria para el tratamiento de la medida cautelar solicitada.&lt;br /&gt;Al respecto, cabe destacar que los supuestos de habilitación de feria son excepcionales. A fin de evaluar tal circunstancia, deben analizarse las causas en cada caso particular, y en su virtud determinar si corresponde la aludida habilitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4°) Que en la especie, la gravedad institucional de la cuestión planteada, hacen necesaria la habilitación de la feria judicial, atento el perjuicio que ocasionaría esperar la actuación del juez natural de la causa.&lt;br /&gt;Por las razones expuestas y en un todo de conformidad a lo dictaminado por la Sra. Fiscal Federal a fs. 18  RESUELVO: Habilitar la feria judicial en los presentes autos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5°) Que ante todo cabe señalar que los actores se encuentran legitimados para incoar la presente acción.&lt;br /&gt;Ello así toda vez que en el particular caso de autos con el dictado del DNU y la urgencia puesta de manifiesto por el Gobierno a fin de ejecutarlo sin esperar los plazos constitucionales el derecho de los actores a ejercer su función participando en la formación de la voluntad del órgano — Poder Legislativo-, se encontraría de modo inminente, amenazado, restringido, limitado o privado por el acto del Poder Ejecutivo Nacional, razón por la cual queda plenamente justificada su legitimación para promover esta acción (en este sentido se ha pronunciado la Sala II de la Cámara del Fuero, con fecha 26/8/97, entonces integrada por la Dra. Marta Herrera, la Dra. María 1. Garzon de Conte Grand y el Dr. Jorge Héctor Damarco, al confirmar un pronunciamiento de la Dra. Heiland en la causa "Nieva, Alejandro y otros” - Tambien en este sentido se pronunció la Sala V del Fuero en la causa "Alimena” ).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6°) Que las medidas cautelares constituyen el medio tendiente a asegurar el cumplimiento de las resoluciones judiciales cuando, antes de incoarse el proceso o durante su curso, una de las partes demuestra que su derecho es -. prima facie- verosímil y que existe peligro de que la decisión jurisdiccional sea incumplida.&lt;br /&gt;Asimismo, la cautelar pedida no debe poder obtenerse por vía de otras medidas y debe cuidadosamente resguardarse la prevalencia del interés público.&lt;br /&gt;En cuanto al primero de los requisitos, en el caso en el que la medida cautelar se intente frente a la Administración Pública es necesario que se acredite, prima facie, y sin que esto suponga un prejuzgamiento de la solución de fondo, la arbitrariedad del acto impugnado, dado el rigor con que debe apreciarse la concurrencia de los supuestos que la tornan admisible. Es que, a partir de la presunción de legitimidad de que goza el acto administrativo (conf. art. 12, ley 19.549), es requisito fundamental para admitir la pertinencia de medidas cautelares en su contra, la comprobación de su manifiesta ilegalidad o arbitrariedad, pues sólo concurriendo dicha circunstancia resulta susceptible de ser enervada la recordada presunción (Sala III, in re: Asociación de Teledifusoras Argentinas y otros cf E.N. — Oto. 1914/06 s/ medida cautelar (autónoma)” de fecha 17/07/07, y sus citas).&lt;br /&gt;En lo referente a la verosimilitud del derecho, se debe señalar que la Constitución Nacional en su art. 99 inc. 3° establece, como principio general, que el Poder Ejecutivo Nacional no podrá en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable emitir disposiciones de carácter legislativo.&lt;br /&gt;Si bien seguidamente establece la posibilidad de dictar decretos de necesidad y urgencia, la Carta Magna imita esta posibilidad al caso en que existan circunstancias excepcionales que hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos por la Constitución Nacional para la sanción de las leyes.&lt;br /&gt;Ello así surge claro que como principio general la Constitución Nacional prohíbe al Poder Ejecutivo Nacional emitir disposiciones de carácter legislativo. Esta prohibición, fue específicamente establecida en la reforma constitucional del año 1994 con una clara intención de subsanar una omisión de la Constitución histórica a fin de garantizar la forma republicana de gobierno establecida en el art. 1° de la Constitución Nacional.&lt;br /&gt;La previsión de la nulidad absoluta e insanable como categoria constitucional significa haber institucionalizado la competencia jurisdiccional en los casos en los cuales el Poder Ejecutivo Nacional pudiera haber dictado disposiciones fuera del marco constitucional.&lt;br /&gt;La posibilidad del Poder Ejecutivo Nacional de dictar Decretos de Necesidad y Urgencia requiere la existencia de una imposibilidad funcional por parte del Congreso de la Nación para desempeñarse como tal, imposibilidad que, prima facie, no parece configurarse en el caso habida cuenta que de conformidad con lo establecido en el art. 99 inc. 9 de la Constitución Nacional el Presidente de la Nación tiene la atribución de convocar a sesiones extraordinarias cuando un grave interés de orden o de progreso lo requiera.&lt;br /&gt;Por otra parte, prima facie y en la medida requerida por las cautelares, la situación de urgencia requerida por la Carta Magna para justificar el dictado de un DNU no surge ni de su articulado ni de sus considerandos. Es más, de éstos últimos surge que de no llevarse a cabo las acciones de política económica allí dispuestas, se podrían constituir en un factor crucial que dificultaría el crecimiento de importantes sectores económicos en el &lt;u&gt;mediano y largo plazo&lt;/u&gt; (el subrayado pertenece a quien suscribe), de lo que cabe deducir que los efectos no son en lo inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7°) Que en cuanto al requisito del peligro en la demora cabe señalar que al margen de cualquier perjuicio de imposible o difícil reparación” que pueda producirse, de lo que se trata es de imponer la tutela judicial efectiva” , efectividad que en el caso de una conducta administrativa que ‘ aparenta estar dirigida a frustrar la pretensión esgrimida en estos autos’ exige su paralización inmediata, sin perjuicio del proceso que dilucidará finalmente su suerte definitiva.&lt;br /&gt;Esto ocurre en autos atento la injustificada premura del Poder Ejecutivo en ejecutar el decreto, inhibe el juego institucional de la República, al tratar de evitar a rajatabla (a tal punto que hubo de dictar en el día de ayer un nuevo DNU removiendo de su cargo al Presidente del Banco Central) la participación del Poder Legislativo.&lt;br /&gt;Por último cabe señalar que de no dictarse la medida solicitada, los efectos que se produzcan por la ejecución del DNU podrían ser irreversibles ya que una hipotética derogación del decreto por parte de ambas cámaras del congreso, implicaría revertir un proceso ya consumado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las razones expuestas y jurisprudencia citada RESUELVO: Hacer lugar la medida solicitada por los Sres. Diputados Federico Pinedo, Alfonso Prat Gay, Patricia Bullrich y Juan Carlos Vega y en consecuencia ordeno la suspensión inmediata de los efectos del Decreto N° 2010 dictada por la Presidenta de la Nación Argentina en Acuerdo General de Ministros, con fecha 14 de diciembre de 2009, hasta tanto se cumplan los plazos constitucionales y legales (ley 26.122) que regulan el trámite y los alcances de la intervención del Congreso para los Decretos de Necesidad y Urgencia.&lt;br /&gt;Regístrese, notifíquese a la actora, a la Sra. Fiscal en su despacho y previa caución juratoria prestada en debida forma, ofíciese a la Sra. Presidente de la República Argentina en su despacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María José SARMIENTO&lt;br /&gt;Juez Federal&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-7948852699447738407?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/7948852699447738407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/7948852699447738407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2010/01/pinedo-federico-y-otros-c-pen-dto.html' title='Pinedo Federico y otros c/ PEN- Dto. 2010/09 s/ Amparo ley 16.986'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-2921755496892344446</id><published>2009-06-17T07:23:00.000-07:00</published><updated>2009-06-17T07:32:04.951-07:00</updated><title type='text'>SERVINI DE CUBRIA MARIA ROMILDA c/ YAHOO DE ARGENTINA SRL y OTRO s/ MEDIDAS CAUTELARES</title><content type='html'>CAUSA 7.183/08&lt;br /&gt;JUZGADO 4 SECRETARIA 7&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires, 3 de junio de 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VISTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los recursos de apelación interpuestos a fs. 115/118 vta. (punto 11) y fs. 125 y vta. (punto 11), fundados a fs. 162/168 vta. y fs. 129/144 vta. -respectivamente- y contestados a fs. 175/181 y fs. 146/161, contra la decisión de fs. 97/99;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y CONSIDERANDO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Que el juez hizo lugar a la medida cautelar solicitada y, por tanto, ordenó a "los responsables de los sitios www.yahoo.com.ar y www.google.com.ar ... bloquear cualquier tipo de información referida a la Dra. María Romilda Servini de Cubría, así como también imágenes respecto de su persona, siempre y cuando no contaran con autorización de la actora ... " (penúltimo párrafo de la decisión de fs. 97/99).&lt;br /&gt;De esto se agravian ambas cauteladas (ver memoriales de fs, 129/144 vta. y fs. 162/168 vta.), cuyas quejas son resistidas por la accionante (ver contestaciones de fs. 146/161 y fs. 174/181).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Que, ante todo, cabe destacar que los magistrados no están obligados a seguir a las partes en todas sus alegaciones, sino sólo a tomar en cuenta las que son conducentes para esclarecer los hechos y resolver correctamente la cuestión debatida (Fallos: 310: 1835; 319: 119 -y sus citas-, entre otros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Que, sentado lo anterior, es dable indicar que en la ley 26.032 se prevé expresamente que "la búsqueda, recepción y difusión de información e ideas de toda Índole a través del servicio de Internet se considera comprendida dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de expresión" (art. 1°).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Que esta Sala estima que corresponde revocar lo decidido en la anterior instancia. En efecto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.1. La verosimilitud del derecho necesaria para otorgar una medida como la solicitada no impresiona configurada en atención a la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que se pronunció en diversas ocasiones sobre el tema aquí planteado; y se manifestó de manera firme en defensa del derecho en cuestión, tutelado por los arts. 14 Y 32 de la Constitución Nacional.&lt;br /&gt;El Alto Tribunal ha sostenido que "la libertad de expresión contiene la de dar y recibir información y tal objeto ha sido especialmente señalado en el arto 13, inc. 10, de la Convención Americana de Derechos Humanos ... que, al contemplar el derecho de toda persona a la libertad de pensamiento y de expresión, declara como comprensiva de aquélla &lt;la&gt;" (Fallos 310:508). En similar orden de ideas sostuvo que "la conveniencia u oportunidad de la publicación que, en ejercicio regular de ese derecho, decide hacer un habitante de la Nación no pueden ser ordinariamente sometidas a una censura previa; éste es el alcance de la libertad de imprenta ..." (Fallos 217:145).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.2. Asimismo, en atención al carácter de magistrada de la peticionaria, es útil señalar que la Corte Federal ha subrayado que "el ejercicio de la libre crítica de los funcionarios por razón de actos de gobierno es una manifestación esencial de la libertad de prensa" (Fallos 269: 189) y, asimismo, que "los funcionarios públicos se han expuesto voluntariamente a un mayor riesgo de sufrir perjuicio por noticias difamatorias" (Fallos 310:508). Por lo tanto, la situación de la jueza Servini de Cubría no es equiparable a la de artistas y modelos, cuya situación mereció una respuesta diferente de esta Sala, ante imágenes publicadas en Internet en las que, inclusive, sus nombres e imágenes eran empleados en sitios de contenido sexual. Queda claro entonces que los fallos de esta Cámara ponderados por el a qua nada tienen que ver con el caso de la jueza federal actora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.3. Por lo demás, importa anotar que las imágenes contenidas en la documentación acompañada por la actora (ver fs. 63 y fs. 69) aparecen referidas a su actividad laboral y, como tales, vinculadas con acontecimientos de interés público. De modo que cabría sostener, en este estado larval de la contienda, que su publicación no requiriría del consentimiento expreso de aquélla (art. 31, último párrafo, de la ley 11.723), no pareciendo de aplicación en este estado de la causa la protección brindada en el arto 50 del ADPIC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.4. Por cierto, no es un extremo menor que la doctora Servini de Cubría es jueza federal, que además ejerce competencia electoral en el distrito, por lo que sus actos en ejercicio de sus funciones despiertan interés en los medios de difusión y en la sociedad en general. El Tribunal destaca esta circunstancia para fundamentar que no se encuentran reunidos en autos los extremos requeridos en el régimen legal vigente para acceder a la solicitud cautelar realizada (art. 232 y eones. del CPCCN).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Que, en tales condiciones, dentro del estrecho marco cognitivo del ámbito cautelar, estímase que los agravios expresados por los apelantes resultan procedentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voto del doctor Eduardo J. Vocos Conesa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONSIDERANDO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comparto, en las circunstancias del caso, por razones relativamente análogas, la conclusión que propician mis estimados colegas del Tribunal. Me interesa, sí, señalar mi postura en favor de medidas precautorias en materia de libertad de difusión, como lo he resuelto en situaciones en las que se discutía ese tema, recordando que no menos de treinta tratadistas se han pronunciado en concordancia con el criterio que afirmo y en discrepancia con ciertos precedentes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, SE RESUELVE: revocar la decisión apelada; impónese las costas a la vencida (arts. 68 y 69 del Código Procesal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regístrese, notifiquese y devuélvase. &lt;strong&gt;Ricardo Víctor Guarinoni - Alfredo Silverio Gusman -Eduardo J. Vocos Conesa.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-2921755496892344446?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/2921755496892344446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/2921755496892344446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2009/06/servini-de-cubria-maria-romilda-c-yahoo.html' title='SERVINI DE CUBRIA MARIA ROMILDA c/ YAHOO DE ARGENTINA SRL y OTRO s/ MEDIDAS CAUTELARES'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-5897925141291278300</id><published>2009-04-08T07:32:00.000-07:00</published><updated>2009-04-08T07:39:20.351-07:00</updated><title type='text'>"Majo"</title><content type='html'>Necochea, 7 de abril de 2009.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AUTOS Y VISTOS:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         La causa 6169 seguida a Gonzalo María Majo y que llega  a  esta  instancia  en  grado  de apelación de la sentencia condenatoria dictada en  sede  administrativa,         &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y CONSIDERANDO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         1.- Que a fs. 23/25 se presenta el  Sr.  Gonzalo María Majo, con el patrocinio letrado del abogado Adolfo Raggio,  interponiendo  recurso  de  apelación contra la sentencia condenatoria dictada en la causa (fs. 9) y por la  que  se  lo condenó a la pena de 1 día de arresto no redimible  por multa, inhabilitación por conducir por el término de 18 meses, y el sometimiento  a  exámenes  que demuestren su actitud psicofísica  para  conducir,  ello por infracción a los arts.  67.c  y  121.1  del  Decreto 40/07 (falta de seguro).-&lt;br /&gt;         En  su  presentación  se articulan varias líneas impugnaticias:&lt;br /&gt;         a)  Se solicita se decrete la nulidad de la pena de arresto impuesta dado que la misma no ha sido dictada por  un  juez  de  la  Constitución,  haciendo  cita  de jurisprudencia.&lt;br /&gt;         b)  Que el Decreto 40/07 (código de tránsito) es inconstitucional,  ya  que  a criterio del recurrente se viola la división republicana  de  poderes,  al  haberse atribuido  al  P.E la facultad de legislar en materia de sanciones penales.&lt;br /&gt;         c)  Se  aduce  que se ha violado el principio de congruencia  y  el derecho a ser oído, ya que había sido imputado  por  no llevar consigo constancia de seguro, y luego se lo condenó por ser  reincidente,  extremo  este por el cuál no fue debidamente intimado.&lt;br /&gt;         d) Que no ha tenido oportunidad de responder  al listado   de   antecedentes   personales  que  han  sido agregados  a  la  causa,  lo  cuál  sería violatorio del derecho a ser oído.&lt;br /&gt;         e) Finalmente  plantea  la  inconstitucionalidad del instituto de la reincidencia por resultar violatorio del principio constitucional del ne bis in ídem.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         2.- Paso a responder los planteos formulados:&lt;br /&gt;         a) En primer término, y  por  razones  de  orden lógico, pasaré a realizar el test de  constitucionalidad del decreto 40/07, tal como ha sido solicitado.&lt;br /&gt;         Así, dicho decreto, fue dictado el 18  de  enero de 2007 y plantea, por  lo  menos,  tres  conflictos  de orden constitucional, a saber: I) el Poder Ejecutivo  se ha arrogado la facultad de legislar en materia penal, lo cual se encuentra  expresamente  prohibido  por  nuestra Constitución  nacional (art. 99 inc. 3, tercer párrafo), II)  transgrediendo  palmariamente   el   principio   de legalidad en sentido lato, ha  creado  tipos  penales  y establecido  penas,  y  III)  mediante  un  decreto,  ha procedido a derogar una ley.-&lt;br /&gt;         Con    respecto    del    primero    de    estos cuestionamientos, de la lectura de los fundamentos de la norma en crisis surge que se  trata  de  un  decreto  de necesidad  y urgencia, fundado en la gravedad y cantidad de accidentes producidos  en  la  vía  pública,  lo  que obliga a tomar medidas excepcionales  para  asegurar  la integridad física de las personas.&lt;br /&gt;         Resulta absolutamente claro que,  tratándose  de este  tipo  de  decretos  (que  se  encuentran previstos solamente  en  la  Constitución  nacional),  la  materia legislada (penal) se encuentra expresamente excluida  de su esfera  de  incumbencias  (art.  99  inc.  3,  tercer párrafo C.N.).&lt;br /&gt;         Por ello, siguiendo las reglas establecidas  por la  Carta  Magna,  el  decreto  no  puede  ser  más  que inconstitucional, por cuanto, en  principio,  "el  poder ejecutivo no podrá en ningún caso, bajo pena de  nulidad absoluta  e  insanable, emitir disposiciones de carácter legislativo"  (art.  99  inc. 3, segundo párrafo). Regla que  encuentra  su excepción en el párrafo siguiente, al autorizar     dicha     facultad    "solamente    cuando circunstancias excepcionales hicieran  imposible  seguir los  trámites ordinarios previstos por esta constitución para  la  sanción  de  la  leyes",  condicionando  dicha facultad a que  "no  se  trate  de  normas  que  regulen materia penal...".-&lt;br /&gt;         Por ello es que, tratándose  de  un  decreto  de necesidad y urgencia, que legisló  sobre  materia  penal (prevé  la  imposición  de  penas   privativas   de   la libertad),  resulta claramente inconstitucional (art. 99 inc 3, segundo y tercer párrafo Constitución nacional).-&lt;br /&gt;         El  segundo  de  los  cuestionamientos,  también resulta de comprobación evidente y es consecuencia de lo anterior. El principio de legalidad, en su  sentido  más tradicional (el  sentido  lato),  constituye  una  norma dirigida  al  juez,  a  quién  le  prescribe  que sólo y únicamente  considere delito aquello que viene connotado como  tal  en una ley (ver Ferrajoli, "Derecho y Razón", Ed. Trotta, capítulo I).&lt;br /&gt;         Es decir que en el marco de un diseño garantista del estado de derecho, el monopolio de la creación penal ha  sido  puesto  en  manos del legislador, y es el juez quién debe velar por el cumplimiento de dicho sistema.-&lt;br /&gt;         Conforme   al  principio  mencionado,  tanto  la categoría  de casos a los que se extenderá la aplicación del  tipo  (denotación)  como  la  configuración  de los elementos del tipo (connotación),  y  las  consecuencias del  mismo  (la  pena)  deben  ser  configuradas  por el legislador.&lt;br /&gt;         En nuestro caso, tal actividad ha sido capturada por  el  Poder  Ejecutivo,  por  lo que, también en este sentido, la norma en cuestión resulta inconstitucional.-&lt;br /&gt;         Por  último, "y aquí viene lo más burdo, grave e insusitado: el art. 4 del decreto deroga la ley 11.430 y sus  modificatorias y toda norma que se oponga al mismo" (según las gráficas y elocuentes expresiones del titular del Juzgado en lo Correccional Nº1 de Bahía Blanca, José Luis  Ares,  en  causa  Nº  1103/07, al referirse a este mismo tema).&lt;br /&gt;         La llamativa actitud  del  Poder  Ejecutivo,  de pretender  derogar  una  ley  por medio de un decreto de necesidad y urgencia transgrede palmariamente (tanto que exime de análisis) los  principios  más  elementales  de resolución  de  conflictos  entre  normas (art. 31 de la C.N.).&lt;br /&gt;         Por   lo   que,   sumado   a   los    argumentos precedentemente   expuestos,   el   decreto   40/07   es claramente   inconstitucional,   lo   que    así    debe declararse.-&lt;br /&gt;         2.-    Así    las    cosas,     declarada     la inconstitucionalidad del  decreto  40/07,  retoma  pleno vigor  la  ley  11.430,  la  que  nunca  pudo haber sido derogada  por  el decreto de mención, dejando constancia que la conducta descripta  en  la  causa,  se  encuentra prevista en los artículos 4to. inc. 6); 47 inc. 3) y  92 : "Todo vehículo que  transite  o  circule  por  la  vía pública deberá  contar  con  una  cobertura  vigente  de seguro de responsabilidad civil hacia terceros" ).&lt;br /&gt;         Para colocarnos en contexto, es preciso  señalar que la aludida Ley 11.430 (código de tránsito) carece de un sistema sancionatorio autónomo, debiendo aplicarse en forma supletoria y complementaria el Decreto Ley 8751/77 t.o  (implícitamente  convalidado  por la ley 11.723 -BO 22-12-1995-).&lt;br /&gt;         Esta regla estatal ha establecido en su artículo 1º que: "Este código se aplicará al juzgamiento  de  las faltas  a  las  normas municipales dictadas en ejercicio del  poder  de  policía  y  las  normas   nacionales   y provinciales   cuya   aplicación   corresponda   a   las municipalidades, salvo para las dos últimas cuando  para ello  se  hubiera  previsto  un  procedimiento  propio", mientras  que  en  su artículo 4º se establece que: "Las faltas municipales serán sancionadas con las penas de... arresto...",  y  en  el  artículo 7º que: "La sanción de arresto no podrá exceder de treinta días...".&lt;br /&gt;         De   tal   manera   que  cobra  pleno  vigor  la trascendencia  del  planteo  formulado  por el apelante, cuando  sostiene  que  el  juez  administrativo  no   se encuentra habilitado para imponer penas privativas de la libertad,  tema  que no es superficial, ya que lo que en definitiva  se  encuentra  en  juego  es   la   libertad ambulatoria  de  los individuos, que, como es sabido, es uno  de los valores superiores (junto con la vida) de la escala axiológica de la Constitución nacional.&lt;br /&gt;         El requirente trae a colación  lo  que  la  CSJN habría dicho en el precedente  "Di  Salvo",  del  24  de marzo de 1988. Según el requirente el último Tribunal de la República habría establecido que "la aplicación de la pena  de arresto por jueces de faltas municipales agrede principios básicos de la Constitución  nacional"  (sic). Esto no es así y dicha conclusión no puede ser  extraída del texto del citado fallo.&lt;br /&gt;         Examinando dicho precedente se desprende que muy por el contrario de lo arguído por el apelante, la Corte nacional entendió que  no  se  encuentra  vedado  a  los organismos  administrativos  la  aplicación   de   penas privativas  de  la libertad dentro del marco de la leyes que así lo  autorizan,  en  tanto  y  en  cuanto  dichos decisorios cuenten con la posibilidad de  ser  revisados por  una  instancia  judicial  (considerandos  5 y 6 del citado fallo).&lt;br /&gt;          Lo que  posiblemente  pueda  haber  inducido  a error al apelante y a formular la falsa  conclusión  que se consignó, es que la Corte, revocó  la  pena  impuesta por la autoridad administrativa, pero ello en razón  que el recurso  que  posibilitaba  la  aludida  revisión  se encontraba previsto con efecto devolutivo, lo que en los hechos implicaba que las sanciones  cuestionadas  fuesen cumplidas antes que la  revisión  judicial  pudiese  ser materializada.&lt;br /&gt;         Efectuada dicha necesaria  aclaración,  para  no faltar a la verdad histórica, considero que  el  planteo formulado en este punto es suceptible de ser atendido, y principalmente tomando en  consideración  el  desarrollo consolidación  y  afianzamiento  del  orden  jurídico en sintonía con los derechos y garantías que se derivan del derecho internacional  de  los  derechos  humanos.  Esta comprensión  es  la  que  me lleva a cuestionar, hoy, en 2009, la doctrina sentada por la  Corte  en  la  materia hace más de 20 años.-&lt;br /&gt;         La   Corte   nacional,   desde   el   precedente "Fernández Arias",  ha  reconocido  la  validez  de  las funciones jurisdiccionales del Poder Ejecutivo y de  sus órganos subordinados.&lt;br /&gt;         "Para   ello  se  exige  que  tal  función  este conferida por una ley del Congreso y que ésta prevea una instancia  judicial   plena   de   revisión   del   acto jurisdiccional  de  la  administración"  (Miguel   Angel Ekmekdijian,   "Inconstitucionalidad   del  arresto  por infracciones impositivas formales", en La  Ley,  1982-A, 821).-&lt;br /&gt;         El primer inconveniente que plantea tal doctrina es  la  posibilidad  de  una  recurribilidad  plena, que garantice una tutela efectiva, debida  convencionalmente (art. 8.1 C.A.D.H.).&lt;br /&gt;         Así, en materia contravencional es  muy  difícil asegurar  (como  lo  ha  hecho  la Corte nacional en los precedentes  reseñados)  que la revisión de la sentencia administrativa se encuentre debidamente garantizada,  ya que  la  existencia de una instancia recursiva es lisa y llanamente aleatoria, en función de la irregularidad del procedimiento establecido en la materia, el que dista de aproximarse al "debido proceso legal"  previsto  por  la Constitución.&lt;br /&gt;         Efectivamente,  dicho procedimiento no contempla la intervención de la defensa en forma necesaria, por lo que en muchos casos (diría que en la enorme  mayoría  de los  casos) el imputado arriba a una sentencia sin haber tenido  posibilidad  alguna  de evacuar su derecho a una defensa  técnica  y  el  correspondiente  asesoramiento, también debido convencionalmente (art. 8.2.d C.A.D.H.).&lt;br /&gt;         En segundo lugar, la doctrina de  la  Corte  que establece   que   la   administración   tiene  funciones jurisdiccionales, encuentra su apoyatura en la necesidad de "adecuar el principio de la división de poderes a las necesidades  vitales  de  la  argentina contemporánea... delinear el ámbito  razonable  del  artículo  95  de  la Constitución  Nacional,  se apoya, implícitamente, en la idea de que ésta, lejos de  significar  un  conjunto  de dogmas rígidos, suceptibles de convertirse en obstáculos opuestos  a  las  transformaciones  sociales,   es   una creación  viva"  (de  acuerdo  a  lo  consignado  en  el considerando 10 del precedente "Fernández Arias").-&lt;br /&gt;         La  posibilidad  de  admitir  que  los   órganos administrativos  tengan facultades jurisdiccionales debe ser tamizada con el principio republicano de división de poderes.&lt;br /&gt;         Así, el art. 109  de  la  Constitución  nacional establece  que:  "En  ningún  caso  el  Presidente de la Nación  puede ejercer funciones judiciales, arrogarse el conocimiento de las causas pendientes o reestablecer las fenecidas". Dicha  norma  ya  encontraba  una  redacción similar en el Reglamento de 1811, y fue  luego  plasmada en  el  Proyecto  de  Alberdi,  con igual redacción a la actual.&lt;br /&gt;         La prohibición constitucional  se  ha  mantenido inalterada  hasta  nuestros  días   (reforma   de   1994 mediante), por lo que si las exigencias de nuestros días hicieran necesario  que  el  Poder  Ejecutivo  ejerciera funciones  judiciales  (o  jurisdiccionales,  puesto que sólo se trata de una cuestión de "etiquetas"),  nuestros constituyentes  tendrían  que  haber   eliminado   dicha cláusula.&lt;br /&gt;         Resultan incontrovertibles los fundamentos de la disidencia en el caso "Fernández Arias", cuando sostiene que: "Si la norma fuera inconveniente, si el precepto ya no  respondiere  a  los  imperativos  de  la   evolución económica  o social, ha de ser el poder Constituyente -y no otro- el órgano  adecuado  para  traducir  en  nuevas normas las mejores soluciones...  Asimismo  esa  función entraña  que  el  Poder  Legislativo,  que  incluso está impedido  de delegar la función típica de sancionar ley, no  puede -a fortiori- disponer de las que pertenecen al Poder Judicial, transfiriéndolas al Poder  Ejecutivo  en evidente transgresión constitucional".&lt;br /&gt;         Por  ello,  la  redacción  actual  de  la  norma resulta   clara  e  incontrovertible.  Toda  función  de naturaleza   sustancialmente   similar   a  la  judicial (independientemente el nombre que  le  asignemos),  está excluida de las que puede ejercer  el  Poder  Ejecutivo.          Como  afirma  Ferrajoli:  "Los principios ético-políticos,   como   los   de   la   lógica,  no  admiten contradicciones,  so  pena  de  inconsistencia:   pueden romperse, pero no  plegarse  a  placer  (Ferrajoli,  ob. cit., pág 555). Por lo que una vez admitido que el Poder Ejecutivo  pueda  realizar  funciones  jurisdiccionales, ningún   eufemismo  podrá  impedir  que  también  ejerza aquellas llamadas judiciales.&lt;br /&gt;         En tercer término, es sabido que la Constitución nacional  ha  previsto en su artículo 18 que nadie podrá ser arrestado sino en virtud de orden escrita emanada de autoridad   competente.    Esta    formula    (autoridad competente) pudiera  dar  pábulo  a  la  posibilidad  de pensar que la "autoridad competente"  se  trate  también (además de los jueces) de la  autoridad  administrativa. Considero que en  el  plano  jurídico  no  existe  dicha posibilidad.&lt;br /&gt;         Muy por el contrario, cuando la Constitución  ha querido  conferir  al  Poder  Ejecutivo  la  facultad de arrestar o trasladar personas de un punto a otro  de  la Nación, lo ha hecho  de  manera  expresa  (art.  23)  no obstante lo cual, dejó en claro que aún a pesar de dicha facultad exepcional y extraordinaria, no puede  condenar por sí ni aplicar penas.&lt;br /&gt;         A mayor abundamiento y como si ello fuera  poco, la Constitución de la provincia de Buenos Aires, ha sido expresa y explícita a este respecto, cuando en  su  art. 16  estableció que "nadie podrá ser detenido... ni podrá ser  constituido  en  prisión  sin orden escrita de juez competente"&lt;br /&gt;         Entiendo  que  esta  cláusula  despeja  en forma terminante en el territorio bonaerense la posibilidad de que  las  personas  que  habitan  su  suelo  puedan  ser privadas de la libertad por autoridad administrativa.&lt;br /&gt;         Ahora  bien,  ¿podemos  considerar que cuando la Constitución  provincial  alude  al  "juez  competente", también  se refiere al juez administrativo? La respuesta negativa se impone.&lt;br /&gt;         Tanto   la   Constitución   provincial  como  la nacional  son concluyentes en orden a la división de los poderes,  y  a  este  respecto, cuando se refieren a los "jueces",  siempre   lo   hacen   dirigiéndose   a   los integrantes  del  Poder  Judicial.  De tal manera que la circunstancia  que  un  funcionario  administrativo  sea llamado "juez" no le  confiere  las  potestades  que  la Constitución asigna a los titulares de la  jurisdicción. Por otro lado, los jueces administrativos no cumplen con los requisitos establecidos por la Constitución para ser desgnados   como   tales.   En   reumidas  cuentas,  nos encontramos   en   presencia   de   una  mera  sinonimia terminológica, que no por ello confunde  las  potestades jurisdiccionales.&lt;br /&gt;         En  los  términos   precedentemente   planteados corresponde  decretar  la  inconstitucionalidad  de  los artículos 4º y 7º del Decreto  Ley  8751/77,  en  cuanto facultan al  juez  administrativo  a  aplicar  penas  de arresto (arts. 109 C.N; 16 C.Provincial), y  revocar  la pena de un día de arresto impuesta.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         3.- No obstante compartir las  objeciones  a  la dudosa   constitucionalidad   del   instituto   de    la reincidencia, considero que  en  el  caso  de  autos  su planteamiento deviene abstracto, habida cuenta la  falta de  incidencia  de  sus consecuencias sobre la respuesta estatal a la falta en cuestión. Lo que así se decide por compartir   la    idea    que    la    declaración    de inconstitucionalidad de  una  norma  jurídica  debe  ser última ratio de la potestad jurisdiccional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         4.-   Tampoco   corresponde   ingresar   en   el tratamiento  de  la  posible vulneración al principio de congruencia,    al   no   haberse   dado   traslado   al infraccionado  de  sus  antecedentes  contravencionales. Independientemente de mi parecer al respecto,  considero que  en  función  de  lo  sostenido en el punto anterior (intrascendencia  del instituto de la reincidencia en el caso particular), su consideración deviene abstracta.-&lt;br /&gt;         5.- En resumidas  cuentas,  corresponde  que  al momento   de   dictar   la   sentencia   se  decrete  la inconstitucionalidad    del    Decreto     40/07,     la inconstitucionalidad de los arts. 4 y 7 del D.L. 8751/77 y se revoque la pena de arresto impuesta.&lt;br /&gt;         6.- De acuerdo al orden jurídico aplicable (esto es,  ley 11.430 y D.L. 8751/77), el monto máximo de pena de inhabilitación aplicable es la de  90  días  (art.  9 D.L. 8751/77).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que SE RESUELVE:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         I.- DECLARAR la inconstitucionalidad del Decreto 40/07  y  de los artículos 4 y 7 del Decreto Ley 8751/77 (arts.  18,  19,  99  y  109  C.N.; art. 16 C.P.B.A.) en cuanto  impone  pena  de  arresto  (art.  54  y  55 D.L. 8751/77).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         II.-  CONFIRMAR  PARCIALMENTE  la  sentencia  en cuanto  impone  pena  de  inhabilitación  para  conducir vehículos  automotores  al Sr. GONZALO MARIA MAJO, cuyas circunstancias personales obran en autos, por el término de  noventa  (90)  días  por ser el máximo previsto como sanción  condenatoria  de inhabilitación en el Código de Faltas  (art. 9º y 19 inc. c) dto.ley 8751/77 t.o.; art. 92 , 134 y cc. de la ley 11430).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         III.-DISPONER    que    al    término    de   la inhabilitación   deberá   someterse   a   exámenes   que demuestren su aptitud psicofísica para conducir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         III.-REGISTRESE,  y  vuelva  a  la  instancia de origen para su notificación y posterior archivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FDO: Mario Alberto Juliano. Juez en lo Correccional subrogante&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-5897925141291278300?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/5897925141291278300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/5897925141291278300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2009/04/majo.html' title='&quot;Majo&quot;'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-8265253804915855640</id><published>2008-10-01T13:20:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:22:09.169-07:00</updated><title type='text'>J.Corr. Necochea: "Bravo, Daniel (Querella)", 26.09.2008</title><content type='html'>&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Necochea, 26 de septiembre de 2008&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;AUTOS Y VISTOS:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La querella que por "calumnias e injurias"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;promueve&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Daniel&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Alberto Bravo contra la señora Myriam Esther Vallejos.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Y CONSIDERANDO:-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Que el 2 de mayo de 2008 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CtIDH) dictó sentencia en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;caso "Kimel&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vs Argentina", donde, en lo que aquí interesa, y recogiendo el previo y expreso reconocimiento del Estado argentino, estableció que los tipos penales previstos en los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículos 109 y 110 del Código Penal no respetan el principio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;legalidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;clara&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;enunciación de las acciones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;típicas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a los fines que los ciudadanos puedan adecuar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conducta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ley)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y que, por ende, son anticonvencionales, habiendo ordenado a nuestro país que en un plazo razonable adecue el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;derecho&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;interno&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Convención Americana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Derechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Humanos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tal forma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"las imprecisiones reconocidas por el Estado (...) se corrijan para satisfacer los requerimientos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de seguridad jurídica y, consecuentemente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;afecten&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el ejercicio del derecho a la libertad de expresión".-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en lo específico, la CtIDH señaló que: "60. Los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;representantes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;indicaron que la figura de injurias 'se refiere a una conducta absolutamente indeterminada', toda vez que 'la expresión deshonrar como la de desacreditar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;otro,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;describe conducta alguna'. Por ello consideraron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;'no existe un parámetro objetivo para que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la persona pueda medir y predecir la posible ilicitud&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus expresiones sino, en todo caso, se remite a un juicio de valor subjetivo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;juzgador'.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Agregaron que la figura de calumnias 'resulta también excesivamente vaga'... 67. En razón de lo anterior&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;teniendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en cuenta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;manifestaciones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;formuladas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el Estado acerca&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la deficiente regulación penal de esta materia, la Corte considera que la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tipificación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;penal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;correspondiente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;contraviene&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los artículos 9 y 13.1 de la Convención,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en relación con los artículos 1.1 y 2 de la misma".-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;claro, contundente y terminante pronunciamiento de la CtIDH -que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;comparto-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vinculante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y obliga&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al Estado argentino y sus órganos, dentro de los cuales se encuentra el Poder Judicial.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El artículo 68.1 de la Convención Americana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre Derechos Humanos dispone que: "Los estados parte&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en la Convención se comprometen a cumplir la decisión de la Corte en todo caso en que sean parte".-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Juan Carlos Hitters ("Criterios establecidos por los órganos jurisdiccionales de los sistemas interamericano y europeos", La Ley 2003-D, 1373)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;referenciado que: "En este aspecto coincidimos con Germán Bidart Campos y con Susana Albanese en los vinculantes efectos que tienen para los jueces del derecho interno las opiniones y decisiones de los órganos interamericanos del Pacto de San José, pués si los estados se reservaran el derecho a interpretar las recomendaciones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Comisión,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para aplicarlas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en el ámbito doméstico según las circunstancias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;caso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;concreto, estarían desvirtuando el sistema&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;internacional de derechos humanos al que se han afiliado y en el que asumieron sus obligaciones".-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Es así que, continuar el procesamiento de ciudadanos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la presunta infracción a los artículos 109 y 110&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del Código Penal, en los términos en que los mismos actualmente se encuentran redactados, implicaría el juzgamiento sobre la base de tipos penales que han sido declarados anticonvencionales, y que el propio Estado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;argentino así lo ha reconocido, colocándolo en situación -en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;caso de seguir adelante con este juicio- de volver a ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condenado internacionalmente por los mismos motivos indicados en "Kimel vs. Argentina".-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El mismo Hitters ("Los tribunales&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;supranacionales"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ley&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;2006-E, 817) dice que: "Cabe reiterar que esa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;responsabilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;arranca&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;actos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;u omisiones de cualquier poder u órgano estadual, independientemente de su jerarquía, que violen la Convención Americana y otros tratados,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;apareciendo en forma inmediata un ilícito internacional".-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Corresponde en consecuencia declarar la anticonvencionalidad de los artículos 109 y 110 del Código&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Penal por resultar violatorios de los artículos 9&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;13.1 de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Convención Americana sobre Derechos Humanos y sobreseer al querellado por atipicidad del hecho (artículo 341 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Por cuanto, según el artículo 27 de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Convención de Viena sobre el derecho de los tratados&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(ratificada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por nuestro país) establece que no puede invocarse ninguna norma de derecho interno para infringir una convención internacional.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Por lo que SE RESUELVE:-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;I.- DECLARAR la anticonvencionalidad de los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;109&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y 110 del Código Penal (artículos 9 y 13.1 de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Convención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Americana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Derechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Humanos; artículo 75.22 Constitución nacional).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;II.- SOBRESEER&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;MYRIAM&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ESTHER&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;VALLEJOS, ya filiada,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por atipicidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la conducta denunciada (artículo 341 del Código Penal).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;REGISTRESE. NOTIFIQUESE.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;FDO: Mario Alberto Juliano. Juez en lo Correccional subrogante&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-8265253804915855640?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/8265253804915855640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/8265253804915855640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2008/10/jcorr-necochea-bravo-daniel-querella.html' title='J.Corr. Necochea: &quot;Bravo, Daniel (Querella)&quot;, 26.09.2008'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-673342484629013095</id><published>2008-10-01T13:15:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T13:19:57.380-07:00</updated><title type='text'>J.Corr. Necochea: "Ucio Alejandro Omar", 22.09.2008</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;En la ciudad de Necochea, a los 22 días de septiembre del año dos mil&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ocho,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Juez&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Subrogante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Mario&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;A. Juliano, con Secretaría Unica a mi cargo, en relación a la causa caratulada en Causa Nº 4926 caratulada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"UCIO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ALEJANDRO OMAR S/ ROBO (DMF.: CARLOS MATIAS HEIM)" y su acumulada 5657,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;caratulada:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"UCIO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ALEJANDRO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;OMAR S/ DAÑO AGRAVADO" de trámite por ante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Juzgado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo Correccional Nº 1 del Departamento Judicial Necochea, a los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fines&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tratamiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;juicio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;abreviado solicitado, plantea y vota las siguientes cuestiones de hecho: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;PRIMERA: ¿Corresponde admitir la conformidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alcanzada por la señora Agente Fiscal, el imputado y su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Defensor para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;imprimir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;causa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trámite&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Juicio Abreviado?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aceptarse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;petición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fs.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;142/144 correspondiendo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;hacer&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;lugar,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;consecuencia,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al trámite de juicio abreviado solicitado en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;presente causa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuanto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;obra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conformidad de las partes, el imputado&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Omar&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Alejandro&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Ucio&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;ha&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;ratificado personalmente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(ver&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;audiencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;visu&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fs. 150/151),&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;todos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ellos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;han&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;coincidido&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la calificación legal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resulta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ROBO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;DAÑO AGRAVADO por la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;intervención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;menor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;edad, delitos previstos y penados por los arts. 164 y 183&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en relación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;41 quater del Código Penal y en la pena a imponer, consistente en DOS AÑOS y DOS MESES de prisión de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cumplimiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;efectivo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bajo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;modalidad&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de semidetención&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;arresto&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;domiciliario&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;bajo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la responsabilidad de su concubina, Pamela Noelia Martínez y con la condición que el mismo egrese de su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;domicilio al solo efecto de desempeñar sus tareas laborales en el local comercial "Los Gemelos", sito en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;avenida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;59&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;N° 4445&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esta ciudad bajo la responsabilidad del señor Leonardo Pauluke, en el horario de 8 a 13 y de 15 a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;20 horas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;todo lo cual encuadra en las previsiones de los arts. 395, 396, 397 y 398 inc. 2 del C.P.P.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acuerdo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los términos propuestos, cumple con las exigencias previstas por el artículo 395 del C.P.P.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;A&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;cuestión&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;planteada,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;voto&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la AFIRMATIVA,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ello&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sincera&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;razonada convicción (arts. 373 y 395 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;SEGUNDA:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Se encuentran acreditados los hechos traídos a juzgamiento?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Por razones de buen orden expositivo, pasaré&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a tratar&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;cada&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;uno&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;hechos&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;forma individualizada.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Hecho 1: ROBO&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;a) a fs. 1/vta., se presenta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Carlos Matías Heim, quien denuncia que el 26 de julio de 2006, siendo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;aproximadamente&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;19.20&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;horas,&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;dejó estacionado fuera de su domicilio sito en calle&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;57&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;N° 1337&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de esta ciudad el automóvil de su propiedad marca Renault Twingo, dominio CWX-433, cerrado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;llave&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y con la alarma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;antirrobo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;activada.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pasados&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;unos cinco&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;minutos dicha alarma se activa por lo que sale y ve&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un sujeto, al que describe como de cabello morocho, con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reflejos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;claros, revueltos y semicorto, tez mate, vestido con un buzo de color gris con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;detalles&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;azules en mangas y espalda, sin capucha, con algunos vivos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en color&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;rojo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pantalón&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tipo jogging de tela acetato, color&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gris&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;zapatillas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuero&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;marrón con tiras blancas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cual&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sale&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;interior&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de su vehículo llevando en una de sus manos el frente del stereo marca Pionner del vehículo de su propiedad. Que lo comenzó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a correr y el mismo corrió por calle 57 hacia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;32,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;luego por esta hacia avenida 59 y así por distintas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;arterias hasta que en calle 34 entre avenida 59 y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;calle&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;61&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;subió&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una camioneta marca Renault Express de color blanco, con vidrios polarizados, cuya terminación de patente era 325, la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cual&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;era&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conducida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;otro sujeto del mismo sexo, retirándose raudamente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el mismo se comunicó al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;teléfono&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;emergencias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;número 101. Que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;revisar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vehículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pudo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ver&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la cerradura del lado del conductor estaba forzada.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;b) a fs. 2/vta. y 3 obran&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;inspección ocular&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;croquis, respectivamente donde se grafica el lugar de ocurrencia de los hechos.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;c)&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;fs.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;6/vta.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;luce&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pericia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mecánica practicada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por el perito Juan Carlos Erdocia de la que surge que habiendo tenido ante su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vista&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;automóvil marca&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Renault&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Twingo de color verde, dominio CWX-433, observa violentada la cerradura exterior de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puerta izquierda, sin más daños que hacer constar, constatando la falta del frente del stereo.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;d)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fs.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;7/vta. el numerario policial Víctor Adrián Bicarelli, declara es alertado vía radial que en calle 38 y 57 este medio se había cometido un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ilícito, y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los autores eran dos sujetos que se movilizaban en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vehículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Renault&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Express&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;color&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;blanco,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con vidrios polarizados color oscuro y su dominio terminaba 325. Seguidamente un móvil perteneciente a la Comisaría distrital Necochea 1ra informa haber avistado el rodado y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no se detenía a pesar de las advertencias dando por última información que tomaba calle 66 de calle&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;57 a calle 43. Por lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dirigieron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;raudamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al lugar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;observando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Teniente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Juan, en calle 66 entre 43 y 45 hacía descender a dos sujetos del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;rodado mencionado anteriormente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;luego&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;realizar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un cacheo sobre los mismos procedieron a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trasladar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;junto al sargento Sampayo al asiento de la Comisaría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Primera a un sujeto conocido en el ambiente como "El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pinguino" Ucio.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La presente declaración es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;coincidente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo pertinente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y principal con lo manifestado a fs. 8/vta. por el Sargento José Roberto Sampayo.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;e) Del acta de procedimiento de fs.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;10,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;surge que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;teniente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Juan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Carlos Juan y el Sargento Juan Carlos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Erdocia,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;calle&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;66&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;número 2249 y luego de haber&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;realizado una persecución por distintas arterias de la ciudad, procedieron a la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;identificación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dos sujetos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sexo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;masculino&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;descendían&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una camioneta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;marca&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Renault&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Express,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;color&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;blanco, dominio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;BTX-325,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vidrios polarizados, siendo los mismos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Omar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Alejandro Ucio, quien vestía pantalón del tipo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;deportivo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;marca&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Adidas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gris&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con tiras en los costados color blancas, buzo oscuro y zapatillas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;color gris y GOPAR, WALTER ARIEL, vestido con buzo color gris con detalles en azul y rojo, pantalón tipo joggins gris y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;zapatillas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;oscuras, vestimenta esta coincidente con la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;descripta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;damnificado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Posteriormente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y requisado que fue el rodado de marras, en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;interior del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hallaron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuatro&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;destornilladores, dos linternas, una pinza con mango plástico color&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;amarillo y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;llave&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fija de tamaño pequeño. Que en virtud de ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;coincidentes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las características aportadas por el damnificado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;procede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conducir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los nombrados juntamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con el vehículo hasta la Seccional Primera, procediéndose a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;posteriori&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;orden&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señora Agente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fiscal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de intervención a la aprehensión de los mismos.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El acta que antecede se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;encuentra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;debidamente ratificada en lo pertinente y principal por el Sargento Juan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Carlos Erdocia y el Teniente Carlos Alberto Juan, a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fs.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;14/15&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;16/17, respectivamente y el secuestro practicado fue ratificado a fs. 87/88 por el señor Juez de Garantías Dr. Hector Gerardo Moreno.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;f) a fs.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;13&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;luce&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;visu&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;examen practicado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por el perito mecánico Juan Carlos Erdocia, sobre el rodado secuestrado siendo el mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Furgón Renault&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Express,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dominio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;colocado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;BTX-325&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de color blanco,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vidrios&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;polarizados,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;describiendo otras características&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;numeraciones identificatorias de motor y chasis y accesorios que el mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;posee&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su interior.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;g)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fs.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;42&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se encuentra anejada el acta de secuestro de la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vestimenta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lleva&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puesta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;WALTER ARIEL GOPAR, siendo la misma un buzo de manta polar con la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;parte&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;superior color gris y la parte baja de color azul con una franja divisoria de ambos colores de color roja, con la inscripción en su frente, más precisamente en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;franja&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;roja de RIP CURL, siendo las mangas del buzo del mismo color antes mencionado, un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pantalón&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de color&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gris&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;algodón&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;inscripción&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;OXALA SURFISTAS&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ARGENTINOS&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bolsillo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trasero&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la inicial de dicha marca en color roja.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;secuestro&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;realizó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;presencia&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;del testigo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Eduardo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Martín&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Saldaño&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y las prendas fueron reconocidas por el damnificado Carlos Matías Heim a fs. 61/vta., como las que llevaba puestas el sujeto que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le sustrajera el frente del stereo, remarcando sobre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;todo que la parte posterior del buzo es tal cual él la había visto.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;concomitancia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;temporo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;espacial&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;entre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el momento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la víctima detecta que un desconocido estaba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;siniestrando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su vehículo, lo ve subirse a otro rodado para darse a la fuga, da aviso a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Policía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y los uniformados interceptan a dicho rodado y aprehenden a su ocupantes, trámite que no demandó más que minutos, no deja lugar a duda acerca de que los ocupantes de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Renault Express fueron quien realizaron, cada uno en su medida, el hecho típico denunciado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Aporta en esta convicción el reconocimiento que la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;víctima&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;realizara&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre las prendas secuestradas, identificando las que vestía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;uno&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ellos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las mismas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tenía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;persona que se encontraba en su auto y se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;retiró&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;carrera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;frente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del autoestereo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reconocimiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;prendas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de vestir realizado por la víctima nos da la pauta que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señor Ucio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fue&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;autor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;material&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hecho, sino la persona que aguardaba a pocos metros al volante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Renault&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Express&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;facilitar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;rápida huida del lugar del los hechos, lo cual supuso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;colaboración indispensable para su realización, sin la cual el mismo no se podría haber concretado del modo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo hizo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;circunstancia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;momento&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la intercepción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y aprehensión no se hubiese encontrado el frente desmontable del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;autoestereo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;poder&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los ocupantes de la camioneta, no es relevante, ya&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es evidente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dicho objeto, de escasas dimensiones, ha sido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"descartado"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trayecto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de la persecución policial con el propósito&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;evitar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;posesión&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de evidencias cargosas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Daré por probado entonces que el 26 de julio de 2006, alrededor de las l9.25 horas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;individuo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del sexo masculino, previo violentar la cerradura&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;exterior de la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puerta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;izquierda&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;rodado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;automotor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;marca Renault&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Twingo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dominio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;CWX-433&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;encontraba estacionado en calle 57 Nº 1337 de Necochea, se apodera del frente desmontable del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;stereo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;marca&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pionner&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del mismo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;siendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sorprendido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;maniobra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el propietario del rodado, por lo que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;emprende&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fuga, hasta que en calle 34 entre 59 y 61 es auxiliado en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su huida por Alejandro Omar Ucio, quien se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;encontraba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al mando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;camioneta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;marca Renault Express, color blanca, vidrios&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;polarizados,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;terminación &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;patente alfanumérica 325, a la que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;asciende,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;emprendiendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el vehículo veloz carrera, la cual culmina cuando personal policial&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;intercepta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el mismo en calle 66 N° 2249. Del hecho narrado resultó damnificado el Sr. Carlos Heim.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Hecho 2: DAÑO AGRAVADO&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;a)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Del acta de fs. 1/2 surge que encontrándose los numerarios policiales Christian Luna y Walter Gómez efectuando una recorrida por avenida 2 entre 81 y 83 de esta&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;ciudad,&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;observan&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sobre&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;dársena&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de estacionamiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;presencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sujetos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en un motovehículo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tipo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Smash,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;estacionado&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;entre&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;dos automóviles, por lo que al arribar al lugar ven que uno de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ellos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vestido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;campera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;negra con vivos naranja, estaba apoyado contra la puerta delantera, del lado del acompañante, de un vehículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;marca&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Volkswagen Gol&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;color&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gris,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dominio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;AYT-749,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;elemento punzante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en la mano, maniobrando la cerradura, el cual al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ver&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que es observado por personal policial, oculta el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;entre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus prendas, toma una moto tipo smash roja y negra, la que se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;encontraba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;marcha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;era sostenida por un sujeto masculino de corta edad y trata de retirarse por sobre la dársena del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estacionamiento, siendo interrumpido, solicitándosele que pare la moto y la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ponga&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su caballete, acatando este la orden, extrayendo de entre sus prendas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;elemento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;punzante que ocultara en un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;principio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;maniobra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo inserta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;moto,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;observándose&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;claramente que se trata&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;yuga&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;confección &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;casera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con mango plástico&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;azul,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;simil&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuchillo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cocina&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hoja reformada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;caladura&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tipo llave de auto o similar, procediéndose a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;identificación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sujeto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mayor siendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;OMAR&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ALEJANDRO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;UCIO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y el restante ALFREDO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;NICOLAS&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ROBLEDO, procediéndose a posteriori y en presencia de los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;testigos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;JOSE&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;IGNACIO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ACHAGA&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y JONATAN MATIAS GUTIERREZ al secuestro del la yuga antes mencionada, una linterna y la motocicleta marca&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Gilera modelo Smash dominio 796CTL, color roja y negra.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El acta que antecede se encuentra ratificada en lo pertinente y principal por los testimonios brindados por José Ignacio Achaga y Jonatan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Matias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Gutierrez&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a fs.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;13/vta.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;14/vta.,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ilustrándose&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;elementos secuestrados con la placa fotográfica de fs.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;18&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;parte superior.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;b) a fs. 7, 8 y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;9&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;obran&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;inspección ocular, croquis y fotografía satelital, respectivamente donde se grafica el lugar de ocurrencia de los hechos.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;c) a fs. 12, el damnificado Juan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;José &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Valdez, denuncia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dejó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estacionado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;automóvil&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;marca Volkswagen Gol color gris dominio AYT-749 en avenida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;2 casi intersección con calle 81 en la dársena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;existente para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estacionamiento,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;correctamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cerrado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con llave y al regresar a buscarlo se encontró con personal policial&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;manifestó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que habían detenido a dos personas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;intentaban&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;forzar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cerradura&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de su automóvil,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;constatando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;si&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;bien&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la cerradura abre y cierra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;correctamente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;manija&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no retorna a su posición original quedando más&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alejada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alineada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el resto del sistema de apertura, no constatando faltante alguno.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Los daños supra señalados fueron constatados en el acta de visu que luce a fs. 16/17&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Teniente Primero Jorge Carlos Tarante y la Oficial Myrna Julieta Cabezas e ilustrados por las placas fotográficas de fs. 18 vta.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La detección en flagrancia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;momento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la comisión del hecho, la cual no ha sido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuestionada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en ninguna&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;etapa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;proceso, resulta prueba suficiente para traer completa convicción sobre la responsabilidad del imputado en el mismo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Daré&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;probado en consecuencia que el 16 de diciembre de 2007, siendo aproximadamente las 21.00 hs. el señor Alejandro Omar Ucio, ayudado por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;persona de su mismo sexo, quien le sostenía el motovehículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en marcha para facilitar la huída, fue sorprendido por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la autoridad policial en avenida 2 entre calles 83 y 81 de esta ciudad de Necochea,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estacionamientos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en dársena en sentido de circulación de calle 83 hacia 81, introduciendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;herramienta&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;casera,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;vulgarmente denominada yuga, en la cerradura de la puerta delantera izquierda del vehículo automotor marca Volkswagen, tipo gol, dominio colocado AYT-749, estacionado en el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lugar y del que resultara&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;propietario&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Juan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;José Valdez.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resultado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;delictiva&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se produjo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;daño&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el sistema de cierre y apertura, sin llegar a afectar su correcto funcionamiento.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;A la cuestión planteada voto por la AFIRMATIVA, por ser ello mi sincera y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;razonada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;convicción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(arts. 371 inc. 1º, 373 y 376 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;TERCERA: ¿Se prueba la participación de Alejandro&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Omar Ucio en los hechos acreditados?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Al respecto, y tal como ha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;quedado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;votada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la cuestión&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;anterior,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;digo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;participación&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de ALEJANDRO OMAR UCIO en los hechos que se le atribuyen y fueran acreditados, lo han sido a título&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;PARTICIPE NECESARIO en el primero de ellos y AUTOR en el segundo, por haber prestado una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;colaboración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cual&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el primero&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los hechos no podría haberse logrado y por haber desplegado la conducta descripta en el núcleo del tipo penal respectivo, en el segundo de ellos (art.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;45 del Código Penal).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;encuentro&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;motivos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;justifiquen&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la inexigibilidad de la conducta del encartado conforme&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a derecho.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;valoración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de reprochable, contiene como necesario&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;evitabilidad individual del hecho. De no ser así, la comunidad no podría dirigirse a esa persona con su respuesta al ilícito, ella no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tendría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser responsabilizada por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hecho&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(Hans&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Joachim&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Hirsch "Derecho &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Penal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Obras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Completas"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Editorial Rubinzal-Culzoni Tomo I Pág. 153 Año 1.999).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;momento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;hechos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;era imputable,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ello&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;así&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la medida que no ha sido controvertido, y se desprende de los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;informes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;médicos practicados&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;forma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;inmediata&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;respectivas detenciones.- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;A&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;cuestión&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;planteada,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;voto&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la AFIRMATIVA,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ello&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sincera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;razonada convicción (arts. 371 inc. 2º, 373 y 376 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;CUARTA:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Existen eximentes? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No existen eximentes.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;VOTO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la NEGATIVA, por ser ello mi lógica, sincera y razonada convicción (arts. 371 inc. 3º, 373 y 376 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;QUINTA:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Se&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;verifican&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;atenuantes? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;han&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sido&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;planteadas&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;circunstancias atenuantes y tampoco las encuentro.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;VOTO por la NEGATIVA, por ser ello&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lógica, sincera y razonada convicción (arts. 371 inc. 4º, 373 y 376 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;SEXTA:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Concurren&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;agravantes? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No concurren agravantes.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;VOTO por la NEGATIVA, por ser ello&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lógica, sincera y razonada convicción (arts. 210, 371 inc.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;5º, 373 y 376 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;En&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mérito&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resultado&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;arrojan&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;las cuestiones precedentemente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tratadas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;decididas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se pronuncia&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;VEREDICTO &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;CONDENATORIO&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señor ALEJANDRO OMAR UCIO respecto de los hechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acreditados y sometidos a conocimiento en la presente causa.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;siendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se da por finalizado el acto, firmando el Sr.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Juez,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mí&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Secretaria Autorizante.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;                &lt;/span&gt;S E N T E N C I A&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Habiendo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;recaído&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;veredicto&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;condenatorio respecto del imputado ALEJANDRO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;OMAR&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;UCIO,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dictó SENTENCIA&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;base&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al planteamiento de las cuestiones que siguen:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;PRIMERA: ¿Cómo deben calificarse los hechos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El primero de los hechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;calificado como ROBO SIMPLE, previsto y sancionado por el artículo 164&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Código Penal, el cual debe serle atribuido al causante a título de PARTICIPE NECESARIO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;45 C.P.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;segundo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de los hechos de trata de un DAÑO, previsto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sancionado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por el artículo 183 del Código Penal,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cual&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;serle&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;atribuido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al causante a título de AUTOR (artículo 45 C.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Sin embargo, habré de discrepar que en el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;caso opere&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la agravante genérica por la participación de un menor en el hecho, prevista por el artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;41&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;quater del Código Penal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Si bien tengo fijada posición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desde&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;antes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de ahora&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se configure dicha agravante, el mayor&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;haberse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;valido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;menor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;evitar responsabilidades directas por la comisión del hecho, y que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por ende no es suficiente la mera participación de un menor en la comisión del mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aparentemente habría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sucedido en este caso), lo cierto y lo concreto es que ni siquiera se encuentra acreditado en la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;causa que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;persona&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acompañaba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ucio,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en realidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se tratase de una persona menor de 18 años de edad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Efectivamente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cotejo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las constancia sumariales,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;solo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desprende&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;este&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;individuo tendría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;17&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;años&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;edad,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cual&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;surge&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sus unilaterales manifestaciones.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sin&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;embargo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;considero que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mismas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;son&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;suficientes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dar&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por acreditada tal circunstancia en esta etapa del proceso, en la que, por los menos, debió de haberse adjuntado el certificado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nacimiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;diese&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;certeza&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a tal estado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Ambos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;concurren&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;entre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sí en CONCURSO REAL O MATERIAL (artículo 55 Código Penal).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Así&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;voto por ser ello mi lógica, sincera y razonada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;convicción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(artículos 375 inc. 1º, 376 y 380 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;1.-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Corresponde&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hacer&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lugar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trámite&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de juicio abreviado solicitado a fs. 142/144&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(art.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;398.2 C.P.P.).- &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;2.- En&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;atención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cambio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;calificación señalado para el segundo de los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;años&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conforme&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los principios de proporcionalidad y de culpabilidad por el hecho&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;específico,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condenar a ALEJANDRO OMAR UCIO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;DOS AÑOS de prisión, con más las costas del proceso, por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resultar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;PARTICIPE&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;NECESARIO del delito de ROBO y autor penalmente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;responsable&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del delito de DAÑO, previstos y penados por los arts. 164 y 183 del Código Penal, hechos acaecidos el 26&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;julio de 2006 y del que resultó&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;damnificado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sr.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Carlos Heim y el 16 de diciembre de 2007&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resultó damnificado&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Juan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;José&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Valdez,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;respectivamente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en concurso material (arts. 29 inc. 3, 40, 41, 45 y 55 del Código Penal; arts. 371, 373, 375, 395, 398, 531 y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;533 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;3.-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Tampoco hayo obstáculos para hacer lugar a la modalidad propuesta por las partes para la ejecución de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bajo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;régimen de semidetención con arresto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;domiciliario&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bajo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;responsabilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de su concubina, Pamela Noelia Martínez y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condición que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mismo egrese de su domicilio al solo efecto de desempeñar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tareas laborales en el local comercial "Los Gemelos", sito en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;avenida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;59&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;N°&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;4445&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esta ciudad, bajo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;responsabilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Leonardo Pauluke, de lunes a sábados y en el horario de 8 a 13 y de 15 a 20 horas.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La ley ritual (artículo 399) establece&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no podrá&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;modificarse en perjuicio del imputado el modo de ejecución de la condena pactado por las partes.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Que efectivamente, el artículo 123.2 de la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ley de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ejecución penal (Ley 12.156) contempla la modalidad de la semidetención como una forma de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;propender&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la reintegración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;penado a la vida social, procurando el sustento para sí y para su núcleo familiar.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;este&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;régimen&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;solo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ejecutado disponiendo (como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;piden&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;partes)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;prisión domiciliaria bajo la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;responsabilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tercera persona, ya que permanecer privado de la libertad en un establecimiento penitenciario en los momentos en que no debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;salir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trabajar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;importaría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;imposibilitar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la modalidad misma, ya que la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;distancia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;existente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;entre esta&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;ciudad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cárcel&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;próxima&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;125 kilómetros, lo que en los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;implicaría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;recorrer diariamente 250 kilómetros entre ida y vuelta,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que virtualmente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;consumiría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una buena parte del tiempo de la salida.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;De&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tal manera que los justiciables de aquellos sitios&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que, como la ciudad de Necochea, no cuentan con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;establecimientos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;penitenciarios en sus Distritos, no pueden ni deben verse en inferioridad de condiciones con aquellos otros que sí los cuentan y pueden&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acceder sin inconvenientes a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;regímenes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;propuestos, importando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esta situación una notoria desigualdad ante la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ley,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cual&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;remediada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;forma pactada.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;4.- Ls partes solicitaron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;momento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de dictar la sentencia se debía declarar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;REINCIDENCIA del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Alejandro&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Omar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ucio,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;habida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuenta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus antecedentes penales.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Como juez del Tribunal en lo Criminal Nº&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;1&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de Necochea, en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;forma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;invariable&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vengo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;propiciando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la declaración de inconstitucionalidad del instituto de la reincidencia,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;regulado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículos 50 y 14 del Código Penal.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fundamentos para propiciar tal declaración reposan, básicamente, en la afectación al principio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de culpabilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;prohibición&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;persecución múltiple, argumentaciones que en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sustancia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sostenemos todos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;aquellos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;compartimos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;repugnancia constitucional a la reincidencia.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Reitero esos argumentos, pero habida cuenta que en este caso dicha declaración habrá de convertirse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en ley para el caso específico, es que me propongo dar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un nuevo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;enfoque&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;misma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuestión:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el control de convencionalidad del instituto de la reincidencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;a)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;diversos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pronunciamientos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Corte Interamericana de Derechos Humanos ha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;establecido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los fundamentos normativos y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;axiológicos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;control&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de convencionalidad&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;tendiente&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;establecer&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;la compatibilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de las disposiciones de derecho interno aplicables&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al caso bajo juzgamiento y las normas de la Convención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Americana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Derechos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Humanos,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la interpretación que de las mismas ha hecho la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Corte&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y, en general, las normas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;convencionales&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;internacionales en materia de Derechos Humanos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Dicho&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;control&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;practicarse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;incluso&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de oficio,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hizo en el reciente fallo de la Corte&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el caso "Kimel v. Argentina", en cuya virtud se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;juzgaron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;contrarios&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Convención&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;los artículos 109 y 110 del Código Penal Argentino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;jurisprudencia de nuestro más alto Tribunal ha aplicado el mencionado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;criterio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hermenéutico&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bien sea invocándolo expresamente o sin nombrarlo como tal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;b)&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Desde&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;esta&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;base&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;conceptual,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estamos convencidos de que el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;14&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Código&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Penal resulta violatorio de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Convención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Americana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre Derechos&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Humanos&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;otros&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;instrumentos internacionales&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;materia,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;jerarquía constitucional. Intentaremos demostrarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;norma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuestionada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;prescribe: "La libertad condicional no se concederá a los reincidentes" (Código Penal, artículo 14, 1ra. parte). La sola&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;consideración de la literalidad de la norma remite a una categoría, a una clase de personas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La interpretación histórica nos revela el mismo criterio. Rodolfo Moreno al fundamentar la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;disposición legal precisaba: "la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condicional&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;supone&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la corrección del penado y la conducta de los reincidentes supone lo contrario. La sociedad tiene interés en estos casos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;defenderse,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no en colocar a los sujetos peligrosos en condiciones de dañarla".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;interpretación&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;tradicional&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nuestros Tribunales reconoce similar paradigma: "El instituto de la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reincidencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sustenta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desprecio&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que manifiesta por la pena quien, pese&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;haberla&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sufrido antes,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;recae&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;delito.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que interesa en ese aspecto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es que el autor haya experimentado el encierro que importa la condena, no obstante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cual&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reincide demostrando&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;insensibilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la amenaza de un nuevo reproche&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;naturaleza,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuyo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alcance&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ya conoce"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(CSJN,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;16 de octubre de 1986: "Gómez Dávalos, Sinforiano", Fallos 308:1938, considerando 5°).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;"El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;distinto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tratamiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la ley a aquellas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;personas que, en los términos del artículo 50 del Código Penal, cometen un nuevo delito, respecto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de aquéllas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;exteriorizan&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;esa&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;persistencia delictiva,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;justifica, precisamente, por el aludido desprecio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hacia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;les&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ha sido impuesta" (CSJN, 16 de agosto de 1988: "L'Eveque, Ramón&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Rafael", Fallos 311:1451, considerando 9°).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;idea&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;central&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;reflejada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;citas precedentes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;remite&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;claramente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un derecho penal de autor. El fundamento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;incremento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reacción punitiva radica en rasgos de carácter&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trazan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una etnocéntrica&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;frontera entre nosotros y los peligrosos, los insensibles, los irredimibles... "los enemigos".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Desde este punto de vista,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;disposición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de derecho&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;interno&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;encuentra&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;insalvable contradicción con el Principio de Legalidad establecido por el artículo 9° de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Convención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Americana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre Derechos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Humanos:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"Nadie&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condenado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por acciones u omisiones que en el momento de cometerse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no fueran delictivos según el derecho aplicable".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La interpretación que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;principio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hizo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Corte Interamericana de Derechos Humanos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;expresa:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"En concepto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Corte,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;problema que plantea la invocación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;peligrosidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sólo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puede&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;ser analizado a la luz de las garantías del debido proceso, dentro&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del artículo 8 de la Convención. Esa invocación tiene&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mayor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alcance y gravedad. En efecto, constituye claramente una expresión del ejercicio del ius puniendi estatal sobre la base de las características personales del agente y no del hecho cometido, es decir, sustituye el Derecho Penal de acto o de hecho, propio del sistema penal de una sociedad democrática, por el Derecho Penal de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;autor,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;abre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;puerta&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;autoritarismo precisamente en una materia en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hallan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en juego&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bienes jurídicos de mayor jerarquía" (CIDH, sentencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;C-126,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;20 de junio de 2005: "Fermín Ramírez v. Guatemala" -considerandos 94 y 95-).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Denunciamos,&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;consecuencia,&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;la anticonvencionalidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del artículo 14 del Código Penal, respecto al principio de legalidad (Artículo 9°&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Convención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Americana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre Derechos Humanos, artículo 11.2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;c) Desde otra perspectiva, la Convención en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;8.2&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Declaración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;10 establecen&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;garantía de toda persona inculpada de un delito a la "plena igualdad" procesal,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;groseramente vulnerada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por la aplicación mecánica y sin posibilidad alguna&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;contradicción&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;declaración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de reincidencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mayor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;peligrosidad, la insensibilidad o el desprecio señalados como fundamentos de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;agravación de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reacción penal son extremos fácticos, aunque se ubiquen&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;interioridad&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sujeto,&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;que necesariamente deben ser sometidos a discusión&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;durante el proceso, con amplias posibilidades de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;argumentación y prueba para ambas partes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condiciones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"plena igualdad" y con la necesidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;establecido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más allá de toda duda razonable y nunca por preponderancia&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;de evidencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;disposición&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;derecho&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;interno&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que impugnamos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;despoja&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;proceso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;penal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;matriz democrática&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo reemplaza por un coup d'autorité que permite presumir juris et de jure&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;todos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aquellos males&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;residen&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"el&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;reincidente",&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;quien&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;-oblicuamente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cierto-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;impide&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;probar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo contrario,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;durante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;juicio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;durante la etapa de ejecución penal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Se&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;violan,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;además,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;garantías&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dan contenido al derecho de defensa (artículo 8.2,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;incisos b, c, d,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;e&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;f&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Convención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Americana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre Derechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Humanos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;porque&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pesar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;contenido agravante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al imputado al imponérselo de los cargos que pesan en su contra, no se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;informa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser declarado reincidente, ni se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;permite&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;controvertir tan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gravoso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;extremo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pues&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;está&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;previsto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de aplicación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mecánica,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acrítica, sin más fundamento que la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;escueta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;antecedente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Dos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;renglones bastan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;incrementar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;1/3&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tiempo efectivo de cumplimiento de pena.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El artículo 14 del Código&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Penal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resulta,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por ende,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;violatorio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;principio de igualdad de armas, del que es corolario el derecho de defensa en juicio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;d)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;siguiente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;transgresión&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;representa tal grado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;oprobio que nos autoriza a llamarla "el timo de la resocialización".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;5.6&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de la Convención Americana sobre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Derechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Humanos y 10.3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Políticos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;establecen&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las penas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;privativas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tendrán como finalidad esencial&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reforma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la readaptación social de los condenados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El régimen de ejecución de la pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;establecido por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;ley&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;24.660&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(complementaria&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Código&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Penal) reproduce&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aquel&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;loable propósito: "La ejecución de la pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;privativa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de libertad, en todas sus modalidades, tiene por finalidad lograr que el condenado adquiera la capacidad de comprender y respetar la ley procurando su adecuada reinserción social, promoviendo la comprensión y el apoyo de la sociedad" (artículo 1).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Este interesante programa, que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;constituye&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una garantía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para la persona privada de su libertad, no se cumple&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;respecto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"los reincidentes". No importa -en nuestro&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;derecho&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;interno-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;penado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;haya reformado, que haya alcanzado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;niveles&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;importantes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de readaptación social, ni que haya adquirido la capacidad de comprender y respetar la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ley,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;eso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;irrelevante porque&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;legislador lo ha considerado a priori y con reduccionismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;determinista&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"irrecuperable".&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ni siquiera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tendrán&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuenta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;actos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;heroicos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;o altruistas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;realice,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ni las calificaciones que el propio Estado -a través del servicio penitenciario-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le asigne, ni las recompensas que merezca (artículo 105 de la ley 24.660). Para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reincidente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sólo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;valdrá&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el para-sistema&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;inocuización&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;establecido&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el artículo 14 del Código Penal que afecta -por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ende-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la garantía convencional&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fin&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resocializador&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la pena.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;análisis&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;total&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sistema&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad condicional&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;revela&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;otros&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;aspectos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;argumento expuesto. Como venimos comentando no se concede "a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los reincidentes"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(artículo 14 CP); aún cuando no se reúna esta condición y aunque estén cumplidos los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;requisitos temporales,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acordarse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;si&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hubieren observado los reglamentos carcelarios o si los informes técnico criminológicos son desfavorables (artículo 13); puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;revocada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;infracción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;deber de residencia (artículo 15); puede disponerse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se compute&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cumplimiento de condena toda o una parte del tiempo en libertad si hay infracción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;demás reglas de conducta (artículo 15).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Como puede advertirse, un extenso catálogo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que contempla como supuesto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fáctico&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;beneficiario actuará mal. No existe, salvo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;previsión&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;genérica, una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sola&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;disposición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;adjudique&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;consecuencias favorables&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;situaciones&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;excepcionales&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;de resocialización.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Una&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;asimetría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;permitir advertir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;naturaleza&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;prejuiciosa,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;presunción "contra hominem".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;e)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En directa relación con las consideraciones precedentes,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;debe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;repararse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;uno&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;los presupuestos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;filosóficos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;dan&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;soporte&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Convención es la falibilidad de las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sentencias.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"Toda persona&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tiene&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;derecho a ser indemnizada conforme a la ley&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en caso de haber sido condenada en sentencia firme por error judicial"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(cfr.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sentido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;similar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 9.5).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;De&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ello&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ejemplo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reciente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;causa "Kimel v.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Argentina"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuya&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;virtud&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;anuló&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una sentencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condenatoria dictada en un proceso penal que atravesó tres instancias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(cfr.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;considerandos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;121/123 del fallo).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Debe concederse que es posible que la sentencia que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sirve&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;antecedente&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;declaración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de reincidencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sea&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;errónea.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;lo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;tanto,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;dicha declaración y sus efectos conculcatorios del derecho&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condicional,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vendrían&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a intensificar de manera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;insoportable&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las consecuencias de aquel primer error. Incluso en un sistema normativo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tiene&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por fundamento la infalibilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;máxima&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;autoridad, Juan Pablo II debió admitir que la sentencia del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Santo Oficio del 22 de junio de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;1633&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;contra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;científico Galileo Galilei había sido errónea.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reconocimiento del error judicial se produjo el 31 de octubre de 1992. Tarde, demasiado tarde.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;argumentarse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conjura&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;o&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;limita el riesgo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sentencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;errónea&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;existencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del recurso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;revisión,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;previsto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los ordenamientos procesales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Sin&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;embargo, existen límites normativos (CPPN: artículo 480; CPP Mendoza: artículo 496) que impedirían controvertir por ejemplo el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;carácter&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cumplimiento efectivo asignado a la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;impuesta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;primer sentencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Existen también otros&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;límites&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pueden soslayarse:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sería&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;insensato&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;suponer&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que una persona privada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;libertad,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;escasos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;recursos materiales,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;podrá&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;probar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fácilmente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alguno&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los extremos que autorizarían la revisión de una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sentencia injusta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Resulta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;anticonvencional&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;14 del Código&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Penal&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;cuanto&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;autoriza&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;mecánica profundización&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de los efectos de una primera sentencia que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;injusta, en contra de los presupuestos filosóficos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Convención Americana sobre Derechos Humanos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;f)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Siguiendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;examen&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;anterior,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el burocrático&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;modo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aplica&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;agravante&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de reincidencia,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tiene&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;efectos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cancelatorios de la posibilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acceder&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condicional, afecta la garantía de independencia judicial&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(artículo 8º&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos). Analicemos la cuestión.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;En&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Principios&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Bangalore&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Conducta Judicial se establece: "Un juez deberá ejercer su función judicial de forma&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;independiente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;partiendo de su valoración de los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;virtud&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una comprensión&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;consciente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la ley, libre de cualquier influencia ajena, de instigaciones, presiones, amenazas o&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;interferencias,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sean&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;directas&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;o&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;indirectas, provenientes de cualquier fuente o por cualquier razón" (Principio 1.1).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;En&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Principios&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Básicos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;relativos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la Independencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Magistratura (Resolución 40/32 de la Asamblea General de las Naciones Unidas) se precisa: "Los jueces resolverán los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;asuntos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conozcan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con imparcialidad, basándose en los hechos y en consonancia con&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;derecho,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sin&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;restricción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alguna&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin influencias,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;alicientes,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;presiones,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;amenazas&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;o intromisiones indebidas, sean directas o indirectas, de cualesquiera&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sectores&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;o&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;cualquier&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;motivo" (Principio 2).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;declaración&lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;reincidencia fenomenológicamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;está&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;precedida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la agregación (generalmente de oficio, sin&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;instancia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;parte)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de documentos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acreditan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sentencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condenatoria precedente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;efectivo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cumplimiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de pena, que torna&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;obligatorio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;incremento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sustancial&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la reacción punitiva.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Como ya hemos aludido al agravamiento en varias ocasiones,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resulta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;necesario&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;-a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;manera de excursus- mensurarlo, para que no se piense que es de una tercera parte de la condena. Supongamos que una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;persona&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fuera condenada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;seis&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;años&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;prisión. Si todo va bien, podrá acceder a la libertad condicional&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuatro años&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cumplimiento.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Si,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;cambio,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;"un reincidente" (en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;términos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;14&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del Código Penal), deberá cumplir un plus del cincuenta por ciento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(dos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;años&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hasta agotar la pena) o, en el mejor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;casos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un plus del treinta y siete por ciento (un año y seis meses más)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;supuesto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que accediera al régimen de libertad asistida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Ahora&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bien,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aquellas certificaciones, pese al valor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;totémico&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;les&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;asigna&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;régimen&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de reincidencia en nuestro derecho interno, determinan una de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuestiones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;esenciales&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gravosas del último proceso, sin que haya estado precedida de la valoración de los hechos y comprensión consciente de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ley&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por parte&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Tribunal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;produce&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;declaración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de reincidencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no sería lo peor. La valoración que de las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mencionadas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;constancias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hicieran&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los jueces del Tribunal&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conociera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;segundo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;proceso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;podría llevarlos a la firme convicción de que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;primero (que culminó con la sentencia condenatoria que sirve de antecedente) se violaron las garantías constitucionales del imputado, o se valoró irrazonablemente la prueba, o se produjo una aplicación indebida del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;derecho,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;o&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se impuso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una condena de cumplimiento efectivo con exceso de la discrecionalidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mensurativa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tales&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;casos, debieran&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;guardar&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lugar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;recóndito&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus conciencias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aquella convicción y declarar la condición de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reincidente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;juzgado,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;desdén&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sus consecuencias (la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cancelación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;posibilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de acceder&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condicional,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuanto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acá importa).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hay, en verdad, seguridad jurídica al costo de sacrificar la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;independencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;judicial&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;valor justicia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que propende. Dos disidencias encomiables avalarán&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;este aserto: "El suscripto estima que la mera posibilidad verosímil de que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ciudadano&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;haya&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sido condenado por un tribunal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;incompetente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sufrir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una pena de privación de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;justifica&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se dejen de lado las objeciones de carácter formal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fin de examinar la cuestión de inconstitucionalidad que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el recurso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;plantea"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(CSJN,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;17 de abril de 1959: "Pucci, Vicente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(hábeas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;corpus)",&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fallos 243:306, disidencia del Juez Dr. Orgaz).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;"Existen&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;circunstancias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;excepcionales&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en las que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;necesidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;corregir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;graves violaciones al principio constitucional del debido proceso, autoriza a reconocer la validez de resoluciones que formalmente se apartan de lo dispuesto en una sentencia firme, ya&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que lejos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de menoscabar la autoridad de la cosa juzgada la salvaguardan, porque salvaguardan su justicia,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la cual&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más íntimo sentido de dicha autoridad, que es su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sentido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;moral,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;concebible"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(CSJN,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;18 de febrero de 1988: "Pucheta, José Angel y otros",&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fallos 311:133, disidencia del Juez Dr. Bacqué).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;habría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sentido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sustancial&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(aunque se salven&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;apariencias)&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;soporte&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;moral&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la declaración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reincidencia (con sus severos efectos) por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;jueces&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;conocieron,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que no se controvirtió, probó y argumentó sobre el hecho&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es antecedente funcional de aquella declaración.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;disposición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;derecho&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;interno&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;afecta también con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alcances&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;indicados&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;garantía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de independencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;judicial,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;prevista&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;normas convencionales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;g)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El requisito convencional de vencimiento de la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;presunción de inocencia de un imputado es la prueba de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;culpabilidad"&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;8.2 de la Convención Americana sobre Derechos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Humanos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;14.2&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Este&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;requisito,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sólo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fundamento normativo de la imposición de una pena, sino también el límite de la intensidad de la reacción penal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pronto,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;podrían considerarse para determinar el grado de culpabilidad factores tales como la insensibilidad, el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desprecio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;normas,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ni cualquier&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;otro&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;fuera&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;reductor&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la autodeterminación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Existe, como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;literatura&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;especializada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo demuestra,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un factor criminogénico de primer orden que es&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;efecto&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;deteriorante&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;provocado&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;el encerramiento&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;carcelario&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;y,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;general,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las instituciones totales o de secuestro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Este&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;efecto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;demás&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resulten&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del fracaso del tratamiento penitenciario previo, ¿es justo cargarlo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuenta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;quien&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sufrido los efectos deteriorantes&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;fracaso&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;programa resocializador?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;No es para nada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tranquilizador&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;saber&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el Estado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se desentiende de estos "daños colaterales" con el sencillo expediente de incrementar las consecuencias sancionatorias a los emblemas vivos de aquellas fallas. Y,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;lo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;demás,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;estolidez&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;estatal&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;es antirrepublicana (Preámbulo, artículos 1º y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;28&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Constitución Nacional) y se hace palmaria en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tonta idea de incrementar las dosis punitivas de cuyo fracaso la reincidencia es la mayor prueba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Salvo que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;público&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;discurso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;menciona "insensibilidad", "desprecio", "peligrosidad", pretenda embozar un irracional retribucionismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desbordaría incluso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reacción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;talional.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Tal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;embuste&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sería también&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;antirrepublicano&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y anticonvencional (artículo 2º de la Convención Americana sobre Derechos Humanos).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;h)&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;comisión&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;delito&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;autoriza&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la injerencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estado en la vida de las personas y la consiguiente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;restricción&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;algunos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de sus derechos convencionalmente&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;amparados.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;También&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;permite&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la limitación de algunos de los derechos de los familiares de quien ha infringido la ley (cfr. por todos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículo 9.4 de la Convención sobre los Derechos del Niño).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;límite mayor de tal intervención estatal es la imposición de una pena y de su cumplimiento coactivo al infractor. Se prolonga hasta el mediodía del día&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en que el infractor cumple con la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;totalidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena impuesta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;coetáneamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cesa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;autorización&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del Estado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;limitar los derechos del ex infractor. La condena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cumplida, su doloroso recuerdo, su irreparable saldo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pasan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;quedar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;amparo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de la garantía de privacidad (artículo 11.2 de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Convención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Americana sobre&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Derechos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Humanos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;17.1&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Cualquier&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;recrudecimiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;injerencia estatal basado en la comisión de un delito por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que ya se purgó pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(hasta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;agotamiento)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;importaría, pues,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;injerencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la vida privada de quien ha cumplido una pena coactivamente impuesta por el Estado, que&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;vulneraría&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;garantías&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;convencionalmente reconocidas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;i)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estrecha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;relación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;concepto anterior, debe advertirse que el mantenimiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los antecedentes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que luego darán lugar a la declaración de reincidencia, mucho más allá del tiempo en que se agotó la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;impuesta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;primer condena, importa la afectación de la dignidad de las personas. Lo que hasta hace&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;unos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;doscientos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;años era la marca con un hierro ardiente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hombro&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;derecho,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;conserva&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sus vestigios&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estigmáticos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;anotaciones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el Registro Nacional de Reincidencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El fundamento de ese anacronismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;circular: subsiste&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;poder declarar reincidente a quien, con tal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;motivo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;inscribirá&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nuevo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;baldón en el mismo registro. Algo muy similar a lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hacía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hombre serio y exacto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;habitaba&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuarto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;planeta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que visitó el Principito: "Las cuento y las recuento una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y otra vez -contestó el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hombre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;negocios-.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Es &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;algo difícil. ¡Pero yo soy un hombre serio!".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Otra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;consecuencia inexorable de la declaración de reincidencia y de su corolario: la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cancelación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del derecho a la libertad condicional, es la afectación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de la garantía convencional de igualdad ante la ley.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Supóngase,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acentuar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la demostración del agravio, que dos personas son&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;coautoras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hecho delictivo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;ejecución,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;exteriorizan similares&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;grados&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;culpabilidad,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;pero&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;uno&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;es "reincidente". En tal caso, el tiempo de pena que uno y otro deberían cumplir sería marcadamente diferente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Considérese,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;también&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ejemplo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dos personas por la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;comisión&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sendos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;delitos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reciben penas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de igual término, pero que uno de ellos articula todos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;recursos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;disponibles&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hasta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hacer&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que el tiempo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;prisión preventiva cumplido equivalga al de la condena impuesta. A éste, el antecedente no le sería computable&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;fines&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;declaración&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de reincidencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Finalmente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;guisa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ejemplo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dos coautores&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de un delito reciben condenas a sendas penas privativas de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Mientras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;primero&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cumple rigurosamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fuera impuesta, el segundo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fuga&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;permanece en tal condición por un término&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;equivalente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condena (artículo 65, inciso 3º del Código Penal). Pues bien, a los fines&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;declaración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reincidencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;draconianas implicancias, el primero (que cumplió la pena)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estaría en peor condición que el segundo (que se sustrajo a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la acción de la justicia).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Si, como se supone, la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;igualdad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ley implica&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tratamiento&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;homólogo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;quienes&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;se encuentran&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;idénticas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;circunstancias,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿tienen&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;disvalor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;reincidencia&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;homogénea&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la heterogénea? ¿influye en algo el tiempo de cumplimiento de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;primera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;o&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;grado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alcanzado en el tratamiento&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;penitenciario?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿devenga&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;diferencias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la mayor o menor proximidad del segundo delito respecto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a la extinción de la condena por el primer delito, habida cuenta del plazo de diez años previsto por el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;artículo 51, inciso 2 del Código Penal?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Estas situaciones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;revelan&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;indisimulables diferencias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;son&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resueltas&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;irracional&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;y autoritario&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;plumazo:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el artículo 14 del Código Penal, que&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;suprime&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;necesidad&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;análisis&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los requerimientos de justicia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Mantenemos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;consecuencia,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;citada disposición de derecho interno vulnera las garantías de dignidad&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;personas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;11.1&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Convención Americana sobre Derechos Humanos y Preámbulo del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pacto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Internacional&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;derechos&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Civiles&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;y Políticos) e igualdad ante la ley (artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;24&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la Convención y 3º del Pacto).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Además&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;estarían&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;nulificadas&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;aquel principio,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ya&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mencionado,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;según el cual la estolidez estatal es antirrepublicana. Veamos. El artículo 14 del Código Penal cancelaría la posibilidad de acceder a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la libertad condicional a quien hubiera cumplido pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por los delitos de adulterio (derogado por ley 24.453 -B.O. del 7 de marzo de 1995-), desacato&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(derogado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ley 24.198&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;-B.O.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;3&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de junio de 1993-) o tenencia de munición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de guerra (derogado por ley 25886 -B.O. del 4 de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mayo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;2004-). También de quien hubiese cumplido pena privativa de libertad por delitos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;injurias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;o calumnias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las mismas condiciones que el periodista Kimel, según el fallo ya mencionado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;j) Tanto la Convención (artículo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;9º)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el Pacto (artículo 15) establecen la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;siguiente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;garantía: "Tampoco&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;imponer&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;más&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;grave&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la aplicable en el momento de la comisión del delito".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;De ello se sigue que la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gravedad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena sólo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;puede&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;determinarse en función al delito cometido y,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de ningún modo, intensificarse a una pena privativa de libertad ya cumplida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;La&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;restricción impuesta por el artículo 14 del Código Penal no tiene por base&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"delito&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cometido", cuya&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fue&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;convenientemente individualizada en la segunda&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;sentencia,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sino&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;privativa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la libertad previamente cumplida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;También esta garantía se ve&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vulnerada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la disposición de derecho interno. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;De&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la misma norma convencional puede inferirse como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;garantía&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;principio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;"non &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;bis&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;in&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;idem" y a fortiori los principios "non ter in idem" y "non quater in&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;idem",&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;groseramente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vulnerados&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por el sistema de reincidencia previsto por el Código Penal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;En efecto, quien comete un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;delito&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;recibe&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una condena&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;valoran&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(negativamente)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la gravedad&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;injusto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;grado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;culpabilidad exteriorizado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;comisión,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;-aparentemente- queda&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;saldada&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;cumplimiento&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;(doloroso cumplimiento)&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;privativa&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad, habitualmente extensa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Sin embargo, en una segunda condena ya no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sólo se&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;computará&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;magnitud&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nuevo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;injusto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y culpabilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el nuevo hecho, sino que -además- se sumará&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reproche la pena que ha cumplido (quizás de manera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;adecuada)&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hasta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;extinción. Vale decir, no algo que haya hecho libremente, sino algo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fue impuesto (el cumplimiento de la primera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pena).&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le sumará&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(bis&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;in&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;idem) al momento de graduarle la pena (artículo 41.2 del Código Penal).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Pero&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fruición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;punitiva&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estatal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tampoco quedará&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;saciada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con esta segunda valoración negativa, sino que impondrá al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Juez&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ejecución&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(culesquiera fuesen sus convicciones) el privar a este "enemigo" del derecho&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a la libertad condicional (sólo porque cumplió la pena,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;si&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hubiese&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fugado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;estaría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mejores condiciones),&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;porque&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;así&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo determina el artículo 14 del Código Penal (ter in idem).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Si&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;segundo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;delito&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fuese&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alguno&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los mencionados&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por el artículo 56 bis de la ley 24.660 el causante no&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;podría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acceder&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;siquiera&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;libertad asistida&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;(quater in idem), lo que llevaría el panorama inocuizador&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su antirrepublicano paroxismo, tornando el sistema en anticonvencional (artículo 29, incisos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;c y&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;d&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;la &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Convención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Americana&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sobre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Derechos Humanos).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;k) Finalmente, y referido al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;caso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;específico, no&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;puedo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;dejar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señalar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;incongruencia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que significaría&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;declarar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;reincidente al causante, cuando las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;partes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;han&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pactado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como modo de ejecución de la condena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el régimen de semidetención, para permitir sus salidas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;laborales,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;arresto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;domiciliario bajo la responsabilidad de una tercera persona.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;A este respecto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dable&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señalar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;primer término&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ley&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ritual bonaerense (artículo 399) impide modificar en perjuicio del imputado el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;modo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de ejecución&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condena&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acordado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;partes, cuestión que por otra parte tampoco se encuentra en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mí ánimo cuestionar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;El modo de ejecución&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pactado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;implica&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el imputado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no habrá de recibir tratamiento penitenciario ni será sometido a proceso&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resocialización&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alguno (si es que el mismo existe).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;De tal modo que declararlo reincidente,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuando en los hechos no habrá de sufrir las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;consecuencias&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de dicha&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;declaración&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;constituiría&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;un&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;acto&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;judicial manifiestamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;absurdo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;carente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de toda virtualidad jurídica.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Excursus:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Menuda&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tarea&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;juzgar. Grave responsabilidad la de declarar la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;anticonvencionalidad de una disposición de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;derecho&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;interno,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tal&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;se propicia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Me&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;anima&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ausencia, un vacío, si se me disculpa,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;oxímoron,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;atronador silencio de los argumentos&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;capaces&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;     &lt;/span&gt;seguir&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;sosteniendo conceptualmente al actual sistema de reincidencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Lo demás es, simplemente, afianzar la justicia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Así&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo voto, por ser ello mi lógica, sincera y razonada convicción (arts. 393 y 395.2 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;                    &lt;/span&gt;F A L L O&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Necochea, &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de septiembre&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de 2.008.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;AUTOS, VISTOS Y CONSIDERANDO:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cuestiones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;anteceden, RESUELVO:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;I.-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Hacer&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lugar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;trámite&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;juicio&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;abreviado solicitado por las partes a fs. 142/144 (art. 398.2 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;II.- CONDENAR a ALEJANDRO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;OMAR&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;UCIO,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;argentino,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sin apodos,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;instruído,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;soltero,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;chapista,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nacido&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en Necochea, Partido del mismo nombre -&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pcia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Buenos Aires - el 15 de marzo de 1981, hijo de Héctor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Omar&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Silvia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Graciela Reinoso, D.N.I. Nº 28.759.743, con último&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;domicilio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Calle&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;94&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nº&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;1974 de Necochea, Partido del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mismo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;nombre, Pcia. de Bs. As., a la pena de DOS AÑOS DE PRISION, con más las costas del proceso, por resultar PARTICIPE NECESARIO del delito de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ROBO&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y AUTOR penalmente responsable del delito de DAÑO, hechos acaecidos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;26&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;julio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de 2006 y del que resultó damnificado&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el Sr. Carlos Heim y el 16 de diciembre de 2007&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que resultó damnificado Juan José Valdez, respectivamente, en concurso material (arts. 29 inc. 3, 40,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;41, 45, 55, 164 y 183 del Código Penal; arts. 371, 373, 375, 395, 398, 531 y 533 del C.P.P.).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;III.-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;IMPONER&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;modalidad para la ejecución de la condena&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;régimen&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;semidetención&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;arresto domiciliario&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;bajo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;responsabilidad&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;señora Pamela&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Noelia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Martínez&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;condición&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que el causante egrese de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;domicilio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;solo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;efecto&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de desempeñar sus tareas laborales en el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;local&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;comercial "Los&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Gemelos", sito en avenida 59 N° 4445 de Necochea, bajo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la responsabilidad del señor Leonardo Pauluke, de lunes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a sábados y en el horario de 8 a 13 y de 15 a 20 horas,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;debiendo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;labrarse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;actas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;compromisorias respectivas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Secretaria&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;(artículo&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;123.2&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Ley 12.256).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;IV.-&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;DECLARAR la inconstitucionalidad de los artículos 14 y 50 del Código Penal (artículos 5.6, 8.2,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;9&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;24 CADH; 10, 11 DUDH; 3 y 10.3 PIDCP).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;V.- Una vez&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;firme&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;presente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pronunciamiento&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tome intervención el Juez de Ejecución de Mar del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Plata&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en turno&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y el Patronato de Liberados local para el debido contralor&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;aquí&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dispuesto (Res. 555/2005 de la S.C.B.A., arts. 25, 497 y 498 del C.P.P. y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;161&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la ley 12.256).-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;REGISTRESE. NOTIFIQUESE y hágase saber el contenido del presente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;resolutorio&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;damnificados&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;mediante cédula. Líbrense los oficios de comunicación.-&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;FDO: Mario Alberto Juliano. Juez en lo Correccional subrogante&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-673342484629013095?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/673342484629013095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/673342484629013095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2008/10/jcorr-necochea-ucio-alejandro-omar.html' title='J.Corr. Necochea: &quot;Ucio Alejandro Omar&quot;, 22.09.2008'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-6932761667088003387</id><published>2008-08-03T21:57:00.000-07:00</published><updated>2008-08-03T21:58:53.299-07:00</updated><title type='text'>Viale, Juana c/ Editorial Perfil S.A.</title><content type='html'>“V. J c/ Editorial Perfil S.A. s/Amparo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juzgado Nacional en lo Civil nº 69&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires, Marzo de 2003&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AUTOS Y VISTOS:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través del pto. VIII, los amparistas solicitan que, ante la inminencia del parto de J. V., se dicte una medida cautelar consistente en orden a las entidades mencionadas en el pto. II que se abstengan de acosar, tomar fotografías y filmar por cualquier medio técnico a J. V. y J. S. D B., antes, durante y después de su internación en la clínica para dar nacimiento a su hija, y en el domicilio particular donde la menor viva con su beba recién nacida luego de la internación, y consecuentemente, de publicar lo fotografiado o filmado sin autorización, haciéndose extensiva la prohibición respecto de la niña recién nacida, bajo apercibimiento de aplicar astreintes; solicitan también que la medida se notifique a la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas y a la Asociación de Periodistas de Televisión y Radiofonía Argentina, para que la comuniquen a sus entidades o miembros afiliados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe señalar, en primer término, que el derecho a la intimidad que tiene su raíz en el art. 19 de la Constitución Nacional y se reglamenta en el art. 1071 bis del Código Civil, es un derecho personalísimo que permite sustraer a la persona de la publicidad y de otras perturbaciones a sus sentimientos y vida privada, limitado por las necesidades sociales y los intereses públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con relación a la cautelar solicitada, se ha sostenido que ¨Cuando se acciona por considerarse afectado el derecho a la intimidad, se está habilitado para solicitar el dictado de medidas precautorias suficientes que dispongan, hasta el dictado de la sentencia, el cese de los actos que el actor considere lesivos, siempre y cuando se acredite la verosimilitud del derecho y el peligro en la demora, presupuestos básicos de toda medida cautelar” (conf. CNCiv., Sala G, 5/4/88, LL 1988-D, pág. 12).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los fines de meritar la validez de la petición efectuada, conviene recordar que uno de los supuestos en que se funda cualquier medida cautelar es la ¨verosimilitud¨ del derecho, entendido ello como la probabilidad de que éste exista y no como una incontestable realidad, que sólo logrará al agotarse el trámite respectivo (conf. CNCivil, Sala A. 25/8/83, LL 1984-A, pág. 495, nº 36.565-S; Sala Dm 15/6/78, ED 80 - 638; Sala E, 15/7/77, LL 1979-A, pág. 571, nº 35.010-S)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicha verosimilitud que torna precedente una medida cautelar, debe estar referida al derecho que se intenta hacer valer en el proceso (conf. CNCivil, Sala C, 6/11/79, LL 1980-A, pág. 128), decretándose toda medida preventiva sobre la base del derecho que se pretende tutelar, pues en este momento del proceso todavía no se sabe si el derecho garantizado existe (conf. CNEspecial Civil y Comercial, Sala IV, 14/9/75, B.J. nº 607, nº 8.584)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo es necesaria la “apariencia del buen derecho”, lo cual se obtiene analizando los hechos referidos por las partes y la documentación acompañada; no debe buscarse la ¨certeza¨, que sólo podría lograrse a través de largas investigaciones durante la secuela del juicio, sino la apariencia del derecho que puede resultar de una cognición mucho más expeditiva y superficial que la ordinaria, y por ello se limiten a un juicio de probabilidades y verosimilitud (conf. CNEspecial Civil y Comercial, Sala I, 9/9/77, B.J. nº 646, nº 9.163&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La circunstancia de que se tenga por acreditada la verosimilitud del derecho a los efectos de la medida cautelar, no importa decidir sobre el fondo de la cuestión, sino que implica tan sólo apreciar provisionalmente el mérito de la pretensión, lo cual no afecta la valoración final que deberá efectuarse en la sentencia (conf. CNCiv. Sala E, 18/10/82, LL 1983-A, pág. 90).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, el art. 232 del Código Procesal dispone que fuera de los casos previstos en los artículos precedentes -que regulan las siete medidas cautelares legisladas por nuestro ordenamiento de rito-, quien tuviere motivo fundado para temer que durante el tiempo anterior al reconocimiento judicial de su derecho, éste pudiere sufrir un perjuicio inminente o irreparable, podrá solicitar las medidas urgentes que, según las circunstancias, fuera más aptas para asegurar provisionalmente el cumplimiento de la sentencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme lo anterior, resulta trascendente, a los efectos de la medida cautelar solicitada, el factor de perturbación espiritual que los amparistas enuncian como fundamento de su acción. La medida tiende por sobre todo a lo que se ha dado en llamar “acción de abstención¨, suspendiéndose de este modo el elemento perturbador que se denuncia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, coincido con Hernán Racciatti cuando expresa: ¨entendemos que el derecho que estamos refiriendo tiene rango de derecho natural. Se trata de una clase de derecho que se encuentra ínsito en la naturaleza humana, ya que deriva del derecho que todo individuo tiene a la vida y, por ende, a la integridad psíquica, lo cual lo eleva a la categoría de derecho absoluto y supremo y lo ubica por encima de toda construcción jurídica positiva¨ (¨El derecho a la intimidad (Algunas reflexiones sobre el art. 1071 bis del Código Civil)¨ LL, 1984-C, pág. 1011 y sgtes.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin perjuicio de la acción intentada y del resultado que la misma tendrá en la instancia oportuna, es evidente que la perturbación que se denuncia puede ser grave por sus consecuencias, por lo que sin que ello importe abrir juicio sobre el fondo de la cuestión planteada, las medidas solicitadas halla su fundamento en los peligros que puede traer aparejada determinada conducta, quedando con ello acreditado el extremo de la verosimilitud y legitimidad de la medida pretendida, en tanto que con la declaración testimonial cuya ratificación obra a fs. 52 y el certificado médico de fs. 4, queda configurado el peligro en la demora.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, habilitados los accionantes a peticionar como lo hacen, y el mérito de todo lo expuesto, normal legales, jurisprudenciales y doctrinales citadas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RESUELVO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacer lugar a la medida preventiva solicitada, y en consecuencia, hágase saber a las entidades mencionadas en el pto. II del escrito de inicio, que deberán abstenerse, hasta tanto se dicte pronunciamiento sobre el fondo de la cuestión, de acosar, tomar fotografías y filmar por cualquier medio técnico a J. V. Y J. S. DB antes durante y después de su internación en la clínica para dar nacimiento a su hija, y en el domicilio particular donde la menor viva con su beba recién nacida luego de la internación, y consecuentemente de publicar lo fotografiado o filmado sin autorización, haciéndose extensiva la prohibición respecto de la niña recién nacida. Todo ello, bajo apercibimiento de aplicar astreintes (art. 666 bis del Código Civil) Notifíquese con habilitación de días y horas inhábiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hágase saber la medida a la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas y a la Asociación de Periodistas de Televisión y Radiofonía Argentina, para que la comuniquen a sus entidades o miembros afiliados. Notifíquese con habilitación de días y horas inhábiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En atención a lo solicitado en el pto. 2º del petitorio, resérvense las actuaciones en Secretaría las que sólo podrán ser consultadas por las partes, sus letrados y personas autorizadas al efecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Téngase presente la autorización conferida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atento la existencia de una menor y de un incapaz con carácter previo a todo trámite, dése vista a la Sra. Defensora de Menores e Incapaces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Firmado:&lt;br /&gt;Carlos Guillermo Frontera&lt;br /&gt;Juez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-6932761667088003387?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/6932761667088003387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/6932761667088003387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2008/08/viale-juana-c-editorial-perfil-sa.html' title='Viale, Juana c/ Editorial Perfil S.A.'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-4249737241423780802</id><published>2008-05-22T07:20:00.001-07:00</published><updated>2008-05-22T07:49:16.069-07:00</updated><title type='text'>Formulario ablogal</title><content type='html'>Llená todo y dale click a "submit", abajo.&lt;br /&gt;&lt;iframe frameborder="10" scrolling="no" width="410" height="1239" src="http://derecho.questionform.com/embed/blogs"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://derecho.questionform.com/public/blogs"&gt; http://derecho.questionform.com/public/blogs &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-4249737241423780802?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/4249737241423780802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/4249737241423780802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2008/05/formulario-ablogal.html' title='Formulario ablogal'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-76500725265602046</id><published>2008-04-23T20:49:00.000-07:00</published><updated>2008-04-23T20:52:30.156-07:00</updated><title type='text'>HURTO DE SEÑAL DE CABLE.</title><content type='html'>Conexión clandestina. Asimilación del hurto de señal al hurto de corriente eléctrica. Procesamiento del imputado a título de AUTOR INTELECTUAL. PRISION. CUMPLIMIENTO CONDICIONAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;C. 3211 - "Carrera, José s/hurto" - JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DEL DISTRITO EN LO PENAL CORRECCIONAL DE LA 8ª NOMINACION DE ROSARIO (Santa Fe) - 05/07/2004  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La Jurisprudencia es clara y didáctica al explicitar en que consisten y encuadran los hechos como los aquí investigados: "El sistema de servicio que presta la televisión por cable, consiste en un curso de corriente eléctrica transformada en puntos lumínicos combinados para que formen la imagen, con la particularidad de transportarse por cable y no por aire, los aludidos impulsos y la respectiva onda portadora por cuyo medio se obtiene la recepción visual auditiva, imagen y sonido en los televisores conectados a dicha red. O sea que la que se denomina "señal", no es mas que fluido eléctrico transportado por el cable, incluyéndose como lo señala Núñez a la electricidad como objeto material de hurto." (C.Nac.Crim. y Corr., sala 1ª, 31/8/1989, GODOY, Carlos)." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Aclarada la cuestión en el sentido de que la corriente eléctrica (en el caso transformada en "señal" transportada por cable), es materia de apoderamiento ilegítimo con los alcances del artículo 162 del Código Penal, vale la pena remarcar otro fallo jurisprudencial que desarrolla el tema "Si el titular de una señal-en el caso, de audio y vídeo-, a partir de una concesión estatal, tiene un exclusivo poder de disposición sobre la energía que genera su emisión, y con el apoderamiento indebido se quita de su esfera de custodia determinada cantidad de energía, aunque mínimamente y aún cuando no se produzca una alteración el la calidad de las transmisiones, tal circunstancia afecta el bien jurídico tutelado por el artículo 162 del Código Penal". (CFSM, sala I, 16-6-98, "L.A.", LL 1999-B-9;CD LL)." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Surge claro y prístino el accionar doloso de José Carrera como autor intelectual del delito investigado." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Vemos que el propio imputado declara que su actividad es la de comerciante, lo cual implica que por su actividad diaria se encuentra mucho mas preparado para detectar posibles maniobras de engaño como la que dice haber sufrido por dos personas que dijeron ser empleados de Multicanal, a quienes les entregó la mitad de la suma solicitada para efectuar la "reconexión" del servicio que le había sido dado de baja por falta de pago, y no tuvo la precaución de solicitar-por lo menos- el recibo correspondiente. Este argumento sostenido por el justiciable luce a simple vista como "pueril" y alejado de toda realidad." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El aprovechamiento de la cosa ajena contra la voluntad expresa o tácita de quien tenía derechos adquiridos por una concesión estatal-en el caso Multicanal-, tipifica el dolo requerido para la consumación del delito, importando poco a tales efectos si el encartado fue el autor material de la conexión clandestina, pues basta que haya sido el autor intelectual de la maniobra ilícita."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En cuanto a la pena a aplicar debemos tener en cuenta la escala que prevee el artículo 162, conjugado con las pautas mensurarivas de los artículos 40 y 41 de la ley penal sustantiva, en cuanto a la naturaleza de la acción, los medios empleados en la ejecución del delito, el daño y peligro causado, la edad, educación, costumbres, la conducta precedente, la falta de antecedentes del imputado, y las circunstancias de tiempo, lugar, modo y ocasión; y en base a ello estimo como justa y equitativa la pena solicitada por el Ministerio Fiscal de Un Mes de Prisión, pero en base a lo dispuesto por el artículo 26 del C.Penal la pena podrá ser de Cumplimiento Condicional y no se observan obstáculos a la concesión de dicho beneficio." &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Texto completo  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AUTOS Y VISTOS &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los presentes obrados registrados bajo el nº 3211 del año 2002, que por la eventual comisión del delito de HURTO (artículo 162 del Código Penal)), se les siguen a: JOSÉ CARRERA, argentino, nacido en Rosario el día 30 de Junio del año 1957, hijo de Carmelo Antonio, y de María Lucía Tassone, soltero, de ocupación comerciante domiciliado en calle Gobernador Oroño nº 1930 de Pueblo Esther, Provincia de Santa Fe, instruido, titular del Documento Nacional de Identidad nº 13.255.007, Prontuario nº 1.145.766 de la Unidad Regional II de policía de Rosario;; y que se tramitan por ante éste Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Penal y Correccional de la Octava Nominación de Rosario, y de los que: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RESULTA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A.-Las actuaciones tienen inicio con el Parte Preventivo obrante a fs.1, y el Acta de Procedimiento agregada a fs.2, en donde la Seccional nº 11ª de Rosario, hace saber al Juzgado de Instrucción de la Tercera Nominación de Rosario que: El 26 de abril del 2002 Pedro Lucas Páez radicó una denuncia diciendo: que se desempeña como apoderado de la Empresa Multicanal S.A. sito en calle Riobamba nº 1457 de ésta ciudad, que en dicha fecha y siendo 11 hs. se constató en el domicilio de Avenida Bermúdez 5438 mediante acta notarial y en presencia de autoridades policiales, que existía un cable clandestino conectado a la red de televisión por cable de la Empresa que representa, dicho cable ingresaba al domicilio antes mencionado, configurándose una presunta conducta de Robo o Hurto de la señal de televisión y/o el presunto delito de Estafa. A fs. 3/12 se acompaña fotocopia certificada del poder invocado; a fs. 14/16 la denuncia ante la policía, a fs. 17/23 fotografías y planillas. A fs. 25 las preventora agrega acta de constatación en el domicilio de Avda. Bermúdez 5438 donde se manifiesta que un cable de similares características a los utilizados por la empresa Multicanal, surge desde la columna perteneciente al cableado de televisión de dicha empresa, y que en un largo aproximado de seis metros llega hasta el interior de dicha finca.//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Interrogatorio Sumario de fs. 28 José Carrera declara: que aproximadamente 45 días atrás se hicieron presentes en su domicilio dos muchachos en un Fíat Duna de color blanco, quienes se identificaron como empleados de Multicanal y le ofrecieron el servicio de televisión por cable, a lo que accedió ya que no cobraron nada y le dijeron que a posteriori le llegaría la boleta, que al otro día vino una cuadrilla de la empresa y le conectó el servicio, y desde ese momento no () le llegó ningún tipo de boleta. Que hace cinco días que cuenta con el servicio de Cablehogar y puede presentar la correspondiente documentación.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;B.- Recibidas las actuaciones prevencionales en el Juzgado de Instrucción Nº 3 de Rosario, y decretada la correspondiente Instrucción del Sumario, se toma declaración Indagatoria al imputado, quién se impuesto de hecho de haber estado sustrayendo señal de televisión utilizando un cable clandestino conectado a la red de televisión por cable de la Empresa Multicanal S.A. y que dicha línea bajaba directamente al domicilio de Av. Bermúdez nº 5438 de Rosario según constatación de acta notarial el 26 de abril del 2002 a las 11,00 hs., declara: que se afirma y ratifica de lo declarado ante la preventora y reconoce la firma impuesta en la misma, que antes tenía Multicanal pero luego por falta de pago lo desconectaron, supone que de la salida que está en la columna, porqué las instalaciones que están adentro quedaron, que vinieron dos personas con ropa azul, con un logotipo en la espalda, y le ofrecieron la reinstalación del servicio, pero al responderles que no tenía dinero, les dijeron que les diera 20 pesos y los otros 20 le llegaría con la boleta, que la misma nunca llegó.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se agregan a fs. 36/37 las fotocopias de adhesión al servicio de Cablehogar acompañadas por el imputado, y a fs. 38/46 del acta de comprobación realizada ante Escribano y las fotografías tomadas.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Juez de Instrucción a fs. 47/49 considera el hecho como encuadrado en el delito de Hurto y dispone el Procesamiento de José Carrera(art. 162 y 45 del Código Penal), se remiten las actuaciones a éste Juzgado Correccional, el que corre traslado al Agente Fiscal, quién formula su Requisitoria de Elevación a Juicio a fs.64, y con los elementos que surte la causa, tiene por acreditadas la materialidad, autoría, y consiguiente responsabilidad penal del procesado.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Defensa por su parte a fs. 88 es asumida por el Dr. Gustavo E. Apeseche quién entiende que las supuestas pruebas de cargo son una simple enumeración de hechos realizados exclusivamente por la supuesta víctima, incluso autocreadas por la misma. Que su cliente no podía sospechar que quienes se presentaron con un auto y ropa con logotipo de la empresa, realmente no lo fueran. Habla que podría haber empleados infieles de la prestataria del servicio , de la carencia de dolo en el accionar de su mandante y pide la absolución de Carreras.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abierta la causa a prueba por el término de ley, ofrece el Fiscal testimonial del denunciante, de los inspectores técnicos de la empresa Multicanal, del Ingeniero Javier Cámara y del Comisario Gambacurta. Páez a fs. 99 se ratifica de su denuncia. A fs.100/101 Fabián Ariel Gianni presta Testimonial en su carácter de jefe técnico del personal de la empresa, y dice: que la misma dispone controles rutinarios de conexiones clandestinas, y así surgió la de éste domicilio, que en consecuencia le dieron conocimiento al Ingeniero Cámara quién se encargó de comunicar a la escribana y a la policía. Que se comprobó mediante un televisor de la empresa que por el cable aludido llegaba la señal de Multicanal y se retiró lo mas que se podía del mismo. Aclara como se realizó el procedimiento y la forma de controlar que por el cable en cuestión se recibía la señal del canal, como asimismo que el personal tiene ropa provista por la empresa, y que cualquier persona que se de un poco de maña puede realizar la conexión.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Luís Palmero a fs. 102/103 como empleado auditor técnico de Multicanal da su versión diciendo: que el cable salía de la caja e iba directamente hacia la casa en cuestión , que previo a ello se hace la comprobación de llegada de la señal de Multicanal cortando el cable y conectando el mismo a un televisor portátil de la empresa que hacen funcionar con un generador, que se percatan de la conexión clandestina a pesar de la maraña de cables que existen, porque estaban trabajando desde hacía dos o tres años con un cable diferente al que tenía esta casa, que la conexión la puede realizar cualquier persona con un conocimiento técnico básico siendo necesario una escalera, una pinza universal, una ficha y un cable. Agrega que la empresa les provee de uniforme que dice "al servicio de Multicanal", y dice que la misma no posee un Fíat Duna color blanco. Que antes de cortar el cable la escribana tocó el timbre y fué atendida por un jovencito.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comisario Gambacurta a fs. 104 también brinda Testimonial y dice que el procedimiento fué filmado y fotografiado en forma digital.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clausurado el término probatorio, y luego del informe actuarial sobre los antecedentes del imputado, se corre traslado al Fiscal, quién en sus Conclusiones de fs. 116 ratifica su imputación y solicita se lo condene a la pena de Un Mes de Prisión por Hurto.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Defensa por su parte reitera su libelo defensivo, y vuelve a solicitar la absolución de su instituyente por la misma causa que oportunamente invocara, es decir la falta de autoría del hecho investigado y pone en duda el procedimiento que presuntamente detectara el Hurto.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habiendo tomado conocimiento personal de imputado en virtud de la audiencia obrante a fs. 120, se dan por cumplimentados los requisitos que establecen los arts. 41 del Código Penal, y 505 del Código Procesal Penal; se llama Autos para Sentencia, se notifican los mismos, y firme que estuvieren, quedan los presentes en estado de dictar resolución definitiva.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y CONSIDERANDO &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.-La materialidad del ilícito por el cual fuera procesado José Carrera, se encuentra debidamente acreditada con la profusa prueba que se incorporó al expediente, y que consiste en : el acta policial de fs. 2, fotografías de fs. 17/23, constatación de fs.25, interrogatorio sumario de fs. 28, indagatoria de fs. 34/35, fotocopia certificada del acta de constatación notarial de fs. 38/40, testimoniales de fs. 99, 100/101, 102/103 y 104; y resto de los elementos colectados. De todo ello se pueda afirmar sin temor a equívocos que el día 26 Mayo del 2002, de la red de la empresa "Multicanal", mediante una conexión clandestina, se derivaba un cable que ingresaba en el inmueble de Avenida Bermúdez nº 5438 de Rosario; que se verificó que ese domicilio a la fecha de la constatación no era abonado a dicha empresa, que dicho cable derivaba directamente a la vivienda y a un televisor que recibía la señal según constató el personal de la misma. Ante ello la Escribana Silvia Turano en presencia de las autoridades policiales de la Comisaría 11ª de Rosario, y del personal de la Empresa, labró un acta que se adjunta a la denuncia.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.-Partiendo de la base que la conexión no solo está probada por la constatación ut supra mencionada; sino también que fué admitida por el propio encartado en sus declaraciones ante la preventora, y luego en su indagatoria ante el Tribunal; debemos analizar la autoría de dicha conexión, y ante la negativa en que se coloca el justiciable -seguramente para mejorar su situación procesal- sosteniendo que no es el autor material de la misma, sino que dos personas con ropa identificatoria de la Empresa le ofrecieron reconectar el servicio que le había sido dado de baja por falta de pagos, debemos hacer algunas consideraciones que nos llevarán a concluir no solo en que el procesado es el autor de dicha conexión, sino que es responsable penalmente por ella y por consiguiente deberá ser condenado.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2a.-En esa inteligencia la Jurisprudencia es clara y didáctica al explicitar en que consisten y encuadran los hechos como los aquí investigados: "El sistema de servicio que presta la televisión por cable, consiste en un curso de corriente eléctrica transformada en puntos lumínicos combinados para que formen la imagen, con la particularidad de transportarse por cable y no por aire, los aludidos impulsos y la respectiva onda portadora por cuyo medio se obtiene la recepción visual auditiva, imagen y sonido en los televisores conectados a dicha red. O sea que la que se denomina "señal", no es mas que fluido eléctrico transportado por el cable, incluyéndose como lo señala Núñez a la electricidad como objeto material de hurto." (C.Nac.Crim. y Corr., sala 1ª, 31/8/1989, GODOY, Carlos).- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aclarada la cuestión en el sentido de que la corriente eléctrica (en el caso transformada en "señal" transportada por cable), es materia de apoderamiento ilegítimo con los alcances del artículo 162 del Código Penal, vale la pena remarcar otro fallo jurisprudencial que desarrolla el tema "Si el titular de una señal-en el caso, de audio y vídeo-, a partir de una concesión estatal, tiene un exclusivo poder de disposición sobre la energía que genera su emisión, y con el apoderamiento indebido se quita de su esfera de custodia determinada cantidad de energía, aunque mínimamente y aún cuando no se produzca una alteración el la calidad de las transmisiones, tal circunstancia afecta el bien jurídico tutelado por el artículo 162 del Código Penal". (CFSM, sala I, 16-6-98, "L.A.", LL 1999-B-9;CD LL).- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2b.- Avanzando un poco más para desentrañar el meollo de la cuestión puesta a consideración, vemos que el artículo 297 de nuestro ordenamiento procesal, impone a los jueces la valoración del mérito de la prueba de acuerdo a los principios de la sana crítica, es decir se tendrán en cuenta los principios de lógica, experiencia, del recto pensar; y en base a ello surge claro y prístino el accionar doloso de José Carrera como autor intelectual del delito investigado.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer término y para arribar a esa conclusión debemos decir que si bien el hurto de señal se asimila al de corriente eléctrica; a nadie escapa que a los fines del desarrollo humano ambos deben ser sopesados de manera distinta, pudiendo para el segundo-y cumplidos ciertos requisitos- aducirse un estado de necesidad, pués el fluido eléctrico es necesario para todos los aspectos de la vida y hace a las necesidades primarias de la humanidad, ya sea que se tomen en cuenta fines científicos, culturales, deportivos o de esparcimiento; mientras que ése mismo fluido transformado en "señal" solamente es aprovechable por aquellos que además de los espacios que brindan los canales "abiertos" de televisión, desean contar con una mayor opción de posibilidades.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo término vemos que el propio imputado declara que su actividad es la de comerciante(fs.28, fs. 34 y fs. 120), lo cual implica que por su actividad diaria se encuentra mucho mas preparado para detectar posibles maniobras de engaño como la que dice haber sufrido por dos personas que dijeron ser empleados de Multicanal, a quienes les entregó la mitad de la suma solicitada para efectuar la "reconexión" del servicio que le había sido dado de baja por falta de pago, y no tuvo la precaución de solicitar-por lo menos- el recibo correspondiente. Este argumento sostenido por el justiciable luce a simple vista como "pueril" y alejado de toda realidad.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aprovechamiento de la cosa ajena contra la voluntad expresa o tácita de quién tenía derechos adquiridos por una concesión estatal-en el caso Multicanal-, tipifica el dolo requerido para la consumación del delito, importando poco a tales efectos si el encartado fué el autor material de la conexión clandestina, pués basta que haya sido el autor intelectual de la maniobra ilícita.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.-En cuanto a la pena a aplicar debemos tener en cuenta la escala que prevee el artículo 162, conjugado con las pautas mensurarivas de los artículos 40 y 41 de la ley penal sustantiva, en cuanto a la naturaleza de la acción, los medios empleados en la ejecución del delito, el daño y peligro causado, la edad, educación, costumbres, la conducta precedente, la falta de antecedentes del imputado, y las circunstancias de tiempo, lugar, modo y ocasión; y en base a ello estimo como justa y equitativa la pena solicitada por el Ministerio Fiscal de Un Mes de Prisión, pero en base a lo dispuesto por el artículo 26 del C.Penal la pena podrá ser de Cumplimiento Condicional y no se observan obstáculos a la concesión de dicho beneficio.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo, entiendo que debe aplicarse al encartado como regla de conducta, la de residir en la Jurisdicción de este Tribunal por el término de dos años, dando aviso al mismo de todo cambio de domicilio que se efectuare, y someterse en el mismo período al cuidado del Patronato de Liberados, todo ello conforme lo dispuesto en el artículo 27 bis del Código Penal.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo lo expuesto;; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FALLO &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I.-CONDENANDO a JOSÉ CARRERA-con datos de identidad previamente consignados- a la pena de UN MES DE PRISIÓN DE CUMPLIMIENTO CONDICIONAL Y COSTAS, por hallarlo penalmente responsable del delito de HURTO DE SEÑAL, que en autos se investigara, y con aval normativo en los artículos 162, 26, 29 inciso 3º, 40, 41 del Código Penal y 297 del Código Procesal Penal de Santa Fé.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II.-Imponerle como regla de conducta, la de residir bajo la jurisdicción de este Tribunal por el término de dos años, dando aviso al mismo de todo cambio de domicilio que se efectuare y someterse por el mismo término al cuidado del Patronato de Liberados ( artículo 27 bis del Código Penal).- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III.-Por su actuación profesional, regulo los honorarios de los Doctores JORGE M. ALCARÁZ en la suma de pesos DOSCIENTOS, y GUSTAVO E. APESECHE en la suma de UN MIL TRESCIENTOS, con noticia a la Caja Forense.- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insértese, déjese copia en autos, y hágase saber.//- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fdo.: Edgardo Bistoletti - juez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-76500725265602046?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/76500725265602046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/76500725265602046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2008/04/hurto-de-seal-de-cable.html' title='HURTO DE SEÑAL DE CABLE.'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-8609918585068726432</id><published>2007-12-14T03:58:00.000-08:00</published><updated>2007-12-14T03:59:04.605-08:00</updated><title type='text'>P., A. R. v. Consorcio De Propietarios Marcelo T. de Alvear Pab 26 Ent. C. Directorio s/ daños y perjuicios</title><content type='html'>P., A. R. v. Consorcio De Propietarios Marcelo T. de Alvear Pab 26 Ent. C. Directorio s/ daños y perjuicios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala A&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Ciudad de Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los días del mes de octubre del año dos mil siete, reunidos en Acuerdo los Señores Jueces de la Sala "A" de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, para conocer en el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados: "P., A. R. c/ CONSORCIO DE PROPIETARIOS Marcelo T. de Alvear Pab 26 Ent. C. Directorio s/ daños y perjuicios", respectode la sentencia de fs. 299/303, el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es ajustada a derecho la sentencia apelada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Practicado elsorteoresultóque lavotacióndebíarealizarse en el siguiente orden: Señores Jueces de Cámara Doctores: HUGO MOLTENI - JORGE ESCUTIPIZARRO - RICARDO LI ROSI -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la cuestión propuesta el Dr. Molteni dijo:&lt;br /&gt;1°.- La sentencia dictada a fs. 299/303 admitió la demanda entablada por A. R. P., en representación de su hija menor I. B. B., por lo cual consagró la responsabilidad exclusiva del consorcio demandado respecto del accidente que sufriera la niña el 4 de mayo de 2002, cuando subía por un ascensor de dicho edificio, sito en Avda. Directorio 4279 de esta ciudad, y la punta de un pie pasó por entre la puerta tijera de ese elevador, produciéndole lesiones en dicha extremidad.&lt;br /&gt;El sentenciante estimó demostrado el accidente y consideró que el consorcio era responsable por no haber reemplazado las puertas por otras de mayor seguridad, que establece la legislación vigente, difiriendo la determinación de los daños para la estación procesal oportuna, aunque desestimando la defensa opuesta por la citada en garantía y disponiendo que la aseguradora solvente los perjuicios que en definitiva se reconociesen.&lt;br /&gt;Contra dicho pronunciamiento se alzan las quejas de la emplazada, quien en la expresión de agravios de fs.320/326 cuestiona la existencia del accidente, la responsabilidad del consorcio, la falta de culpa de la víctima y el hecho de que se considerase que su parte no cumplía con las reglas de seguridad en sus ascensores. Ese escrito resultó replicado a fs. 327/331 por la accionante.&lt;br /&gt;2°.- En el primer agravio la demandada sostiene que no existe prueba que demuestre la existencia misma del accidente que la actora asegura que fuera padecido por su hija cuando subían por ascensor al departamento del segundo piso donde viven y para concluir de ese modo reedita el mismo cuestionamiento formulado a fs. 273/274 y en el alegato, respecto de la idoneidad del testigo que declarara a fs. 271/272.-&lt;br /&gt;Pero esta crítica resulta sin duda insuficiente para controvertir la conclusión afirmativa de la sentencia respecto a que los daños sufridos por la menor fueron consecuencia del accionar del ascensor, por que el sentenciante no se detuvo en el análisis del testimonio de Marsicano, sino que concluyó que aún cuando sus dichos sean desechados por no haber presenciado el accidente y tener ciertas diferencias horarias o relativas al lugar del encuentro con la actora, de todos modos de las cartas documentos cursadas entre la demandada y su aseguradora, como de las constancias de la atención hospitalaria y de la existencia de una mancha en la pared del hueco del ascensor, surge que las lesiones sufridas en el pie de la menor, fue porque esa extremidad resultó atrapada por el ascensor, a raíz de que la niña la introdujo entre los barrotes de la puerta tijera.&lt;br /&gt;La apelante no contradice la conclusión de que esos extremos arrojaran una evidencia suficiente para tener por demostrada la ocurrencia del hecho, ya que ninguna mención realiza en sus agravios respecto de las circunstancias reconocidas en las comunicaciones intercambiadas con la aseguradora y se limita a negar eficacia convictiva a los otros vestigios probatorios, sin criticar ni rebatir las razones que expuso el Sr. Juez "a-quo" para entender que la madre difícilmente hubiese mentido en el hospital frente a la dramática situación vivida. Esas falencias recursiva, que no cumple con la exigencia del art. 265 del Código Procesal, determinan, en definitiva, que deba tenerse por desistido el recurso en este aspecto y firme la conclusión de que los daños fueron productos del accidente sufrido por la menor en el ascensor del consorcio.&lt;br /&gt;3°.- Frente a esa conclusión, que determina que el accidente se produjo en ocasión del uso del ascensor del edificio de la emplazada, resulta entonces aplicable elart.1113,párrafo 2do. del Código Civil, el cual establece que el dueño o guardián son responsables por los daños derivados del riesgo o vicio de la cosa. La ley en este supuesto toma en consideración el riesgo creado para atribuir la presunta responsabilidad en el hecho, prescindiendo de la evaluación de la conducta subjetiva de la víctima. Se produce entonces la inversión de la carga probatoria y el dueño o guardián, para eximirse total o parcialmente de la responsabilidad objetivamente atribuida, están obligados a demostrar que la conducta del damnificado o de un tercero por quien no debe responder, ha excluido en todo o en parte esa presunta responsabilidad (conf. Belluscio A. C. - Zannoni, E. A. , "Código Civil, comentado, anotado y concordado", t. 5, p. 485/6 y citas jurisprudenciales bajo el n° 293; C.N.Civ., Sala "A", voto de la Dra. Luaces del 22-8-89, J.A. t. I-90,p. 62; idem , mi voto en L. 93.747 del 25-9-91).&lt;br /&gt;En el segundo y cuarto agravio la emplazada sostiene que no puede responsabilizarse a su parte desde que no existe evidencia de que el accidente se produjera por una falla en el funcionamiento del ascensor y que la única imputación que se formula es la relativa a la falta de colocación de puertas plegadizas que reemplazaran a las "tijeras" existentes en la cabina.&lt;br /&gt;Es evidente, como concluye el Sr. Juez "a-quo", que lejos de haberse visto desvirtuada de manera total la responsabilidad del consorcio, el hecho de admitirse que a la fecha del accidente aún se mantenían ese inseguro cerramiento, confirma la atribución generada en el riesgo, puesto que si se hubiesen implementado las puertas que establece el art. 3° de la ley 161 de la Ciudad de Buenos Aires, el accidente no hubiese acaecido. Esta norma fue dictada el 25 de febrero de 1999 y puesta en vigor por la ley 292, cuya publicación se efectuara el 10 de febrero de 2000 (B.O. n° 668), por lo cual al momento del accidente (4 de mayo de 2002), ya regía la obligación de los propietarios de los ascensores de sustituir las puertas tijeras de cabina por el material que en aquella norma se especifica.&lt;br /&gt;4°.- Pero si bien es indudable que la omisión de respetar esa normativa conforma un factor de atribución subjetivo para el consorcio, que guarda nexo de causalidad con el accidente, desde que la existencia de una puerta que impidiera el paso del pie de la menor hubiese evitado el accidente, creo que le asiste razón a la apelante en cuanto plantea en el tercer agravio, que existe otro factor con-causal, cuya indiscutida presencia fue indispensable para la configuración del daño, el cual consiste en la decisión de la menor de dos años de edad, de estirar su pierna hacia la puerta tijera, para pasar el pie entre los barrotes y permitir con ello que su pie se vea atrapado entre el piso de la cabina y la pared frontal del hueco del ascensor.&lt;br /&gt;A pesar de que la menor impúber carecía de discernimiento para actos ilícitos y por ende no puede serle reprochable su conducta antijurídica que colaboró en la producción del daño por ella experimentado, no por ello es insusceptible de ser computada esa conducta, cual si fuese un caso fortuito, para desvirtuar en alguna medida la relación de causalidad entre la apuntada omisión del consorcio y el daño padecido por la propia incapaz. Ya se trate del reproche hacia su progenitora, por no haber evitado esa temeraria reacción de la niña, evitando que la misma se acercara a las poco seguras puertas y en su inocencia decidiera introducir su pierna entre los barrotes, o bien se compute ello como un factor extraño de fuerza mayor, es indudable que el mismo colaboró causalmente en el lamentable desenlace y en esa parcial medida queda desvirtuada la responsabilidad de la emplazada.&lt;br /&gt;5°.- Ambos factores poseen a mi juicio una idéntica incidencia en la producción del lamentable accidente, por lo cual propongo que la demandada y su aseguradora (que no mantuvo el recurso en torno a la caducidad del seguro planteada en la instancia de grado), deberá soportar el 50% de los daños que se tengan por acreditados en la etapa en que se difirió la cuantificación de la indemnización.&lt;br /&gt;En definitiva, con al alcance apuntado, propongo que la sentencia sea modificada, estableciéndose que la demandada, "Consorcio Marcelo T. de Alvear, Pabellón 26 entrada "C", de Avda. Directorio 4279 de esta ciudad, sea responsable del cincuenta por ciento (50%) del daño que se reconozca en favor de la menor I. B. M. En esa extensión responderá la aseguradora citada en garantía.-&lt;br /&gt;Las costas de ambas instancias deben ser afrontadas por ambas partes, en esa misma e igualitaria proporción, desde que en dicha medida resultaron vencidos en las pretensiones esgrimidas en autos (art. 68 y 71 del Código Procesal).-&lt;br /&gt;Así lo voto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Dres. Jorge Escuti Pizarro y Ricardo Li Rosi, votaron en el mismo sentido por razones análogas, a las expresadas en su voto por el Dr. Hugo Molteni.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lo que terminó el acto.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es copia fiel de su original que obra a fs.&lt;br /&gt;del Libro de Acuerdos de la Sala "A" de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil.&lt;br /&gt;Buenos Aires, octubre de 2007.-&lt;br /&gt;Y VISTOS:&lt;br /&gt;Por lo que resulta del acuerdo que informa el acta precedente, se modifica la sentencia apelada, estableciendo que la demandada, Consorcio Marcelo T. de Alvear, Pabellón 26 de Avda. Directorio 4279, deberá afrontar el cincuenta por ciento (50%) del daño resarcible que se acredite en favor de I. B. M. y en esa medida se extenderá la condena a la aseguradora citada en garantía. Las costas de ambas instancias se imponen por mitades. Los honorarios serán regulados una vez fijados los de la instancia anterior.&lt;br /&gt;Notifíquese y devuélvase.-  HUGO MOLTENI - JORGE ESCUUTI PIZARRO - RICARDO LI ROSI&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30337153-8609918585068726432?l=saberleyes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/8609918585068726432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30337153/posts/default/8609918585068726432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://saberleyes.blogspot.com/2007/12/p-r-v-consorcio-de-propietarios-marcelo.html' title='P., A. R. v. Consorcio De Propietarios Marcelo T. de Alvear Pab 26 Ent. C. Directorio s/ daños y perjuicios'/><author><name>Gustavo Arballo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_CZ1wU6Ub0Hc/R7BgdiUEdhI/AAAAAAAAARo/1WUCv2Kx_7A/S220/logo+bn.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30337153.post-1954135785231774491</id><published>2007-12-14T03:53:00.001-08:00</published><updated>2007-12-14T03:53:32.127-08:00</updated><title type='text'>Araujo, Cesar Jorge y otro c/ Banco de Galicia s/ daños y perjuicios</title><content type='html'>EXPTE. Nº 10.822/2000 - 'Araujo, Cesar Jorge y otro c/ Banco de Galicia s/ daños y perjuicios' - CNCIV - SALA G - 05/09/2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Ciudad de Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los 5 días del mes de Septiembre de Dos Mil Siete, reunidos en Acuerdo los Señores Jueces de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, para conocer en el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados:" ARAUJO, CESAR JORGE Y OTRO C/ BANCO DE GALICIA S/ DAÑOS Y PERJUICIOS", respecto de la sentencia de fs. 280/288, el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿ES JUSTA LA SENTENCIA APELADA?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Practicado el sorteo resultó que la votación debía realizarse en el siguiente orden: Señores Jueces de Cámara Doctores BEATRIZ A. AREÁN - CARLOS ALFREDO BELLUCCI- CARLOS A. CARRANZA CASARES -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la cuestión planteada la Señora Juez de Cámara Doctora Areán dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. La sentencia de fs. 280/288 rechazó la demanda promovida por César Jorge Araujo y Mariela Alejandra Jiménez, por sí y en representación de su hijo menor Facundo Mariano Araujo, contra Banco de Galicia y Buenos Aires S.A., imponiendo las costas a los actores. Reguló los honorarios de los profesionales intervinientes.//-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contra dicho pronunciamiento se alzaron los accionantes a fs. 295 y el Defensor Oficial de Menores e Incapaces a fs. 301 vta., siendo concedidos los respectivos recursos a fs. 297 y fs. 302.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros expresaron agravios a fs. 323/327, los que fueron contestados a fs. 331/334. Cuestionan la decisión de grado porque la sentenciante invocó la falta de cuidado de la madre con respecto al menor, el peritaje se realizó sobre un mueble diferente del que causara el daño, además evaluó inadecuadamente la prueba testimonial, girando todo su razonamiento en torno a la acreditación de la culpa de la propia víctima.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Defensora Oficial ante este colegiado adhirió a fs. 345 a los agravios formulados por los representantes necesarios del incapaz.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II. Antes de entrar en el examen de la cuestión de fondo, con respecto al recurso concedido con efecto diferido a fs. 256, con relación a la resolución de fs. 246, que impone las costas al demandado por el rechazo del acuse de caducidad de la instancia, conforme notificación que corre a fs. 321 y cargo de la memoria que luce a fs. 329/330 ( 13 de diciembre de 2006)), deviene extemporáneo por no haber sido fundado en la oportunidad prevista por el art. 260, inc. 1º del Cód. Procesal.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por consiguiente, el recurso deviene extemporáneo debiendo ser declarado desierto.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III. Entrando al fondo de la cuestión litigiosa, se lee en el escrito de demanda que el 11 de marzo de 1998 el niño Facundo Mariano Araujo fue llevado por su madre a la sucursal Morón del banco de la demandada. Mientras estaba realizando un trámite en un mostrador de vidrio, imprevistamente, se volcó sobre la zona en la que estaba el menor. Quedó apresado el dedo meñique de la mano derecha y el vidrio le seccionó en forma casi completa la falange distal.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la versión del banco, el niño intentó subir al pupitre que es de madera y no () de vidrio, provocando de ese modo la caída.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La testigo Zelaschi que era por entonces cajera del establecimiento, expresa a fs. 216 que, mientras la actora estaba en la fila, el nene estaba colgado de uno de los mostradores, antes lo había estado de todos los carteles existentes en el lugar. En un determinado momento, el mostrador se fue encima del niño. Lloraba por lo que fue socorrido por la madre y personal del banco. Agrega que antes del accidente el nene andaba por toda la sucursal, inquieto y molesto, trepaba en todos los lugares que podía.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de los testimonios carece de trascendencia porque ninguna de las testigos ha observado el momento en el que el pupitre cayó lesionando al niño ni las circunstancias específicas que rodearon el incidente.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fs. 206 el perito arquitecto describe los pupitres que utiliza el banco, aclarando que desde el punto de vista de la seguridad, presentan condiciones de equilibrio estable, por lo que no es posible que se vuelquen en situaciones de uso normales.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están hechos en aglomerado de 30 mm. de espesor enchapado en melamina. Las uniones entre planos se realizan en perfiles "U" de acero y el caño inferior es un tubo de acero de 35 mm. de diámetro.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las fotografías agregadas en autos ilustran con absoluta claridad las características de estos pupitres.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado el peso de 42,5 Kg. y las medidas, un esfuerzo como mínimo superior a los 8,5 kg. aplicado a una altura de un metro, puede producir su desplazamiento y posterior vuelco.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas conclusiones no merecieron observación alguna de las partes.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV. Ante todo corresponde señalar, en coincidencia con lo expresado por la sentenciante, que el presente caso debe resolverse a la luz de lo establecido por el art. 1113, 2º párr., 2ª parte del Código Civil., con la consiguiente inversión de la carga de la prueba prevenida por esta norma, que beneficia al actor y que lleva a presumir la responsabilidad del dueño o guardián de la cosa con la que se causó el daño.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tratándose de una responsabilidad objetiva, para su constitución sólo se requiere la prueba de la existencia de un daño en cuyo acaecimiento ejerció influencia causal decisiva el riesgo o vicio de la cosa, de modo que proviniendo el perjuicio de la cosa misma, no procede la prueba exonerativa de inculpabilidad. Sólo se acepta la demostración de la causa extraña (Conf. Goldenberg, Isidoro, "La relación de causalidad en la responsabilidad civil", p. 227).-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consecuencia, la presunción sólo quedará sin efecto si media un factor interruptivo de la relación causal, lo que no ocurrirá más que cuando el imputado demuestre que medió culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha dicho que existen infinitos grados de participación de las cosas en la causación de los daños y que entre los casos extremos d
